Creer en uno mismo tiene sus ventajas. Precisamente en estos momentos estás ante una de ellas, tal cual. Alguien como yo –a este lado de la M-40, de lo más normalito– puede permitirse el lujo de firmar estas líneas 10 meses después de escribir algo así como «al menos una vez al mes colaboraré por aquí». Y sin temor a ofender cualquier deidad que se te pueda ocurrir, casi nada. De manera que, en Cara B – Blog N´ Rolla, vuelvo a recoger el guante que entonces me lanzó Diego Cardeña para volver a defender el llamado “talento emergente” por Mariskal Romero.
Tiempos difíciles. Mucho más difíciles si cabe para los de siempre. Hace poco leí la noticia de que la antigua fábrica de discos Iberofón cierra en Coslada el 30 de marzo. En la calle, sus 134 trabajadores. Si Gaga y su séquito no recaudan en España lo que supuestamente deberían, ¿Qué podemos esperar de esos grupos que luchan por darse a conocer? Nadie ha regalado nada jamás, cierto. Pero fíjate, cuando peor pintan las cosas para los emprendedores de la música, para tantísimas bandas y solistas que no dudan en darlo todo a cambio de tan poco en salas y estudios de grabación, desahuciados por los grandes medios, nunca antes hubo tanto talento junto. Tampoco tantos motivos para hacer de la necesidad su virtud y seguir peleando.
Y es que si ahora estás leyendo esta parrafada y no otra, se debe a que el pasado sábado, aquí en Coslada, a unos 13 km al este del corazón de Madrid, pude disfrutar en directo de dos ejemplos de la zona de nuestro “talento emergente”. Lo reconozco, podría haber perdido el culo como en otras ocasiones por algún top con letras en inglés, pero ni me molesté en repasar la agenda porque me apetecía algo más auténtico y cercano.
Después de las actuaciones de Black Lotus y Elendir, serían las 20:30 horas cuando Débler [www.facebook.com/DeblerMetal] recibió los primeros aplausos, tanto propios como extraños, pues algún que otro extraño se coló en La Factoría entre amigos, familiares y derivados. Por cierto, un recinto que el Ayuntamiento de la localidad pone a disposición de sus vecinos más jóvenes sin ánimo de lucro. Tenía que aclararlo, aunque no te interese lo más mínimo, porque cuando toca criticar, se critica, y cuando toca asentir, se asiente. Llámalo justicia o llámalo X.
Débler, así es. Quinteto de Metal melódico –para l@s amantes de las etiquetas– que ofrece una propuesta en la que además tienen cabida el arte gráfico y la literatura y que está compuesto por Adriän del Sol (voz), Daniel Fuentes (violín y teclados), Nelson Valenzuela (batería) y los García: Sergio (bajo) y Álex (guitarra). Estos últimos fueron quienes decidieron liarse la manta a la cabeza en 2006. Quizás por ello imagino que pudieron disfrutar algo más al encontrarse prácticamente llena La Factoría con la excusa de su EP El Retrato. Ni barra, ni entrada, nada, el dinero brilló por su ausencia. Sólo música y ganas de pasar un buen rato. Y qué gusto daba ver semejante entrega e ilusión sobre el escenario y abajo también. ¡Cómo no!
La cultura está tocada y la música es cultura con el Rock por bandera. “Malos tiempos para la lírica”, que diría el malogrado Germán Coppini. No obstante, mientras el espíritu de personas como él permanezca presente y bandas como Débler y Alma Letal resistan los envites, con la frente bien alta, continuaremos apostando por su talento y la esperanza que algo así representa.
Alberto Cañas
@albertocmolina