
La reina Letizia finalizó este viernes su recorrido inaugural de la 85.ª Feria del Libro de Madrid, en la que ha visitado librerías de larga tradición y otras periféricas de reciente creación, con un consejo a los escolares para que lean mucho y estén así más informados y comprendan el mundo.
Más de una hora y media, bajo un intenso calor, se prolongó el recorrido que realizó la Reina por las casetas que durante 17 días ocuparán el Paseo de Coches del Parque del Retiro en la cita literaria más importante de Madrid, acompañada por el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y la directora de la Feria, Eva Orúe, entre otros.
Y aunque en su recorrido ha parado en varias ocasiones a hablar con escolares de colegios que visitaban la Feria, fue al final cuando, en el Pabellón Infantil, se sentó con estudiantes del CEIP Nuestra Señora de la Almudena del distrito madrileño de Retiro, quienes tienen un proyecto de radio escolar y realizaron una pequeña entrevista a doña Letizia.
"Como periodista, ¿qué consejo nos da?", preguntó una de las alumnas para su radio escolar, a lo que la Reina respondió: "Leer mucho, el mejor consejo es leer mucho". "Porque cuanto más lees, más información tienes, más conocimientos tienes, mejor te vas a expresar, más vas a comprender todo lo que sucede a nuestro alrededor y comprender también a una misma", indicó, al tiempo que agradeció a los escolares ese rato de conversación y agregó: "¿Hay algo mejor que la radio y los libros?".
Obsequios para una lectora
La caseta de Ediciones de la Torre cumple 50 años y obsequió a Letizia con un ejemplar de 40 miradas sobre el libro y su futuro. De la veterana cadena de librerías Santos Ochoa, fundada en Logroño hace 111 años, recibió un libro de cocina riojana que editan desde hace 85 años y el facsímil Glosa Emilianense.
La librería Cervantes y Compañía recibió también la visita de la comitiva, donde la Reina fue obsequiada con libros como La grieta, de Rodrigo Gervasi (Editorial Sexto Piso), o Cartas, de Maruja Mallo (Editorial Renacimiento).
También visitó otras más alejadas del centro de la ciudad como la librería Girasol, en una urbanización situada en el kilómetro 28 de la A-1, en el término municipal de Algete, un proyecto que nació en pandemia de la mano de Laura Rodríguez, quien reconoce que es un sitio raro para tener una librería.
"Nunca había habido nada en toda la zona cultural", explicó la librera, que además es poeta y consideró necesario abrir esta librería también para que los niños de la zona tuvieran acceso a ella.
La librería Vino a por letras, situada en Getafe y que junto a la lectura ofrece café y vino, también fue una de las paradas de la Reina, mientras que en la caseta de la editorial Nórdica fue obsequiada con títulos como Hambre, de Knut Hamsun, y Noches blancas, de Fiódor Dostoyevski.
Con la editora Paca Flores, de Periférica, la Reina demostró conocer su catálogo y compartió algunas de sus lecturas como los títulos de Katharina Winkler. La directora de la Feria, Eva Orúe, explicó cómo en sus conversaciones con libreros y editores doña Letizia demuestra que "no solo es una buena lectora", sino que "se ha documentado".
