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La política de austeridad de Rosell: "Las fotocopias, en blanco y negro"

Los recortes del presidente del Barcelona van más allá de las secciones no profesionales.

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Los recortes del presidente del Barcelona van más allá de las secciones no profesionales.

Sandro Rosell ha aplicado la política de tijera en el Barcelona. Después de recordar la semana pasada que el club que preside acumula una deuda de unos 400 millones de euros, el empresario está decidido a ahorrar lo máximo posible.

En las últimas horas ha vuelto a hablar de la delicada situación económica del Barça, durante su intervención en el programa Agora de la televisión autonómica catalana TV3. "Al llegar vimos que la deuda del club era mucho mayor de lo que se decía. No había caja, pero poco a poco hemos puesto orden", señalaba.

Para ahorrar todo lo posible, Rosell, que el pasado 13 de junio cumplió un año al frente de la entidad, admite que "hemos quitado el catering a nuestros guardaespaldas en los actos" y que "se han dejado de hacer fotocopias en color y ahora las hacemos en blanco y negro para ahorrar en tóner". "Soy austero y duro, incluso pierdo amigos", señala con cierta sorna el máximo dirigente barcelonista.

Unas declaraciones que se producen dos semanas después de que la Junta Directiva anunciara recortes en las secciones no profesionales del club, así como la desaparición del béisbol. En total, son unos 1.200 deportistas federados los afectados por esta política de tijera, que pretende recortar a la mitad –del diez al cinco por ciento en cinco años– el presupuesto destinado a los equipos de voleibol –categorías masculina y femenina–, hockey hielo, hockey hierba, béisbol, patinaje, atletismo, rugby y baloncesto en silla de ruedas.

Mención aparte merece el capítulo de fichajes en el fútbol, donde parece que el club no escatimará en gastos. Sobre todo si finalmente quiere hacerse con los servicios de Cesc Fábregas y Alexis Sánchez. El Arsenal pide al menos 40 millones de euros por el traspaso del centrocampista internacional español, mientras que el presidente del Udinese, Gianpaolo Pozzo, dijo a principios de esta semana que el precio del delantero chileno es de "50 millones".

Todo ello sin olvidar que el vicepresidente económico del club, Javier Faus, reconoció a principios de este mes que el Barça sólo dispone de 45 millones para fichar. Así pues, ¿acabará pagando Rosell casi 100 millones de euros por sus dos grandes objetivos para este verano? Lo que sí está claro es que los números no cuadran.

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