Menú

García Padrós, cirujano jefe de Las Ventas: "El toro no elige la anatomía, te da donde te pilla o donde te pones"

El cirujano jefe de Las Ventas, Máximo García Padrós, ha presentado en esRadio su libro Reja de enfermería.

Los Libros: 'Reja de enfermería'

El audio empezará a sonar cuando acabe el anuncio

El cirujano jefe de Las Ventas, Máximo García Padrós, ha presentado en esRadio su libro Reja de enfermería.
MADRID, 17/05/2024.- El diestro Emilio de Justo se cae tras una embestida de su segundo toro, de la ganadería La Quinta, durante la corrida de la Feria de San Isidro celebrada este viernes en la plaza de Las Ventas, en Madrid. EFE/ Kiko Huesca | EFE

Con la tercera semana de San Isidro 2024 a punto de comenzar ha visitado el programa Es la Mañana de Federico de esRadio el cirujano jefe de la Monumental de Las Ventas, Don Máximo García Padrós para presentar su libro Reja de enfermería (Las Ventas 1931-2021) en el que habla de las grandes cogidas y operaciones en la plaza de toros de Madrid.

El cirujano jefe de Las Ventas ha hablado de su profesión y de cómo ha ido cambiando a lo largo de los tiempos. En este sentido, ha contado que "las heridas antes se dejaban abiertas, se regaban con un líquido y por eso se decía que tenían mucho hule" esto "quería decir que se lavaba la herida para evitar la infección". Esas "temidas infecciones" por las que cualquier herida simple se podía llevar por delante la vida del matador de toros. Ha explicado que "cuando aparecieron los antibióticos vieron que esas heridas se podían cerrar y que no había infecciones dejando drenajes". El de los antibióticos es "el gran cambio que ha habido, aparte de los que ha habido de anestesia y los cambios en la cirugía".

También ha señalado que "el quirófano de Las Ventas es como el de cualquier hospital" y que ahí en todos estos años han realizado "todo tipo de operaciones: de tórax, de cuello, de abdomen…". Sin embargo, el cirujano jefe de Las Ventas ha indicado que "las más frecuentes son las del ombligo hacia el pie por el mecanismo de ataque del toro que inclina la cabeza y va a prender al torero". "Otras heridas son contra el suelo", ha señalado García Padrós que sobre el lugar de las cogidas ha dicho que "el toro no elige la anatomía, te da donde te pilla o donde te pones.

maximo-garcia-padros-cirujano-las-ventas-esradio.png
Máximo García Padrós, cirujano jefe de Las Ventas.

Máximo García Padrós ha explicado que cuando un matador de toros está prendido "pierde el centro de gravedad, rotas y el toro cabecea para quitarte". Es por eso que "una de las características de las heridas por asta de toro son las trayectorias" porque "para quitarse ese peso cabecea y como el torero va rotando le hace una serie de túneles". Para curar la herida "hay que llegar al fondo de ese túnel".

El cirujano jefe de Las Ventas ha dicho que él ve repetida la cogida "siempre en televisión" para ver donde y cómo ha sido y "muchas veces te llevas sorpresas". "Hay veces que parece que no ha sido nada y resulta que tiene una pedazo de cornada tremenda", ha apuntado García Padrós que ha recordado que algunas "llegan a más de 60 centímetros". "Recuerdo siempre la de Fernando Cruz y la de Quirico, que fue un espontáneo, que eran tremendas. O la de Emilio Oliva que llegó hasta el bazo y tenía unos 50 centímetros", ha rememorado.

Del miedo a los pinchazo a la recuperación exprés

Máximo García Padrós ha contado algunas anécdotas que ha vivido en todos estos años que lleva como cirujano en Las Ventas. Primero, ayudando a su padre y, ahora, de jefe del equipo de cirugía en el que también está su hijo. Ha contado que uno de los últimos toreros que han pasado por la enfermería de la Monumental, el novillero Jesús Moreno, le tiene "miedo a los pinchazos". El torero recibió una cornada tremenda y una vez en el hospital desveló que tenía "un pavor total a pincharse". "Se quitó la vía en el sanatorio y estuvo sin vía tomando todo de forma oral porque se negó a pincharse. Son así", ha indicado.

