
Estados Unidos está investigando un posible incidente de fuego amigo ocurrido durante las operaciones militares contra Irán de esta semana. Exactamente, si un caza F/A-18 Hornet de la Fuerza Aérea de Kuwait podría haber derribado por error tres cazabombarderos estadounidenses F-15E Strike Eagle que sobrevolaban ese país árabe durante las primeras horas de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Las primeras informaciones apuntan a que el incidente se produjo en medio de un escenario aéreo extremadamente saturado, con drones, misiles y numerosos aviones de combate operando simultáneamente. En ese contexto, el piloto kuwaití habría identificado erróneamente a los F-15 estadounidenses como aeronaves hostiles antes de lanzar varios misiles aire-aire contra ellos, lo que provocó el derribo de los tres aparatos.
Pese a la gravedad del incidente, las autoridades militares estadounidenses han confirmado que los seis tripulantes de los tres cazas lograron eyectarse a tiempo antes de que sus aeronaves se estrellaran. Los pilotos y oficiales de sistemas de armas fueron posteriormente localizados y rescatados por equipos aliados desplegados en la zona, evitando así víctimas mortales en uno de los episodios más graves de fuego amigo reciente.
El suceso está siendo analizado por el Comando Central de Estados Unidos, que ha iniciado una investigación junto a las autoridades militares kuwaitíes. El objetivo es determinar qué falló exactamente en la cadena de identificación y coordinación aérea que debía evitar ataques entre fuerzas aliadas en medio de operaciones de combate.
Entre las hipótesis que se estudian figura un posible fallo en los sistemas de identificación amigo-enemigo, conocidos como IFF, o un problema en la coordinación de las comunicaciones durante la operación. Este tipo de sistemas permite distinguir a las aeronaves propias de las hostiles, pero su eficacia depende también de los protocolos operativos y de la correcta gestión del espacio aéreo en situaciones de combate intenso.
