L. D.-
El F.C. Barcelona afronta con tranquilidad el partido, ya que venció por 3-4 en Cracovia, por lo que le vale un empate o incluso perder por un gol de diferencia (siempre que el Wisla no marque cuatro o más goles en el Camp Nou) para acceder a la primera fase de la Liga de Campeones.
Por este motivo, la principal atracción para los espectadores será la coincidencia por primera vez en el campo de Rivaldo, Saviola y Kluivert, un trío que se espera que sea demoledor en ataque y que acabe con cualquier defensa.
Rexach cuenta para el partido con seis bajas por lesión: las de Frank de Boer, Abelardo Fernández, Michael Reiziger, Gerard López, Marc Overmars y Dani García. El técnico barcelonista ha convocado pues a los únicos 16 jugadores que le quedan disponibles en la plantilla del primer equipo (exceptuando el tercer portero, Richard Dutruel).
El Wisla de Cracovia llega, por su parte, al Camp Nou sin renunciar a intentar dar la sorpresa, con la moral alta tras haberse colocado líder de la liga polaca después de haber derrotado el pasado viernes al Odra Wodzislaw por 1-0.
En Mallorca, aún está fresca en la memoria la tremenda decepción sufrida frente al Molde de Noruega la temporada pasada, por lo cual el equipo se ha conjurado para no cometer los mismos errores en un encuentro que no será televisado, circunstancia que asegura el lleno absoluto de las 20.000 localidades del recinto isleño.
El objetivo es anular lo antes posible la ventaja croata y mantener la tensión ofensiva, aunque sin descuidar la defensa ya que un gol croata pondría las cosas muy difíciles al conjunto balear.
El Mallorca, en 90 minutos, se jugará prácticamente la temporada, ya que además del prestigio de disputar la Liga de Campeones necesita con urgencia los ingresos económicos derivados de su participación en la máxima competición europea, que según el presidente de la entidad, Mateo Alemany, ascienden a unos 800 millones de pesetas.
El "once" mallorquinista será el mismo del partido de ida, con la única novedad del regreso a la defensa del veterano jugador catalán Miquel Soler, que sustituirá al turco Fatih Akyel.
Por este motivo, la principal atracción para los espectadores será la coincidencia por primera vez en el campo de Rivaldo, Saviola y Kluivert, un trío que se espera que sea demoledor en ataque y que acabe con cualquier defensa.
Rexach cuenta para el partido con seis bajas por lesión: las de Frank de Boer, Abelardo Fernández, Michael Reiziger, Gerard López, Marc Overmars y Dani García. El técnico barcelonista ha convocado pues a los únicos 16 jugadores que le quedan disponibles en la plantilla del primer equipo (exceptuando el tercer portero, Richard Dutruel).
El Wisla de Cracovia llega, por su parte, al Camp Nou sin renunciar a intentar dar la sorpresa, con la moral alta tras haberse colocado líder de la liga polaca después de haber derrotado el pasado viernes al Odra Wodzislaw por 1-0.
En Mallorca, aún está fresca en la memoria la tremenda decepción sufrida frente al Molde de Noruega la temporada pasada, por lo cual el equipo se ha conjurado para no cometer los mismos errores en un encuentro que no será televisado, circunstancia que asegura el lleno absoluto de las 20.000 localidades del recinto isleño.
El objetivo es anular lo antes posible la ventaja croata y mantener la tensión ofensiva, aunque sin descuidar la defensa ya que un gol croata pondría las cosas muy difíciles al conjunto balear.
El Mallorca, en 90 minutos, se jugará prácticamente la temporada, ya que además del prestigio de disputar la Liga de Campeones necesita con urgencia los ingresos económicos derivados de su participación en la máxima competición europea, que según el presidente de la entidad, Mateo Alemany, ascienden a unos 800 millones de pesetas.
El "once" mallorquinista será el mismo del partido de ida, con la única novedad del regreso a la defensa del veterano jugador catalán Miquel Soler, que sustituirá al turco Fatih Akyel.