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El Real Madrid logra ante el Bayern su segunda victoria en la Euroliga (100-82)

Jaycee Carroll, el mejor de la noche en el Wizink Center con 19 puntos y 20 de valoración.

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Jaycee Carroll, el mejor de la noche en el Wizink Center con 19 puntos y 20 de valoración.
Jaycee Carroll (i), en acción ante Dedovic. | EFE

El Real Madrid ha fulminado (100-82) al Bayern de Múnich en la sexta jornada de la Euroliga, en el WiZink Center, para resurgir en la máxima competición continental con su segunda victoria (2-4), a costa del mejor equipo del arranque de la temporada, con insistencia por cambiar las cosas en Europa.

Los de Pablo Laso comenzaron y terminaron muy fuertes, gracias a la respuesta de nombres como Carroll (19 puntos), Thompkins (16) y Randolph (13), más la traca final de Rudy Fernández (9) y Llull (14). Mucha pólvora hasta ahora mojada pero que aún sabe mucho del balón naranja, con mucha temporada para demostrarlo y un primer paso en los blancos para recuperar tono y posiciones en la tabla.

El Madrid se puso en marcha con todo, en sexta marcha para tratar de dejar en el camino las dudas en la competición continental, pero no fue suficiente. El Bayern demostró que tiene mimbres y enseñó los motivos para estar donde está. Los alemanes respondieron al gran inicio del diez veces campeón, a pesar incluso de la expulsión de su técnico, Andrea Trinchieri, a los tres minutos.

Los blancos dieron la bienvenida después de muchos partidos a Randolph, finalmente a su nivel de antaño, y Carroll entró también letal (27-17). Laso se propuso recuperar más de un arma para la causa, pero en el inicio del segundo cuarto no le salió tan bien. La rotación bajó enteros mientras el Bayern, a su ritmo, se metía en el partido guiado por Baldwin y los picotazos de Zipser.

Un parcial visitante de 2-12 igualó el marcador que Rudy y Llull dejaron a favor de los locales con sendos triples (49-45). En la reanudación la rotación perjudicó a los alemanes con el descanso de Baldwin, mientras el Madrid encontraba soluciones a pesar de quedarse sin Campazzo por lesión. El argentino no mostró mucho dolor pero no volvió a jugar y Laprovittola recogió el testigo.

Los puntos volvieron a acompañar a Carroll y Thompkins volvió a dejar uno de esos partidos brillantes sin hacer mucho ruido. Tanto el ala-pívot como Garuba se esmeraron por dentro, por el problema de faltas de Tavares, a pesar de que el rebote siguió siendo alemán. Un triple de Thompkins marcó el camino del último cuarto (70-61).

Ahí terminó de soltarse el Madrid para culminar su resurgir. La imagen terminó siendo coral en los blancos, moviendo bien en ataque en una lluvia de canastas de Rudy, dos triples imposibles, Garuba y Abalde. Llull también se sumó a filas para tumbar al líder y recordar que los de Laso siguen siendo un equipazo.

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