L. D. / EFE.-
El
trencilla
de Sabadell asegura que la decisión la tenía tomada desde hace tiempo, pero que se había dado un nuevo plazo antes del inicio de temporada. En todo caso, Llonch Andreu, que ha dirigido el Sevilla-Valladolid de la pasada jornada de Liga, ha desmentido que haya tirado la toalla por la polémica generada en torno al sevillista Francisco Gallardo y su polémica celebración. "Mi baja es voluntaria e irrevocable. Una decisión personal que había tomado antes del partido de Sevilla y que sólo conocía mi mujer", comentaba el árbitro en una multitudinaria rueda de prensa.
En general, Llonch Andreu se ha mostrado crítico con el sistema arbitral: "El mundo del arbitraje se ha deshumanizado y eso hace que te erosione día a día". También ha comentado "la falta de diálogo" entre los dirigentes del mundo arbitral y los colegiados, aunque deja claro que no es un problema de los rectores arbitrales. "No es un problema de personas, al contrario, es cuestión de un sistema que no funciona. Sánchez Arminio no es el culpable", afirma Llonch Andreu, quien cree, además, que el Comité de Competición dispone de juristas que "no entienden el espíritu del fútbol" y que después a la hora de sancionar "no nos pueden dejar tan desprotegidos ante la opinión pública".
Precisamente la imposibilidad de ofrecer opiniones, es otra de las cuestiones con las que el vallesano no está de acuerdo: "Es un error muy grande que los árbitros no puedan hablar a la opinión pública, que no pueden salir y explicar porqué se han equivocado en una jugada y después vengan unos señores del Comité, que actúan de oficio aplicando el reglamento, pero que no entienden el fútbol, porque son juristas y no lo han vivido de cerca para conocer su espíritu". Todo ello, en opinión del ex colegiado, "genera dudas y desconfianza hacia los árbitros, que no tenemos ninguna culpa".
El ya ex árbitro ha agradecido el apoyo recibido por parte de Antonio Jesús López Nieto y Juan Ansuategui Roca, a quienes califica de "amigos" y de quienes asegura había aprendido "muchísimo" en los últimos años cuando había viajado con ellos en partidos internacionales. El futuro del arbitraje, ateniendo a la idea de Llonch Andreu, pasa por una evolución constante: "Por ejemplo, no sancionar con tarjeta la celebración de un gol tras quitarse la camiseta, fue un paso hacia adelante, pero hay que evolucionar más". Además, cree que los aficionados tienen que conocer en base a qué criterios se designan los árbitros para los partidos y calificó de "peligrosa" la utilización de la tecnología en el mundo del fútbol.
Finalmente asegura que "nunca" se presentará para presidir el Comité Técnico de Arbitros. "No me veo en un despacho, va contra mis principios", comenta Llonch Andreu, quien espera que la gente no considere su actitud como "revolucionaria". "Es una decisión personal y no creo que ningún árbitro vaya a solidarizarse con esta causa, porque tampoco lo pretendo", concluyó el árbitro quien ha aclarado que había decidido abandonar en el mejor momento de su carrera.
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En general, Llonch Andreu se ha mostrado crítico con el sistema arbitral: "El mundo del arbitraje se ha deshumanizado y eso hace que te erosione día a día". También ha comentado "la falta de diálogo" entre los dirigentes del mundo arbitral y los colegiados, aunque deja claro que no es un problema de los rectores arbitrales. "No es un problema de personas, al contrario, es cuestión de un sistema que no funciona. Sánchez Arminio no es el culpable", afirma Llonch Andreu, quien cree, además, que el Comité de Competición dispone de juristas que "no entienden el espíritu del fútbol" y que después a la hora de sancionar "no nos pueden dejar tan desprotegidos ante la opinión pública".
Precisamente la imposibilidad de ofrecer opiniones, es otra de las cuestiones con las que el vallesano no está de acuerdo: "Es un error muy grande que los árbitros no puedan hablar a la opinión pública, que no pueden salir y explicar porqué se han equivocado en una jugada y después vengan unos señores del Comité, que actúan de oficio aplicando el reglamento, pero que no entienden el fútbol, porque son juristas y no lo han vivido de cerca para conocer su espíritu". Todo ello, en opinión del ex colegiado, "genera dudas y desconfianza hacia los árbitros, que no tenemos ninguna culpa".
El ya ex árbitro ha agradecido el apoyo recibido por parte de Antonio Jesús López Nieto y Juan Ansuategui Roca, a quienes califica de "amigos" y de quienes asegura había aprendido "muchísimo" en los últimos años cuando había viajado con ellos en partidos internacionales. El futuro del arbitraje, ateniendo a la idea de Llonch Andreu, pasa por una evolución constante: "Por ejemplo, no sancionar con tarjeta la celebración de un gol tras quitarse la camiseta, fue un paso hacia adelante, pero hay que evolucionar más". Además, cree que los aficionados tienen que conocer en base a qué criterios se designan los árbitros para los partidos y calificó de "peligrosa" la utilización de la tecnología en el mundo del fútbol.
Finalmente asegura que "nunca" se presentará para presidir el Comité Técnico de Arbitros. "No me veo en un despacho, va contra mis principios", comenta Llonch Andreu, quien espera que la gente no considere su actitud como "revolucionaria". "Es una decisión personal y no creo que ningún árbitro vaya a solidarizarse con esta causa, porque tampoco lo pretendo", concluyó el árbitro quien ha aclarado que había decidido abandonar en el mejor momento de su carrera.
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