
El centro tecnológico español CATEC ha desarrollado y validado una solución avanzada de navegación sin GNSS diseñada para operar en entornos hostiles o sin información previa del terreno. Se trata de un sistema destinado a drones y aeronaves no tripuladas que permite su funcionamiento sin depender de satélites, infraestructuras externas ni comunicaciones con otros sistemas, reforzando así su autonomía operativa en escenarios complejos.
El desarrollo se basa en un sistema de localización que utiliza únicamente sensores embarcados en la aeronave. En concreto, incorpora una cámara y una unidad de medición inercial (IMU) que, combinadas mediante algoritmos de fusión sensorial, permiten estimar en tiempo real la posición, velocidad y orientación del dron respecto al punto de despegue, sin necesidad de mapas previos ni referencias externas del entorno.
La clave del sistema reside en técnicas de odometría visual-inercial (VIO), que fusionan la información de la cámara con los datos inerciales del vuelo. Este enfoque permite que el dron reconstruya su movimiento de forma autónoma, incluso en ausencia total de señal GNSS. Todo el procesamiento se realiza a bordo de la aeronave, lo que elimina la dependencia de enlaces de datos o estaciones terrestres.
Este tipo de navegación permite operar en escenarios donde las señales satelitales están degradadas o directamente denegadas, como ocurre en entornos de guerra electrónica, interferencias deliberadas o zonas sin cobertura fiable. También resulta útil en misiones de seguridad, rescate o vigilancia en áreas urbanas complejas o espacios interiores donde el GPS no ofrece precisión suficiente.
Según la información facilitada por el centro tecnológico, el sistema ha sido diseñado para funcionar sin información previa del entorno, lo que supone un salto cualitativo respecto a soluciones tradicionales que requieren mapas o referencias externas. Además, su arquitectura ligera permite su integración en distintos tipos de drones, tanto de ala fija como rotatoria, ampliando su potencial de aplicación.
Las pruebas del sistema se han llevado a cabo en el centro de vuelos ATLAS de CATEC, donde ha sido validado en condiciones reales de operación. En campañas previas también se realizaron ensayos junto al Ejército de Tierra en Almería, donde el sistema fue capaz de recorrer distancias de hasta cinco kilómetros con un error aproximado del dos por ciento, equivalente a unos 100 metros.
Posteriormente, el sistema ha continuado su proceso de maduración tecnológica con nuevas pruebas orientadas a mejorar la precisión, la robustez y el rendimiento en vuelo. Estas mejoras han permitido optimizar la estabilidad de la estimación de posición y reducir la deriva acumulada, uno de los principales retos en sistemas de navegación autónoma sin GNSS.
La relevancia de este avance radica en su impacto estratégico. Al eliminar la dependencia del GPS y de infraestructuras externas, la tecnología refuerza la autonomía operativa de los sistemas aéreos no tripulados y abre la puerta a aplicaciones críticas en defensa y seguridad. España se sitúa así en una posición destacada en el desarrollo de navegación autónoma resiliente para entornos hostiles.
