
El programa de uso y mantenimiento de los cazas F-35 A de Dinamarca costará alrededor de 14.000 millones de coronas danesas (unos 1.876 millones de euros) más de lo previsto inicialmente, una desviación presupuestaria que podría limitar los recursos disponibles para otros proyectos de equipamiento de las Fuerzas Armadas del país.
Según recoge el medio especializado Defense Nordic, un informe de la Oficina Nacional de Auditoría de Dinamarca (Rigsrevisionen) concluye que el Ministerio de Defensa no dispuso durante años de una visión completa de los costes totales asociados al uso y mantenimiento de los aviones de combate de quinta generación.
La auditoría señala que, durante una década, el ministerio subestimó de forma significativa el coste global del proyecto. A precios de 2017, la diferencia alcanza los 14.000 millones de coronas danesas, una cifra que se eleva hasta los 17.000 millones (unos 2.278 millones de euros) si se calcula con los valores de 2025. Además, el organismo fiscalizador considera que la información facilitada al Parlamento durante el proceso de adquisición no reflejaba con suficiente transparencia el gasto total previsto.
Los costes adicionales se repartirán a lo largo de los aproximadamente 30 años de vida operativa de la flota, lo que equivale a unos 500 millones de coronas anuales (unos 67 millones de euros anuales). La mayor parte del incremento se debe a unos gastos de operación y mantenimiento superiores a los estimados inicialmente.
Menos margen para futuras adquisiciones
Los auditores advierten de que esta situación podría reducir los fondos disponibles para otras necesidades de las Fuerzas Armadas danesas. En su informe, destacan que un aumento significativo de los costes del programa F-35 podría afectar tanto a la capacidad de operar los aviones según lo previsto como a futuras adquisiciones de material militar.
Rigsrevisionen subraya también la importancia de que el Ministerio de Defensa mantenga un control preciso y actualizado de los costes asociados al programa. Aunque el departamento está recibiendo una financiación mayor en los últimos años, el gasto relacionado con los F-35 sigue representando una parte considerable de su presupuesto destinado a equipamiento.
La Oficina Nacional de Auditoría presentó sus conclusiones ante los Auditores de Cuentas Públicas de Dinamarca, el organismo parlamentario encargado de supervisar el uso eficiente de los fondos públicos y de verificar que el gasto se ajusta a las decisiones adoptadas por el Parlamento.