El pasado domingo el torero Román Collado fue cogido de gravedad en la plaza francesa de Vic-Fezensac. En esta zona de Francia los toreros siempre se han quejado de cómo son las enfermerías. García Padrós ha contado que "te trasladan de un sitio a otro" y "eso no es bueno". Allí "dicen que es mejor hacer un traslado" mientras "nosotros hacemos un traslado cuando es una herida vascular" porque "primero hay que cerrar el grifo". En este sentido, ha dicho que "la muerte de Iván Fandiño fue un cúmulo y una serie de cosas que en España no creo que hubieran podido pasar. Es duro decirlo, pero son así. En México pasa tres cuartos de lo mismo".

el-matador-roman-collado-grave-tras-una-cogida-en-vic-fezensac.jpg
La cogida de Román en Francia.

Del propio Román ha contado una historia de cuando tuvo "una cornada seria con rotura de la femoral" en Las Ventas. "Le hicieron un bypass y al quinto día me llama la monja del sanatorio de San Francisco y me dice que no está en la habitación. Miran por la ventana para ver si se ha tirado, por los pasillos para ver si está en alguna habitación porque había mucha cirugía plástica de personas conocidas y no estaba tampoco. De pronto aparece por allí y es que se había ido a un restaurante a comer porque la comida del sanatorio no le gustaba. Venía despacito, pero venía", ha recordado.

García Padrós cree que los toreros "son gente aparte" porque tú "te das con la pata de la mesa y estás una semana baldado" y "a éstos el toro les da una paliza, le sube a dos metros, cae de cabeza te pisa el toro… y se ponen delante del toro en ese momento. Te da una idea de que están en un estado de excitación que muchas veces no se dan cuenta de lo que realmente llevan". Sobre esto, el cirujano jefe de Las Ventas ha explicado que "varias veces nos han llamado cuando han llegado al hotel al darse cuenta de que tenían una cornada". Hay golpes que "sin romper la taleguilla pueden tener derivar en lesiones porque hay cornadas internas. Sólo con la contusión puede romper incluso vasos y hacer una trombosis de una arteria y no lo ves hasta que pasa algo de tiempo".

Del cuidado de los toreros una vez que son cogidos y las lesiones cervicales ha dicho que el equipo médico de Las Ventas impusieron "una especie de norma" a "monosabios y areneros" para que cuando recogiera a los toreros "lo primero que había que hacer es sujetar la cabeza". "Hay que sujetar la cabeza porque una lesión de cervicales es lo menos que puedes tener cuando caes desde altura y de cabeza", ha dicho. En este sentido, ha comentado que "el otro día Emilio de Justo cayó mal con la espalda" tras la grave lesión que tiene en el cuello.

"Caer no cae ninguno bien", ha remarcado el cirujano taurino que, luego, se las tiene que ver con el vestido de torear. "El otro día hubo una luxación de hombro" y "al quitar el traje nos hace también pensar mucho". "Ni con tijeras ni con nada, hay que cortar por donde va sujeto, unas cintas, y cuando cortamos una taleguilla es por la tela y no por el bordado".

García Padrós ha dicho que "cuando ves que operas a una persona, que ves que se te va de las manos y lo sacas, y vuelve a torear para nosotros es la mayor alegría". También ha explicado que algunas veces puede intuir cuándo un torero va a necesitar sus servicios: "Ves como se pone el torero y cómo está el toro y entonces tienes idea de que le da y muchas veces acertamos. Se ponen en un sitio que no es, va contra la razón".

Temas

En Cultura

    0
    comentarios

    Servicios

    • Radarbot
    • Biblia Ilustrada
    • Libro