
Las ráfagas ocasionales de energía procedentes de un satélite ruso de detección de misiles han estado interrumpiendo brevemente la navegación por satélite en amplias zonas de Europa, un patrón que podría indicar una "escalada cualitativa en la interferencia de los GNSS (sistemas globales de navegación por satélite)".
Según informa Defense One, al menos en 75 ocasiones entre 2019 y 2026, investigadores de la Universidad de Texas observaron ráfagas de 10 segundos de señales de radio de alta potencia a 1.558,5 MHz, la frecuencia utilizada por el GPS y los satélites europeos de navegación para transmitir señales a la Tierra. Las ráfagas interrumpieron el funcionamiento de antenas GPS desde Rumanía hasta Groenlandia, según señalan los investigadores en un artículo publicado este mes en la revista Navigation.
El origen de los pulsos era un misterio. La enorme extensión de la zona afectada descartaba inhibidores de señal terrestres e incluso instalados en aeronaves, por lo que la interferencia debía provenir del espacio. Las erupciones solares pueden alterar los servicios de localización por satélite, pero lo hacen de forma desigual. En este caso, las perturbaciones eran mucho más uniformes. "Está claro que los efectos de las ráfagas de radio solares se manifiestan de manera diferente en los datos del IGS en comparación con el fenómeno transitorio estudiado aquí", alertan los autores.
Los investigadores desarrollaron una fórmula matemática para determinar el origen basándose en la intensidad con la que las señales de radio impactaban diferentes antenas repartidas por la zona afectada. La ecuación señaló una única fuente probable: el satélite ruso Cosmos 2546. Fue lanzado en mayo de 2020, varios meses después de que se detectaran las primeras interrupciones, pero forma parte del Sistema Espacial Unificado (Edinaya Kosmicheskaya Sistema), una constelación de satélites de alerta temprana ante lanzamientos de misiles. Estos satélites operan en la órbita Molniya, cuya trayectoria altamente elíptica los mantiene sobre las regiones del extremo norte durante la mayor parte del tiempo.
Arma nuclear capaz de inutilizar el GPS
Los investigadores concluyen que las ráfagas de radio parecen ser intencionadas, aunque demasiado breves como para producir efectos reales significativos. No ofrecen ninguna teoría concreta sobre las intenciones de Rusia. Sin embargo, las autoridades están cada vez más preocupadas por la actividad espacial rusa, incluida la posible presencia en órbita de un arma nuclear capaz de inutilizar el GPS.
"No está claro exactamente qué está ocurriendo, pero parece tratarse de un inhibidor de señal basado en el espacio", afirmó Victoria Samson, directora de seguridad y estabilidad espacial de la Secure World Foundation. "Yo supondría que la razón por la que Rusia está utilizando su constelación de alerta temprana para esto es que se encuentra en la posición y altitud adecuadas para cubrir el área donde Rusia querría interferir con el GPS. Es posible que Rusia estuviera dispuesta a asumir el riesgo de utilizar su constelación de alerta temprana para este propósito porque confiaba bastante en que la interferencia no sería detectada; al fin y al cabo, esto lleva ocurriendo desde 2019 y solo se ha descubierto en los últimos años", añadió la directora de seguridad espacial.
