
La fragata F84 Reina Sofía de la Armada ha llevado a cabo el control y seguimiento de un submarino ruso durante su tránsito por aguas de interés nacional en las proximidades del Estrecho de Gibraltar. La operación se ha desarrollado sin incidentes y dentro de los protocolos habituales, en un contexto de creciente actividad naval rusa en áreas estratégicas próximas a la península ibérica.
El buque español no solo monitorizó al submarino, sino también a un buque auxiliar que lo acompañaba durante la travesía. Ambas unidades fueron vigiladas de forma constante mientras permanecieron en la zona de responsabilidad española, garantizando en todo momento el conocimiento del entorno marítimo y la seguridad en una de las rutas más sensibles del tráfico naval internacional.
Una vez que las unidades rusas abandonaron las aguas de interés nacional, el seguimiento fue transferido a medios de un país aliado, en este caso Portugal, conforme a los mecanismos de coordinación existentes. Este tipo de actuaciones refleja la estrecha colaboración entre países de la OTAN en la vigilancia de movimientos navales considerados de interés estratégico en el flanco sur europeo.
La operación se enmarca en las denominadas Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión, que las Fuerzas Armadas españolas mantienen activas de manera permanente. Estas misiones tienen como objetivo principal detectar de forma temprana cualquier actividad que pueda suponer un riesgo, así como reforzar la presencia militar en zonas clave para la seguridad nacional.
