
Polonia ha dado un nuevo paso en el refuerzo de su capacidad militar con la incorporación de tres submarinos A26, fabricados por la compañía sueca Saab. La formalización de esta operación ha tenido lugar este lunes en la ciudad portuaria de Gdynia, donde se firmarán los contratos de ejecución dentro del programa Orka, diseñado para modernizar la Armada polaca. El contrato se eleva a 4.200 millones de euros (4.800 millones de dólares).
Según informa EFE, el ministro de Defensa de Polonia, Władysław Kosiniak-Kamysz, ha presentado esta adquisición como un movimiento estratégico para elevar el peso militar del país dentro de la OTAN. A través de un mensaje publicado en su cuenta de X, el dirigente ha subrayado la relevancia del acuerdo: "El lunes, en Gdynia, firmaremos los contratos de ejecución para tres nuevos submarinos A26. ¡Esta decisión sitúa a la Armada de la República de Polonia a la vanguardia de las Armadas del Atlántico Norte!".
El responsable de Defensa del Gobierno encabezado por Donald Tusk ha defendido que estos submarinos aportarán una ventaja clave en materia de anticipación frente a amenazas externas. En este sentido, ha asegurado que estos sistemas "permitirán detectar las amenazas con antelación, antes de que el enemigo haga su siguiente movimiento", y ha añadido que se trata de capacidades que "Rusia teme por encima de todo".
Capacidad estratégica
Kosiniak-Kamysz también ha señalado que esta tecnología no solo será útil en un escenario de confrontación militar convencional, sino también frente a amenazas menos visibles. Según ha explicado, los nuevos submarinos tendrán un papel relevante ante situaciones vinculadas a la guerra híbrida y a la protección de infraestructuras estratégicas en la región del mar Báltico.
En relación con el programa Orka, el ministro ha destacado que la compra reforzará las capacidades operativas de Polonia en labores de reconocimiento encubierto. "El programa Orka reforzará nuestra capacidad para llevar a cabo operaciones de reconocimiento encubierto, vigilar las acciones del adversario y proteger las infraestructuras críticas en el Báltico", ha señalado.
Más allá del componente militar, Varsovia también interpreta este acuerdo como una oportunidad para estrechar la cooperación industrial con Suecia. El ministro ha insistido en que la relación entre ambos países trasciende una simple operación comercial. "La colaboración entre Polonia y Suecia no es una simple relación entre comprador y vendedor, sino una cooperación basada en beneficios mutuos", afirmó.
Alianza industrial
Además, el titular de Defensa polaco dejó entrever que la industria nacional podría desempeñar un papel relevante en el desarrollo del proyecto. "Todo apunta a que los suecos recurrirán a las capacidades polacas que hemos desarrollado a lo largo de los años, optando por tecnologías polacas. Así es como se construyen las asociaciones y las alianzas sólidas", sostuvo.
Los submarinos A26, según su fabricante sueco, son los primeros "submarinos de quinta generación" del mundo y destacan por su "libertad de movimiento", su carácter furtivo y sus capacidades de vigilancia y reconocimiento.

