Resulta difícil explicar qué han sido y qué son The Rolling Stones, pero intentaremos definir su camino e historia a raíz de esta serie de artículos sobre sus “primeros cincuenta años de vida”. Conocidos como sus satánicas majestades, la banda británica se desmarcó hace años de calificativos, leyendas y comentarios, dejando un extenso legado de desarrollo artístico.
Pero como os decía al principio, vayamos al origen de todo. Cuando dos amigos de la infancia, se reencontraron en un vagón de tren que hacía el trayecto entre Londres y Dartford. Esos jóvenes eran Mick Jagger y Keith Richards. Ambos comenzaron a intercambiar gustos musicales, coincidiendo en su pasión por la música negra americana, con especial predilección por el blues y el rock n’ roll, idolatrando a Muddy Waters, Robert Johnson, Chuck Berry, Jimmy Reed o Bo Diddley.
La pareja retomó su amistad pese a seguir caminos diferentes, Jagger estudiaba ciencias económicas y contabilidad, al tiempo que Richards acudía a la escuela de arte y ocupaba su tiempo libre tocando la guitarra. Afición que compartía con un compañero de la escuela llamado Dick Taylor. Al poco tiempo, los tres fueron desarrollando su pasión musical e ilusiones y decidieron vivir juntos en la casa londinense de Jagger, lo que les llevaría a formar en 1960 Little Boy Blue & The Blue Boys. No podían sospechar que estaban gestando una de las grandes asociaciones musicales de la historia.
Diego Cardeña y Collado