
Los cazas F18 del Ejército del Aire y el Espacio desplegados en el Báltico durante los últimos tres meses han tenido una alta actividad durante su rotación. Así lo demuestra el hecho de que hayan tenido que salir hasta en una veintena de ocasiones para interceptar cazas, aviones de transporte o drones pertenecientes a Rusia, según datos que han sido facilitados por el Estado Mayor de la Defensa (EMAD).
Este destacamento aéreo, denominado Vilkas, y compuesto por unos 200 militares españoles, once cazas F18 y un avión A400M de reabastecimiento en vuelo, ha estado desplegado en la base aérea de Siauliai (Lituania) bajo bandera de la OTAN participando en dos misiones. La primera, de larga solera, la de Policía Aérea en el Báltico. La segunda, de reciente creación, la de Centinela del Este.
El objetivo de la misión de Policía Aérea es proteger el espacio aéreo de las tres pequeñas repúblicas bálticas, que no tienen medios suficientes para garantizarla por ellos mismos. En el momento de su integración en la OTAN, en 2004, llegaron a un acuerdo con organización para que fuesen otros socios de la coalición, con capacidad para ello y con carácter rotativo, quienes les garantizasen esa protección aérea.
La principal amenaza a la que se enfrentan son de nuevo los cazas, bombarderos y aviones de transporte militar de la Fuerza Aeroespacial rusa. Éstos suelen violar de manera continuada el espacio aéreo de estos países cuando vuelan entre Rusia y su exclave de Kaliningrado, además de volar fuera de este espacio aéreo incumpliendo las normas internacionales de aviación, es decir, sin plan de vuelo conocido y con el transpondedor apagado.
La otra operación en la que han participado es la de Centinela del Este. Se trata de la nueva misión con cazas y aviones de reabastecimiento en vuelo que puso en marcha la OTAN, con epicentro en Polonia, después de que varios drones violasen el espacio aéreo polaco en septiembre del año pasado, un hecho que pocos días después se volvió a repetir en Estonia. España participa en esta misión desde su inicio.
Además de las salidas de alerta, el contingente español ha participado en distintos ejercicios de defensa aérea integrada junto a aliados de la OTAN. Unas actividades que, según han destacado desde el EMAD, permiten mejorar la coordinación con los sistemas de vigilancia y mando aliados y garantizar una respuesta rápida ante cualquier aeronave que se acerque al espacio aéreo protegido por la misión.

