
Los grandes incendios que están asolando España este verano, con la especial trascendencia de los que han obligado a decretar la emergencia de interés nacional en la Comunidad de Madrid y las provincias de Toledo y Ávila, están provocando que se haga una revisión profunda de los sistemas y medios que el Gobierno tiene para apoyar a las comunidades autónomas en la gestión de estos desastres.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció a bombo y platillo a finales de mayo "el mayor despliegue del Estado para una campaña antiincendios". "Se contará con una flota de 15 aviones anfibios, con el nuevo kit apagafuegos para aeronaves A400M de Airbus y con 4 nuevos helicópteros Chinook y 2 Cougar, que se suman a los medios ya operativos del Batallón de Helicópteros de Emergencias", dijo en la presentación de la citada campaña.
"Los equipos también dispondrán de nuevos drones de alta capacidad, vehículos todoterreno, cámaras térmicas y sistemas avanzados de vigilancia y seguimiento. Un esfuerzo que tendrá continuidad en un futuro inmediato, con la incorporación ya prevista de 7 nuevas aeronaves DHC-515 dentro del Plan Industrial y Tecnológico de la Defensa", continuó el inquilino de La Moncloa.
Pero de lo dicho a la realidad hay una gran diferencia. La flota de apagafuegos Canadair está conformado por 14 veteranas unidades, que no han podido ser modernizadas y de las que sólo siete están operativas en estos momentos. De los nuevos aviones apagafuegos, el primer no llegará hasta el último trimestre de 2028, por lo que no se podrá hacer uso de él hasta la campaña de verano de 2029.
Pedro Sánchez incluía también entre los recursos del Estado para esta campaña un sistema que se encuentra en pruebas y en despliegue experimental, por lo que todavía está relativamente lejos de ser operativo. Se trata del kit contra incendios que Airbus está desarrollando para acoplar sin mucho esfuerzo en las bodegas de carga de los A400M y en el que lleva trabajando desde hace varios años.
La flota de A400M del Ejército del Aire y el Espacio, que tiene su base en Zaragoza (Ala 31), todavía no tiene instalados ni operativos estos kits contra incendios. Tampoco están en servicio todavía en Francia, el otro país en el que la multinacional Airbus está haciendo pruebas con estos sistemas, aunque este verano haya dado un paso más y lo hayan empleado en un caso real en el incendio que afecta a la Gironda por petición del Ejecutivo de París.
De hecho, el único kit contra incendios de Airbus que existe ahora mismo plenamente funcional es el que se ha llevado a Francia. Es decir, el mismo aparato se empleó en primer lugar para realizar pruebas en España y luego ha sido trasladado al país vecino.
Este kit contra incendios para el A400M es un sistema modular que se instala y se desinstala en la bodega de carga en 2 o 3 horas sin modificar la estructura del avión. Permite descargar hasta 20.000 litros de agua o retardante por gravedad desde la rampa trasera en una sola pasada. Los Canadair que opera el Ejército del Aire y el Espacio, por ejemplo, tiene una capacidad de 6.000 litros, menos de un tercio de la del A400M.
La principal característica del sistema es que sirve para atacar indirectamente al fuego, lo que quiere decir que no está pensado para emplearse sobre el frente del fuego y las llamas sino en zonas en las que todavía no hay fuego para crear grandes cortafuegos que impidan que el incendio pueda seguir propagándose. Los apagafuegos Canadair, por ejemplo, sirven para hacer los dos ataques frente al fuego, el directo y el indirecto.
Para que los A400M puedan operar en un incendio necesitarían una base aérea de referencia donde se debe contar con personal con equipos de bombeo para cargar el depósito del kit contra incendios. La carga se realiza en 10 minutos. Los Canadair sólo necesitan 12 segundos sobre el mar, pantano o lago para llenar sus depósitos, por lo que si la base aérea del A400M no está más cerca que esos recursos naturales de agua su cadencia de actuación sería menor.
La utilización de este avión también sería mucho más limitada en zonas montañosas, debido a que es un avión muy grande y pesado. Igualmente, crea turbulencias de estela a su paso, por lo que su empleo en un incendio no sería compatible con otros medios aéreos, teniendo que retirar hidroaviones, avionetas, helicópteros o drones hasta que el A400M haya realiza su misión de entrada y salida del área del incendio.
Pese al anuncio de Pedro Sánchez, la realidad es que el kit contra incendios del A400M todavía no está en el mercado, aunque sí se conoce ya, por los datos hechos públicos desde Francia después de los últimos test, que será el mejor sistema de ataque indirecto contra el fuego que haya en el mercado. Es por ello que parece imprescindible empezar a introducirlo a la mayor brevedad posible en los actuales sistemas de actuación contra los incendios.

