
Tras conocerse la ayuda clave que Rusia estaría aportando al régimen iraní para atacar objetivos estadounidenses como represalia por su ataque contra los ayatolás, datos de satélite habrían revelado que China también estaría colaborando de forma indirecta con Irán.
Según The Washington Post, dos barcos de la Islamic Republic of Iran Shipping Lines (IRISL), una naviera estatal objeto de sanciones por parte de EEUU, Reino Unido y la UE, habrían partido de un puerto chino que almacena productos químicos y se dirigen hacia Irán. Los barcos, el Shabdis y el Barzin, con capacidad para transportar hasta 6.500 y 14.500 contenedores respectivamente, habrían hecho escala en el puerto de Gaolan, en el sureste de China, y expertos consultados por el citado medio sospechan que podrían portar sustancias como perclorato de sodio, clave para la detonación de los misiles iraníes.
Las fuentes del diario estadounidense destacan cómo la dictadura china podría haber actuado para impedirlo, reteniendo los buques en el puerto mediante alguna herramienta burocrática, pero habría decidido dejarlos partir, una acción que contrasta con la posición que hasta ahora había adoptado el régimen frente al ataque de EEUU e Israel y la posterior respuesta de Irán.
El diario sostiene, según sus datos, que dado el historial de la naviera todo apunta a que estarían transportando "el mismo producto que llevan transportando más de un año".
Los dos buques se encuentran en el mar de China y se espera que lleguen a sus destinos, dos puertos en el estrecho de Ormuz que albergan bases navales iraníes, entre el 14 y el 16 de marzo.

