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El Madrid ahoga a Sergio Rodríguez para batir al CSKA y meterse en la Final de la Euroliga (83-92)

La exhibición defensiva en el tercer cuarto, decisiva para pasar a la final. El Fenerbahce de Obradovic, rival por el título.

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El Madrid ahoga a Sergio Rodríguez para batir al CSKA y meterse en la Final de la Euroliga (83-92)
La defensa a Sergio Rodríguez fue clave | EFE

El Real Madrid volverá a disputar este domingo, tres años más tarde, la final de la Euroliga, después de imponerse al CSKA de Moscú en la semifinal celebrada este viernes en el Stark Arena de Belgrado, tras cuajar unos tres últimos cuartos de excelente nivel defensivo en los que el equipo de Pablo Laso supo pulir las carencias mostradas en un primer periodo donde su rival se mostró muy cómodo en la anotación. Pero todo empezó a cambiar con el plan defensivo del entrenador vitoriano en la segunda parte, cuando Jeff Taylor descosió, por difícil que ello pueda parecer, la genialidad de Sergio Rodríguez para empezar a acercar realmente a los blancos a la final del domingo, donde espera esa unidad de demolición defensiva llamada Fenerbahce.

La lógica dice que los focos del triunfo madrileño se los podría llevar Luka Doncic, con 16 puntos y 7 rebotes. Quizá un descomunal Gustavo Ayón, dominador bajo los aros en la segunda, para sumar 12 tantos y 11 rechaces. Por supuesto, será candidato un Sergio Llull del que podría empezar a haber serias dudas de que realmente su ligamento cruzado estallara hace 9 meses en Tenerife, de no ser porque en efecto media España escuchó sus gritos en el Santiago Martín con el corazón en un puño. El menorquín está firmando un regreso impactante a la actividad, y fue capaz de ser un factor decisivo en un escenario tan demandante como la Final 4, firmando 16 puntos y 5 asistencias que llegaron además en su inmensa mayoría en momentos absolutamente cruciales del juego. Lució también Trey Thompkins (12 puntos, 6 rebotes), que está empezando a hacer pensar a sus críticos que el hecho de que su rendimiento lleve meses muy por encima del de Anthony Randolph no es casualidad. Pero realmente el triunfo blanco sirvió para erradicar uno de esos mantras que van asociados al baloncesto alta competición, y que dice que es muy difícil competir en partidos de alto nivel jugando con los doce jugadores. Laso lo hizo en la semifinal, sorprendiendo con Campazzo de inicio como titular tras más de un mes fuera de las canchas. Y fue el argentino, en sus apenas cinco minutos de juego, el que inició los dolores de cabeza del `Chacho´ Rodríguez, con dos rápidas recuperaciones para marcar un listón que al Madrid le costó mantener después, ante un CSKA que en el primer cuarto, con Cory Higgins estratosférico anotando canastas de todos los colores con Jeff Taylor superado, se movió como pez en el agua (30-20).

Ante la fluidez moscovita al Madrid le costaba bastante más sumar, desacertado desde el triple y comenzando una sangría desde el tiro libre (5/10 en el primer cuarto, 22/36 al final) que bien pudo hipotecar sus opciones de clasificación. Apostó entonces Laso por quintetos repletos de amenaza exterior, y el plan funcionó. Jaycee Carroll recordó al mejor `Boom Boom´ en uno de esos trances tan habituales para el de Wyoming. Llull tiró de carácter y una seguridad en su físico envidiable para quien lleva en la mochila las piedras que carga el menorquín. Doncic, Causeur y Thompkins también martillearon desde el exterior el aro ruso, y desde un parcial de 4-17 de salida en el segundo periodo, el Madrid llegó al partido para ya no irse nunca más. No en vano, Thompkins sobre la bocina dejaba a los españoles por delante al paso por vestuarios (46-47).

Y entonces, apareció Jeff Taylor. Su trabajo defensivo sobre Sergio Rodríguez en el tercer cuarto debería de estudiarse en cualquier escuela de baloncesto. Tras la última ventaja rusa, cimentada en un triple de Clyburn (51-47), el sueco le apagó las luces definitivamente al base canario, hecho enormemente difícil ante el inacabable talento del ex jugador blanco. El CSKA zozobró ante la pérdida de su faro y, cuando volvió el acierto exterior, el Madrid se disparó hacia su primera gran ventaja (51-60). El clínic defensivo de los merengues en esos minutos fue memorable, haciendo desaparecer al que seguramente es el perímetro más talentoso de la competición, con De Colo y Higgins tan superados por Rodríguez. Y el líder de ese entramado fue un Taylor insuperable. El alero de Hedvig, tras las dudas de su primera temporada, se ha ganado con el paso del tiempo un sitio en el corazón de la afición blanca merced a una capacidad defensiva de esas que lucen poco pero ganan partidos.

Llegado a ese punto, el partido maduraba hacia el triunfo blanco, por más que los errores desde el tiro libre de los de Laso se empeñaran en dar emoción al asunto. Todavía daría el CSKA un par de empujones en el último periodo, gracias al acierto de Clyburn y al trabajo infatigable de ese jabato de los tableros llamado Kyle Hines, que demandaron carácter en el Madrid. Llull aceptó el reto y sendos triples suyos respondieron a cada uno de esos intentos de los rusos de aferrarse al clavo ardiendo. El de Mahón confirmó que la cuadratura del círculo en Belgrado es posible, Ayón terminó de minar la moral del CSKA en la zona y el Madrid certificó un pase a la final más que meritorio tras una temporada complicadísima por la cantidad de lesiones sufrida, y que hace a Pablo Laso ascender un paso más en la leyenda del club de Concha Espina, tras un curso tan bien gestionado como una semifinal en la que su planteamiento dejó sin ideas a uno de los jugadores más clarividentes del Viejo Continente, si no el que más.

Ficha técnica:

83 - CSKA Moscú (30+16+10+27): Antonov, Rodríguez (5), Higgins (15), Kurbanov (7) y Hunter (4) -equipo inicial-, De Colo (20), Rudd, Fridzon, Vorontsevich, Clyburn (16), Khryaka y Hines (16).

92 - Real Madrid (20+27+16+29): Doncic (16), Reyes (5), Campazzo, Ayón (12) y Taylor (3) -equipo inicial-, Causeur (6), Randolph (2), Rudy (6), Carroll (9), Tavares (5), Llull (16) y Thompkins (12).

Árbitros: Luigi Lamonica (ITA), Robert Lottermoser (ALE) y Matej Boltauzer (SLO). Nikita Kurbanov fue eliminado por cinco personales (min.34).

Incidencias: Partido correspondiente a la segunda semifinal de la Final a Cuatro de la Euroliga de baloncesto disputado en el Stark Arena de Belgrado ante 15.232 espectadores. Se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento, hace unos días, del francés Yvan Mainini, presidente de la FIBA entre 2010 y 2014.

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