L. D. / EFE.-
Tras suspenderse la undécima especial de la prueba, en la que Sainz y Moya sufrieron el percance, para poder asistir a los heridos, la organización ha optado por dar por finalizada la segunda jornada a falta de disputar un tramo de 26 kilómetros de recorrido.
Sainz sufrió un accidente a los trece kilómetros de la undécima especial del Rally y tras arrollar a un grupo de espectadores llegó al final con un retraso de cuatro minutos sobre el líder de la carrera, el finés Marcus Gronholm (Peugeot) y 3:45 sobre el inglés Richard Burns (Subaru). Sainz, que había subido hasta el cuarto puesto de general provisional del rally británico, veía así cómo se esfumaban todas sus posibilidades de luchar por la victoria y optar al título mundial. Posteriormente, tras su lenta llegada al final de la especial, la organización confirmó la retirada del español debido a la “importancia del incidente”.
Ahora queda, en los alrededores de Cardiff, la disputa del último tramo cronometrado de la segunda etapa, una superespecial de 2,41 kilómetros.
Burns, que es cómodamente segundo tras el intratable líder Gronholm, tiene el título mundial en su mano. Tan solo un abandono o que finalice por debajo del cuarto puesto se lo arrebataría y se lo daría al escocés Colin McRae (Ford Focus), que tuvo que abandonar en el transcurso de la primera etapa. Lo que ya ha quedado confirmado, con el abandono de Sainz y de McRae, ha sido el título mundial de marcas para Peugeot, puesto que Ford no puede ya recortar los cuatro puntos que tenía de desventaja respecto a la escudería francesa.
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Sainz sufrió un accidente a los trece kilómetros de la undécima especial del Rally y tras arrollar a un grupo de espectadores llegó al final con un retraso de cuatro minutos sobre el líder de la carrera, el finés Marcus Gronholm (Peugeot) y 3:45 sobre el inglés Richard Burns (Subaru). Sainz, que había subido hasta el cuarto puesto de general provisional del rally británico, veía así cómo se esfumaban todas sus posibilidades de luchar por la victoria y optar al título mundial. Posteriormente, tras su lenta llegada al final de la especial, la organización confirmó la retirada del español debido a la “importancia del incidente”.
Ahora queda, en los alrededores de Cardiff, la disputa del último tramo cronometrado de la segunda etapa, una superespecial de 2,41 kilómetros.
Burns, que es cómodamente segundo tras el intratable líder Gronholm, tiene el título mundial en su mano. Tan solo un abandono o que finalice por debajo del cuarto puesto se lo arrebataría y se lo daría al escocés Colin McRae (Ford Focus), que tuvo que abandonar en el transcurso de la primera etapa. Lo que ya ha quedado confirmado, con el abandono de Sainz y de McRae, ha sido el título mundial de marcas para Peugeot, puesto que Ford no puede ya recortar los cuatro puntos que tenía de desventaja respecto a la escudería francesa.
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