Muchos de vosotros ya sabéis que Dylan no es conocido precisamente por su carácter cercano y afable (al menos con la prensa), así que ha decidido celebrar sus setenta primaveras sobre el escenario sin hacer ningún tipo de comentario ni ceremonia al respecto. Por tanto, Dylan se mantiene firme en su intención de no dejarse atrapar por su célebre pasado.
En su haber, treinta y cuatro trabajos desde su debut homónimo en 1962, pasando por “The Freewheelin’ Bob Dylan” (1963), donde fundó su estampa de cronista politizado, capaz de dibujar situaciones sociales con sus versos y la simple melodía de su guitarra y armónica. “A Hard Rain’s a-gonna Fall” y “Blowin´ in the Wind” hacen del disco una pieza fundamental en su carrera.
Por supuesto, sin olvidar “Highway 61 revisited” (1965), donde se quita la etiqueta de ídolo de una generación para adentrarse en letras más existenciales y sonidos más eléctricos, aunque para muchos, su obra clave en este aspecto sería “Blonde on Blonde”.
Así (http://fonoteca.esradio.fm/2010-01-28/cara-b-highway-61-revisited-de-bob-dylan-6021.html) homenajeamos a uno de los referentes en la historia de la música, pero también a una de las figuras de las que menos conocimiento se tiene. Un trovador que en la mitad de la década de los 60 se fraguó un modelo imitado hasta la saciedad durante años y del cual rehuyó.
Felicidades al artista, poeta y único músico aclamado e incomprendido a partes iguales, que se convirtió involuntariamente en la voz de una generación.