
El Gobierno de Pedro Sánchez sigue empeñado en hacer triquiñuelas contables para pagas las misiones en el exterior de las Fuerzas Armadas. Lo hizo el año pasado, lo repitió en febrero de este año 2026 y vuelve a hacerlo esta misma semana. El Consejo de Ministros ha aprobado sacar una partida de más de 641 millones del Fondo de Contingencia para sufragar los gastos que suponen los despliegues internacionales de nuestros militares.
Si a la partida aprobada en las últimas horas se le suma la que fue aprobada el pasado febrero con el mismo objetivo, esa vez de casi 700 millones de euros, se concluye que la previsión que tiene el Ejecutivo es que va a gastar unos 1.340 millones de euros durante 2026 en los operativos desplegados en estos momentos fuera de nuestras fronteras. Una cifra económica similar a la de otros años.
¿Por qué es una triquiñuela? El Fondo de Contingencia es una bolsa económica de dinero que el Gobierno se reserva para cubrir gastos imprevistos, urgentes y no planificados. La cuestión es que estas misiones militares en el exterior no son imprevistas, pues en muchos casos llevan más de una década en marcha, y han sido perfectamente planificadas. Es decir, que no cumplen con los requisitos para ser pagadas con el Fondo de Contingencia.
Pagar las misiones en el exterior con los Fondos de Contingencia es una práctica que ha sido censurada en varias ocasiones por el Tribunal de Cuentas. Incluso, el Tribunal Constitucional anuló un real decreto del Gobierno de Mariano Rajoy que trataba de pagar tanto las misiones en el exterior como un importante número de Programas Especiales de Armamento (PEAs) con el dinero del Fondo de Contingencia.
El objetivo de esta triquiñuela es no vaciar las arcas del Ministerio de Defensa en un momento en el que las cifras del presupuesto asignado a este departamento –el mismo dato de 2023, las últimas cuentas que ha aprobado el Gobierno actual– es muy inferior a la inversión real que se está haciendo. En 2023 la inversión en Defensa se situaba en torno al 1,4 por ciento del PIB y ahora se sitúa en la línea del 2 por ciento del PIB.
La decisión del Consejo de Ministros de pagar las misiones en el exterior con los Fondos de Contingencia lleva además un par de añadidos en su desarrollo. Se fija en 400 el número máximo de observadores, monitores, oficiales de enlace o asesores militares que España podrá desplegar hasta el 31 de diciembre de 2026, a petición del Ministerio de Asuntos Exteriores, para misiones de diplomacia, crisis, paz o ayuda humanitaria.
Además, se prorroga hasta esa misma fecha la autorización para despliegues de corta duración en el exterior de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y de otras unidades de las Fuerzas Armadas. Estas actuaciones están previstas para responder a situaciones de grave riesgo, catástrofes o calamidades, así como a solicitudes bilaterales urgentes en el marco de la cooperación con países socios y aliados.

