
La inversión en Defensa y en el sostenimiento de las capacidades de las Fuerzas Armadas ha sido protagonista una semana más de las deliberaciones del Consejo de Ministros. En las últimas horas se han aprobado un total de seis acuerdos, impulsados tanto desde el propio Ministerio de Defensa como desde el Ministerio de Hacienda, cuyo valor económico superan los 250 millones de euros.
La medida de mayor relevancia viene desde Hacienda y supone dar autorización a las Fuerzas Armadas para seguir empleando durante cinco años más el sistema de observación espacial de Francia, denominado, Componente Espacial Óptico (CSO). El trámite de Hacienda, modificando el límite de gasto plurianual previsto en la Ley General Presupuestaria, es vital para poder firmar esa prórroga.
España mantiene una cooperación con Francia en materia de imágenes de inteligencia militar desde 1988. Primero accedió a las capacidades de los satélites Helios I y, posteriormente, al sistema Helios II, que entró en servicio en diciembre de 2001. Esa capacidad fue sustituida posteriormente por la constelación CSO, integrada por tres satélites militares de observación óptica, dos de alta resolución y un tercero de muy alta resolución.
Los gobiernos de ambos países firmaron un memorando por el que las FAS españolas disponen de un 2,5 por ciento de los derechos de programación del sistema, lo que les permite solicitar directamente la obtención de imágenes sobre las zonas de interés para sus necesidades de inteligencia. Esas capacidades resultan esenciales para la vigilancia estratégica, el seguimiento de crisis internacionales y la planificación de operaciones militares dentro y fuera de España.
La prolongación durante cinco años más de este servicio va a suponer un desembolso total de 62,15 millones de euros entre los años 2026 y 2033. Exactamente, el calendario de pagos aprobado contempla 6,75 millones en 2026; 8,79 millones en 2027; 10,99 millones en 2028; 12,16 millones en 2029; 12,72 millones en 2030; 6,55 millones en 2031; 2,93 millones en 2032 y 1,26 millones en 2033.
Seguridad, combustible, grasas y lubricantes…
El resto de acuerdos del Consejo de Ministros están orientados al sostenimiento de las FAS. El de mayor importe, con un valor estimado de 54,59 millones de euros, permitirá renovar y mantener los sistemas técnicos de seguridad de bases, acuartelamientos y establecimientos del Ejército de Tierra tanto en España como en los despliegues de Líbano, Irak, Letonia, Eslovaquia, Turquía y otros escenarios internacionales, evitando su obsolescencia.
El segundo contrato por cuantía asciende a 53,64 millones de euros y corresponde al acuerdo marco para el suministro de grasas, lubricantes y productos funcionales destinados a aeronaves, buques, vehículos militares y maquinaria del Ministerio de Defensa. El objetivo es centralizar las compras para aprovechar economías de escala, garantizar el abastecimiento continuo de estos consumibles esenciales y reducir los plazos de entrega de los proveedores.
A continuación figura el expediente de apoyo logístico naval para adquirir combustible destinado a los buques de la Armada cuando operen en puertos civiles del extranjero. El acuerdo marco, valorado en 40 millones de euros y con una duración de dos años, permitirá disponer de un sistema de contratación más ágil para garantizar el repostaje durante las misiones internacionales y asegurar la continuidad de las operaciones navales españolas.
El cuarto acuerdo, con un valor estimado de 30,89 millones de euros, autoriza la compra de manipuladores telescópicos y sus accesorios destinados a las unidades de Ingenieros del Ejército de Tierra. Defensa pretende sustituir una flota cuya operatividad ha caído por debajo del 70 por ciento debido a su antigüedad, mejorando así las capacidades de movimiento de cargas, construcción, apoyo logístico y despliegue de infraestructuras en operaciones.
Por último, ha dado luz verde a un acuerdo marco de 16,71 millones para garantizar durante tres años las licencias y el soporte del sistema de mensajería formal del Ministerio de Defensa. El contrato permitirá mantener operativo el software utilizado para las comunicaciones oficiales del departamento y facilitar su despliegue en nuevos entornos, asegurando la continuidad de una herramienta esencial para el día a día de las FAS.

