L. D. / EP.-
Al igual que el serbio Albert Nadj y el ruso Viktor Onopko, Oli se ha opuesto a esta proposición, mientras que, por el contrario, otros jugadores de la plantilla han aceptado los pagarés, como es el caso de Iván Ania (traspasado al Tenerife) y Juan Carlos Unzué (Osasuna).
Ania y Unzué, que han sido testigos en el juicio en el que también ha comparecido el presidente, Eugenio Prieto, han coincidido en que estos documentos de pago aplazado han sido, a su vez, devueltos por ausencia de fondos. La cuantía adeudada forma parte del contrato de imagen de Oli y éste es de índole salarial, lo que imposibilita a que su pago sea retrasado por motivo alguno.
La situación creada ha llevado al representante de Oli a sostener que que "debido a la mala gestión hay una imposibilidad de cumplir económicamente" con el jugador, mientras que añade que la promesa de que se resolvería el impago con la venta de jugadores tampoco ha sido cierta, una vez consumados las ventas de Ania y Roberto Losada (Mallorca), por un montante global de 800 millones.
Por su parte, el letrado del Oviedo, Jesús Vizuete, ha argumentado que es "costumbre" del club aplazar el pago de los contratos unos meses, y añade que para esta circunstancia no es "necesaria" la aceptación del jugador en virtud al principio de libertad de pacto entre empresarios y trabajadores. Además, ha agregado que la cantidad pendiente pertenece al contrato de imagen y que, por lo tanto, no se trata de salario, motivo por el cual pidió la desestimación de la demanda.
Además, el Oviedo ha aprovechado la vista a los juzgados para denunciar a Oli por un presunto incumplimiento del contrato de imagen, al supuestamente negarse el pasado verano a protagonizar el anuncio promocional televisivo del club y acudir a la Feria de Muestras de Gijón para participar en una actividad organizada por la entidad. Por ello, el Oviedo solicita una indemnización de 80 millones de pesetas, al considerar que el jugador ha proyectado una imagen "pésima" que ha redundado en un perjuicio económico a la sociedad.
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Ania y Unzué, que han sido testigos en el juicio en el que también ha comparecido el presidente, Eugenio Prieto, han coincidido en que estos documentos de pago aplazado han sido, a su vez, devueltos por ausencia de fondos. La cuantía adeudada forma parte del contrato de imagen de Oli y éste es de índole salarial, lo que imposibilita a que su pago sea retrasado por motivo alguno.
La situación creada ha llevado al representante de Oli a sostener que que "debido a la mala gestión hay una imposibilidad de cumplir económicamente" con el jugador, mientras que añade que la promesa de que se resolvería el impago con la venta de jugadores tampoco ha sido cierta, una vez consumados las ventas de Ania y Roberto Losada (Mallorca), por un montante global de 800 millones.
Por su parte, el letrado del Oviedo, Jesús Vizuete, ha argumentado que es "costumbre" del club aplazar el pago de los contratos unos meses, y añade que para esta circunstancia no es "necesaria" la aceptación del jugador en virtud al principio de libertad de pacto entre empresarios y trabajadores. Además, ha agregado que la cantidad pendiente pertenece al contrato de imagen y que, por lo tanto, no se trata de salario, motivo por el cual pidió la desestimación de la demanda.
Además, el Oviedo ha aprovechado la vista a los juzgados para denunciar a Oli por un presunto incumplimiento del contrato de imagen, al supuestamente negarse el pasado verano a protagonizar el anuncio promocional televisivo del club y acudir a la Feria de Muestras de Gijón para participar en una actividad organizada por la entidad. Por ello, el Oviedo solicita una indemnización de 80 millones de pesetas, al considerar que el jugador ha proyectado una imagen "pésima" que ha redundado en un perjuicio económico a la sociedad.
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