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Concierto de película en Pedraza

Este sábado en la localidad segoviana de Pedraza la Orquesta Clásica Santa Cecilia ha ofrecido un majestuoso concierto homenaje al cine.

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Este sábado en la localidad segoviana de Pedraza la Orquesta Clásica Santa Cecilia ha ofrecido un majestuoso concierto homenaje al cine.
El escenario a los pies del castillo de Pedraza. | M.M.

En la vigésimo tercera edición de los Conciertos de las Velas, Pedraza se convirtió este sábado en la capital española de la música clásica, con un majestuoso concierto ofrecido por la Orquesta Clásica Santa Cecilia, bajo la batuta de Benjamin Lèvy. En una noche, en la que la villa medieval amurallada estaba iluminada con millones de velas, los alrededores del castillo de la localidad albergaron un concierto en el que se interpretó una selección de música clásica utilizada en las más famosas películas.

En un enclave inmejorable, la velada musical convirtió Pedraza en un escenario de película. La orquesta interpretó conocidísimas partituras de la historia del cine, utilizadas en las bandas sonoras de diferentes largometrajes. Entre ellas, el Concierto para clarinete y orquesta in A major de Mozart, que trasladó a los asistentes las imágenes de la romántica historia que vivieron Meryl Streep y Robert Redford en Memorias de África, o la Obertura de Guillermo Tell de Rossini que aparece, entre otras películas, en El Llanero solitario.

Entre los asistentes, muchos no esperaban que el concierto se basara en bandas sonoras de películas conocidas, lo que para algunos supuso "una maravillosa sorpresa", que hizo las delicias de jóvenes y mayores. Con un público entregado, la orquesta ofreció uno de sus mejores conciertos. Algo que los asistentes supieron valorar levantándose para aplaudir a los músicos en numerosas ocasiones.

El espectacular broche final lo puso la interpretación de la Obertura Solemne 1812 de Tchaikovsky, que muchos recodarán por ser la música de la película V de Vendetta. La interpretación de la obra, como pidió el propio Tchaikovsky cuando la compuso, fue acompañada por los sonidos de las campanas y de los cañones. Las campanas, las de la Iglesia de San Juan de Pedraza, y los cañones, las salvas disparadas por los artilleros de la Academia de Artillería. Con sus uniformes de época fueron motivo de admiración para el público que volvió a llenar las calles de la villa y un concierto al que asistieron más de 1.600 personas.

Tras la interpretación de la última pieza del programa con las salvas y el repique de las campanas, el director no quiso finalizar el concierto sin una pequeña sorpresa. Con un público entregado, la Orquesta interpretó el famoso Can Can de Offenbach, acompañado de manera efusiva por las palmas al compás de todo el público, que cerró la velada en pie con un merecido aplauso, tanto a la orquesta como a los artilleros.

Otra de las protagonistas de la noche fue la organización. Aunque tanto al concierto como al pueblo acudieron miles de personas, la organización por parte de la Guardia Civil y la Fundación Villa de Pedraza fue inmejorable. Esta Fundación destinará el dinero recogido con las entradas a la rehabilitación de la Iglesia de Santo Domingo.

Un enclave mágico para una cita que el año que viene no pueden perderse.

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