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'Las risas del arte': el lado divertido y oculto de la historia tras la seriedad de los museos

Carlos Reyero revela en Las risas del arte que la historia del arte no siempre fue solemne sino que también fue un acto cultural.

Carlos Reyero revela en Las risas del arte que la historia del arte no siempre fue solemne sino que también fue un acto cultural.
El triunfo de Baco, Diego de Velázquez | Pixabay/CC/janeb13

En un mundo obsesionado por la seriedad, Carlos Reyero invita a descubrir el lado divertido de la historia del arte. Su libro Las risas del arte explora cómo la risa, la ironía y la parodia han estado presentes desde el siglo XIX hasta hoy, muchas veces escondidas bajo la solemnidad de los museos.

"Quizá ninguna época ha estado tan obsesionada por reír como la nuestra. Tanto es así que la inteligencia artificial, al recrear personajes históricos, los presenta riéndose", explica Reyero, catedrático especializado en arte del siglo XIX, en Es La Mañana de Fin de Semana de esRadio .

El autor destaca que la risa no siempre fue sinónimo de diversión: "Una de las más frecuentes es utilizarla como vergüenza. Las personas que se ríen de lo sagrado son ridiculizadas. No siempre hay que relacionar la risa con la censura."

Reyero señala que la sacralización del arte en los museos ha relegado la risa: "Cuando el arte forma parte de la vida cotidiana, del adorno, de lo privado, realmente la risa nunca ha desaparecido. Pero en los museos tendemos a verlo como algo muy serio."

El papel del bufón

El bufón, figura recurrente en la pintura española y europea, era un profesional del humor. "Los cuadros que representan el bufón trasladan una experiencia carnavalesca. Inmediatamente, invitan a reír. Tienen un valor semántico: nos enseñan a reírnos de aquello que hace", afirma.

Reyero también analiza cómo el arte contemporáneo y los movimientos vanguardistas aprovecharon la risa de manera provocativa: "El dadaísmo y el surrealismo recurrieron al humor para generar hilaridad en el público. En ese sentido, el humor está muy presente, pero con otros motivos".

La risa, el gesto más difícil del arte

Sobre la dificultad de representar la risa, Carlos advierte: "La mueca de la risa es casi irrepresentable. Hay que ser un gran pintor para expresar la risa; si no, queda en un gesto vacuo."

El libro recorre desde cuadros holandeses y franceses hasta obras españolas, pasando por Velázquez, Goya y escenografías que provocaban carcajadas en París durante el siglo XIX. "Los cuadros de los bufones tienen un doble sentido, dramático y alegre al propio tiempo, pero las figuras estaban hechas para ser visibles y provocar diversión", asegura.

Las risas del arte es, según Reyero, "una reivindicación del humor como eje fundamental de la historia del arte", un recordatorio de que entre solemnidad, escándalo y parodia, reír también es cultura.

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