Menú

La faceta que trató de ocultar Elena Fortún, la autora de 'Celia'

María Montesinos novela su biografía en Te llamaré Celia, en la que sumerge al lector en su círculo de intelectuales y sus novelas adultas.

María Montesinos novela su biografía en Te llamaré Celia, en la que sumerge al lector en su círculo de intelectuales y sus novelas adultas.
Elena Fortún, escritora de la serie 'Celia' | Archivo

En 1928 apareció en una revista, por primera vez, una pequeña niña que terminaría conquistando a miles de niños – sobre todos niñas-. Tenía rizos rubio, se llamaba Celia y tenía mucho por decir. Entrega tras entrega, conocimos todo de ella. Sin embargo, de quien firmaba sus aventuras apenas se sabían cuatro datos. Es lo que le atrajo a la escritora María Montesinos, que ha novelado la vida de Elena Fortún (Madrid, 1867- 1952) en Te llamaré Celia (Ediciones B).

Montesinos se topó con la escritora de literatura infantil mientras se documentaba sobre la vida en Madrid en los años 20 junto a María de la O Lejárraga. "Fortún tuvo una vida apasionante y muy desconocida, a pesar de ser una escritora muy prolífica y muy conocida en su época. Fue una auténtica escritora bestseller durante décadas, pero ha pasado al olvido como otras tantas", cuenta Montesinos a Libertad Digital.

elena-fortun-1935.jpg
Elena Fortún, en 1935.

Con esta novela, se ha propuesto "recuperar su figura y darle visibilidad porque se merece que la conozcamos, al igual que a tantas otras mujeres de esa época, intelectuales, artistas, escritoras, poetas, científicas... Formaron una generación que se perdió con el inicio de la Guerra Civil. Muchas fueron al exilio y se cortó esa cadena de conocimiento".

La biografía de Fortún, seudónimo de Encarnación Aragoneses, está repleta de altibajos. Tuvo una infancia complicada, agravada por continuos problemas de salud. Se casó con 19 años con un militar, con quien mantuvo una compleja relación. La muerte de uno de sus hijos, el suicidio de su marido y el exilio dejaron en ella heridas insanables. Forjó una gran amistad con las grandes intelectuales de la época que la animaron a publicar sus historias y gozó de un éxito apabullante. Al final de su vida, conoció el amor con una mujer. "En la novela, me he ceñido a los momentos fundamentales de la vida de Fortún, no me quería desviar porque quería ser honesta con su vida. He imaginado su día a día, anécdotas y conversaciones en su entorno familiar en base a lo que quería contar de ella y a la documentación que poseía", detalla la novelista.

te-llamare-celia.jpg

Montesinos se detiene en la relación que Fortún mantuvo con las intelectuales de su entorno, que no eran las sinsombreros sino una generación mayor, pero que formaron un grupo muy fuerte, germen del feminismo. En esa estela, Elena se subió a ese tren y comenzó a confiar en ella misma".

Fortún volcó parte de su experiencia vital en Celia, "sus deseos sobre cómo le hubiera gustado que hubiera sido su infancia, su experiencia con las monjas en el colegio, sus fantasías, su imaginación y su sentido del humor". De hecho, varios de sus libros son de corte autobiográfico. Celia y la revolución es su testimonio sobre la Guerra Civil. "Ella permaneció en Madrid mientras su marido estaba en Barcelona y su hijo en Albacete. Estaba sola, sobreviviendo con lo que podía y como podía. Todo lo que vivió lo trasladó al libro en la mirada de una adolescente, que es Celia. Es un libro absolutamente recomendable. Hace un gran esfuerzo por ser un testimonio de lo que fue la guerra para la gente, sin tomar partido por unos o por otros". Andrés Trapiello prologa esa obra y la define como "una de las grandes novelas de la guerra civil española", ejemplo de esa "tercera España".

Durante los primeros años del franquismo, la creadora de Celia se convirtió en "escritora prohibida" y dos de sus obras fueron censuradas, Celia en el colegio y Cuchifritín, el hermano de Celia. "La editorial Aguilar intentó por todos los medios levantar esa prohibición porque los libros gustaban mucho. Cuando la autora regresó a España, publicó Celia se casa y Celia madrecita, más en la línea de lo que pedía el momento sociopolítico. Ya con la Transición, los niños pedíamos otro tipo de lectura y los libros de Celia se fueron quedando arrinconados en las estanterías y con ellos su autora, que nunca había sido especialmente conocida. Fue discreta, no pretendió figurar nunca, y eso contribuyó a que pasara al olvido".

Novelas de temática lésbica

el-pensionado-de-santa-casilda.jpg

Sin embargo, desde hace unos años, se ha tratado de deshacer sus pasos para encontarla. La profesora Marisol Dorao recopiló todo lo que pudo de ella, viajó a Buenos Aires para hablar con quien la conoció y a Estados Unidos para reunirse con su nuera - el hijo ya había muerto-. "Se trajo un bolso enorme lleno de manuscritos y cartas". Se trata de Oculto sendero y El pensionado de Santa Casilda, ambas de temática lésbica. "Fortún no las quiso publicar en vida y pidió a sus amigas que las quemaran. No quería que se conociera esa faceta suya homosexual. Es muy interesante que podamos recuperar su figura y no hablar solo de su faceta como escritora infantil sino como escritora a secas".

Fortún tuvo una relación "de más que amistad" con Matilde Res. "Elena tenía una educación muy básica, abandonó el colegio muy pronto. En Madrid despierta su inquietud por labrarse su propio camino. Matilde era una grafóloga que había tenido una educación exquisita y que iba por delante intelectualmente. La relación entre las dos no fue solo de amor sino de admiración mutua. Matilde admiraba su espontaneidad, el ingenio, la frescura en su escritura y el humor; y Elena se apoyó mucho en ella y en su criterio".

María Montesinos. Te llamaré Celia. Ediciones B, 2024. Páginas: 464. Precio: 21,90 €

En Cultura

    0
    comentarios

    Servicios

    • Radarbot
    • Biblia Ilustrada
    • Libro