Menú

Polonia alerta de un posible ataque ruso de falsa bandera contra la OTAN empleando drones capturados a Ucrania

Varios países del este de Europa aseguran disponer de información de inteligencia que apunta a preparativos rusos para una acción híbrida.

Varios países del este de Europa aseguran disponer de información de inteligencia que apunta a preparativos rusos para una acción híbrida.
El viceprimer ministro y ministro de Defensa Nacional de Polonia, Władysław Kosiniak-Kamysz. | EFE

Las autoridades polacas han elevado el tono de sus advertencias sobre una posible escalada de la guerra en Ucrania. El ministro de Defensa de Polonia, Władysław Kosiniak-Kamysz, ha asegurado que Rusia habría capturado un número considerable de drones ucranianos y que podría emplearlos tanto en un ataque de falsa bandera como en acciones dirigidas contra países de la OTAN.

El responsable de Defensa lanzó este aviso después de la reunión del comité de seguridad del Gobierno polaco celebrada este martes, en la que el riesgo de una provocación rusa ocupó un lugar prioritario. Según explicó, Moscú no solo podría recurrir a drones, sino también intensificar las interferencias sobre las señales GPS, las operaciones de sabotaje o los ciberataques.

Advertencias desde el este de Europa

Las declaraciones de Kosiniak-Kamysz se producen tras semanas de avisos públicos por parte de Polonia, Letonia y Lituania, cuyos gobiernos sostienen que disponen de información de inteligencia que apunta a preparativos rusos para una acción híbrida contra la Alianza Atlántica. Algunos de esos avisos, según distintos responsables políticos, estarían basados en datos compartidos por Estados Unidos.

A finales de junio, los servicios de inteligencia letones trasladaron a Fox News que habían detectado indicios de un posible ataque híbrido ruso por debajo del umbral de una guerra abierta. De acuerdo con la información citada por Fox News Digital, la operación podría incluir "misiles, drones u otras acciones diseñadas para enviar un mensaje: dejad de apoyar a Ucrania o tendréis vuestros propios problemas".

Una semana después, el primer ministro polaco, Donald Tusk, reveló que los servicios de inteligencia aliados llevaban semanas alertando a Varsovia de que Rusia podría poner a prueba la determinación de la OTAN e incluso actuar sobre territorio polaco. "Los próximos meses podrían ser realmente críticos", afirmó en una rueda de prensa. En la misma línea, el portal polaco Onet informó, citando una fuente próxima al presidente Karol Nawrocki, de que Estados Unidos había trasladado advertencias concretas al Gobierno polaco.

La pasada semana, además, dirigentes de Letonia y Lituania avisaron del riesgo de "operaciones cinéticas limitadas" contra infraestructuras críticas. Desde Moscú, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, rechazó esas acusaciones y las calificó de "historias para asustar".

Temor a una falsa bandera

Algunos responsables contemplan también la posibilidad de que Rusia organice una operación de falsa bandera en su propio territorio para justificar una nueva escalada militar en Ucrania o incluso extender el conflicto mediante ataques contra países de la OTAN.

El ministro de Exteriores de Polonia, Radosław Sikorski, ya advirtió a finales de junio de ese escenario al afirmar: "Espero un ataque de falsa bandera en territorio ruso, al que Putin 'responderá'".

Varias semanas después, el 9 de julio, reforzó ese mensaje ante los medios: "Los rusos están preparando algo de nuevo; tenemos información creíble". Sikorski expresó además su esperanza de que hacer públicas estas advertencias tenga un efecto disuasorio parecido al que algunos responsables y analistas atribuyen a la difusión de inteligencia occidental antes de la invasión rusa de Ucrania en 2022.

En aquel momento, la Administración Biden desclasificó y divulgó una gran cantidad de información que apuntaba a que Rusia preparaba una invasión a gran escala. Algunos responsables y analistas consideran que esa estrategia retrasó varias semanas el inicio de la ofensiva.

Hasta ahora, sin embargo, ningún país occidental ha publicado información de inteligencia primaria que respalde estas advertencias, más allá de las declaraciones realizadas por altos cargos.

Interferencias y sabotajes

Los países del entorno del mar Báltico sufren desde los primeros compases de la guerra interferencias en los sistemas GPS atribuidas a Rusia, un fenómeno que ha llegado a provocar problemas de navegación e incluso el cierre de aeropuertos. También se han registrado episodios de sabotaje, como la inutilización de una línea ferroviaria en el este de Polonia el pasado año, mientras que responsables gubernamentales han señalado la ciberguerra como otra posible vía de actuación rusa contra países de la OTAN.

Rusia ya ha logrado en ocasiones desviar drones ucranianos lanzados contra instalaciones militares, infraestructuras industriales o depósitos de petróleo rusos para que acabaran cayendo en territorio aliado. Los Estados bálticos y Finlandia han registrado varios incidentes de este tipo, entre ellos el impacto de un dron en un depósito de combustible en Letonia, un episodio que provocó dos dimisiones de alto nivel, incluida la del primer ministro.

Estos sucesos han sido atribuidos públicamente a la guerra electrónica rusa y a las interferencias sobre las señales utilizadas para desviar drones que ya se encontraban en vuelo. El eventual lanzamiento por parte de Rusia de drones ucranianos capturados contra países occidentales supondría una escalada significativa respecto a esos precedentes.

Temas

En Defensa

    Servicios

    • Oro Libertad
    • Inversión
    • Securitas