
Las Fuerzas Armadas españolas suman un nuevo contingente en el muro anti-Rusia de la OTAN. Siete cazas F18, un avión A400M, tres helicópteros NH-90 y unos 200 militares se han desplegado en Rumanía para volver a participar en una misión de Policía Aérea de la OTAN. El objetivo es apoyar a la Fuerza Aérea rumana a controlar el espacio aéreo de su país e impedir las posibles incursiones de aviones o drones rusos en territorio rumano.
El despliegue tomará el nombre habitual designado para esa zona, Destacamento Aéreo Táctico (DAT) Paznic, y estará liderado por el teniente coronel Alberto Borja Calvo López. La misión, denominada eAP-72, tendrá una duración de cuatro meses y forma parte de las medidas de refuerzo adoptadas por la Alianza Atlántica para fortalecer la disuasión y la defensa colectiva en el flanco oriental.
El grueso de la contribución española estará formado por siete cazas F-18M del Ala 12 (Torrejón de Ardoz), que estarán desplegados toda la operación. Los dos primeros meses contarán con el apoyo de un avión de transporte A400M del Ala 31 (Zaragoza). En la recta final de la misión se incorporarán tres helicópteros NH-90 del Ala 48 (Cuatro Vientos) para asumir cometidos de lucha contra drones.
El contingente estará integrado por cerca de 200 militares del Ejército del Aire y del Espacio, cifra que variará según las distintas fases del despliegue y los relevos previstos. Entre el personal figuran especialistas en operaciones, tripulaciones, mantenimiento aeronáutico, logística, protección de la fuerza, comunicaciones, sistemas de información, sanidad, asesoría jurídica, administración, seguridad y apoyo general, imprescindibles para sostener la misión.
Las operaciones se desarrollarán desde la base aérea Mihail Kogălniceanu, una instalación estratégica para la presencia de la OTAN en Rumanía y para las operaciones en el entorno del mar Negro. Desde allí, los militares españoles trabajarán coordinadamente con las fuerzas armadas rumanas, la estructura de mando de la Alianza y el resto de destacamentos aliados desplegados en la región para garantizar la vigilancia permanente del espacio aéreo.
Además del personal destinado en la base aérea, otros cuatro militares españoles van a estar durante todo el tiempo de la misión en el "Control and Reporting Centre" de Balotesti, en Bucarest, la capital rumana. Serán tres controladores de interceptación y un operador del sistema Link 16, que se van a incorporar en la arquitectura aliada de mando y control aéreo en la zona.

