
El Ejército del Aire y del Espacio ha convertido la Base Aérea de Albacete en el epicentro de la innovación militar europea. Ese es el objetivo de BACSI 2026, unas jornadas en las que las grandes empresas de defensa, pymes con inquietudes y centros universitarios muestran cómo las bases aéreas e instalaciones militares del futuro pueden transformarse en entornos inteligentes, conectados y sostenibles.
Se buscan proyectos de innovación relacionados con la neurotecnología aplicada al vuelo, la fabricación aditiva de piezas mediante impresoras 3D, el uso de nuevos combustibles que rebajen la huella térmica de las aeronaves, el uso de satélites, la seguridad contra drones, la logística inteligente con seguimiento en tiempo real, nuevos sistemas de ciberseguridad o seguridad espacial, o la hiperconectividad 5G, entre otras propuestas.
Precisamente sobre esta última área funcional gira una de las apuestas de Telefónica y Airbus Helicopters. Se trata de la integración de redes 5G Stand Alone (SA) en helicópteros y sistemas no tripulados de ala rotatoria, evolucionándolos hacia plataformas aéreas plenamente conectadas y capaces de operar como nodos dentro de un entorno de combate digitalizado. La primera prueba va a realizarse con un helicóptero NH-90.
Del mismo modo, se introducen las denominadas "burbujas tácticas 5G", redes desplegables en zona de operaciones sin necesidad de infraestructuras fijas. Su aplicación militar permite conectar en tiempo real aeronaves, fuerzas terrestres y centros de mando, facilitando el intercambio instantáneo de datos, vídeo y sensores. Esto refuerza la conciencia situacional y mejora las capacidades de mando y control en escenarios de alta intensidad.
Llamativo e impactante es el sistema de neurotecnología que Indra ha presentado para mejorar la relación piloto-caza, con integración de sensores biométricos, sistemas de seguimiento ocular y tecnologías de interacción que permiten analizar variables relacionadas con la carga cognitiva y el estado del piloto durante la misión. Una apuesta acompañada por una cabina de simulación de vuelo en la que se probaba este novedoso concepto.
Ha mostrado además sus capacidades en sostenimiento de aeronaves mediante realidad mixta, permitiendo asistencia remota en tiempo real; la conectividad 5G en vuelo para transmisión de datos logísticos y operativos; y soluciones de defensa antidrón con C‑UAS CROW, así como la nube de combate NIMBUS, que integra sensores y plataformas para mejorar la vigilancia, coordinación y toma de decisiones en escenarios complejos.
Enfocado en el entrenamiento de los pilotos también ha estado el simulador Spectre que el Grupo Oesía ha propuesto al Ejército del Aire y el Espacio. Su sistema permite entrenar procesos cognitivos (memoria del trabajo, conciencia situacional, multitasking…) y correlaciona los parámetros fisiológicos con el rendimiento y las funciones cognitivas del piloto. Puede diseñar planes de entrenamiento individualizados en entornos realistas de alta calidad.
Junto a ello, la compañía ha mostrado soluciones de comunicaciones y ciberseguridad como FoldSat, un terminal satelital portátil para conectividad en movilidad; los sistemas CERBERUS y ERMES para cifrado y gestión segura de claves; y la plataforma OpenNAC, orientada al control de accesos a red. Un conjunto tecnológico enfocado a garantizar comunicaciones seguras, resiliencia operativa y protección de infraestructuras críticas en entornos militares exigentes.
La aportación de Amper ha destacado por la presencia de su unidad desplegable de energía, que facilita autonomía energética en cuestión de minutos. Es un contenedor con una hilera de placas solares que se despliegan hacia el exterior, permaneciendo en su interior unas baterías LifePo de alta eficiencia que garantizan la operatividad energética sin conexión a la red. Un sistema que puede ser tanto respaldo energético en instalaciones como desplegable.
La compañía también ha mostrado en BACSI su capacidad de integración mediante el Sistema de Mando y Control (C2) y su plataforma C-UAS (Counter-Unmanned Aerial System). Este sistema multisensor está diseñado para la detección y neutralización de drones hostiles, destacando por una arquitectura abierta que permite una gestión defensiva coordinada y eficaz.
Más allá de las grandes empresas, también ha habido pymes presentando propuestas muy innovadoras. Un caso claro ha sido Oreyeon, que ha mostrado un vehículo-aspirador. Se trata de una roomba gigante para pistas aéreas –con forma de pequeño camión- que mapea la pista de despegue/aterrizaje y la limpia de forma automática. Pero tiene la opción, incluso, de ir más allá y detectar por sí mismo la aparición de nuevos objetos extraños en pista (FOD, por sus siglas en inglés) y evitar posibles accidentes.
O el caso de FFT (Fish & Food Technology) con su MedShip, un botiquín inteligente que no sólo guarda y contiene medicamentos, sino que mediante inteligencia artificial tiene un control del stock que hay en cada momento. Llegado un punto límite marcado por el usuario, el sistema puede llegar a solicitar los medicamentos según se van consumiendo. Un sistema pensado para barcos pero que tiene cabida en todo tipo de instalaciones militares.
Otras pymes como Olmar o Idonial, que han estado respaldadas por el Asturias Hub Defensa, han exhibido distintas piezas desarrolladas mediante tecnologías de fabricación aditiva, destacando su aplicación en procesos industriales avanzados y su contribución a la flexibilidad y optimización productiva.
