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Howard Sant-Roos, alero del UCAM Murcia, en esRadio: "Cuando sales de Cuba no puedes mirar atrás"

El jugador caribeño repasó su carrera y el gran momento de forma propio y de su equipo en una amplia entrevista.

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El jugador caribeño repasó su carrera y el gran momento de forma propio y de su equipo en una amplia entrevista.
ACB Photo

A apenas una semana de disputar en Belgrado la Final a Cuatro de la FIBA Champions League, el alero cubano del UCAM Murcia, Howard Sant-Roos, pasó este domingo por la sintonía de Tirando a Fallar, el programa temático sobre baloncesto de esRadio. El jugador habanero repasó el gran momento de su equipo, una de las revelaciones de la presente Liga Endesa, y el suyo personal, al ser uno de los puntales del pujante plantel que dirige Sito Alonso.

El americano se encuentra, en su primer curso en su nuevo equipo, "encantado con la vida en Murcia" y "muy contento por lo que estamos haciendo y de cómo va la temporada". No en vano, el alero es el segundo jugador con más minutos en los universitarios, actualmente séptimos en la competición nacional y a la caza y captura del primer título europeo en la historia del club. Sant-Roos, uno de los mayores ‘ladrones’ de la Liga Endesa ―1’2 recuperaciones por partido― agradece a su actual entrenador "haber encontrado la forma" de utilizarle "para estar bien en el campo conmigo mismo". De hecho, cree que la influencia del madrileño va mas allá de la cancha, al considerarle pieza clave, junto al Director General Alejandro Gómez, de la evolución del UCAM. "Están construyendo un proyecto muy especial, como se está viendo esta temporada, pero queremos que siga siendo así los próximos cursos", confirmó el cubano, recién renovado por el club murciano hasta junio de 2026.

Durante la charla en Tirando a Fallar se repasó la carrera del jugador, claramente de menos a más. Procedente de una familia completamente ligada al baloncesto, Sant-Roos, quien se recuerda jugando descalzo en La Habana, comenzó un tanto alejado del deporte de la canasta. "Como todos en casa iban en esa dirección, yo quería ir en otra e intenté jugar al voleibol, el fútbol y el béisbol antes de acabar en el baloncesto". Fue a los quince años cuando se marchó, junto a su madre, a Italia, donde empezaría años después su carrera desde la cuarta división del país italiano. "Entonces claro que no pensaba en llegar a los niveles que he alcanzado, pero sí que había gente que me decía que tenía el nivel como para poder mantener a mi familia con este trabajo", recordó. Además, respecto a su mentalidad, aseguró que sus humildes orígenes y las dificultades en su país forjaron un carácter que le permitió crecer en el mundo del baloncesto. "No es fácil salir de Cuba y puede estar ese miedo de si no vas a llegar, pero viniendo de dónde venía y sin vuelta atrás, no tuve miedo y solo miré hacia adelante durante toda mi carrera, sin temor a lo que había más abajo". Lo cierto es que la carrera del habanero ha tenido picos muy altos, como cuando, en 2020, firmó por el poderoso CSKA de Moscú tras brillar en el AEK de Atenas. Sin embargo, no le acompañó la suerte, puedes apenas unas semanas después, llegó la pandemia. "No quise darle demasiadas vueltas porque fue algo para todo el mundo", admitió, agradeciendo que, al poco tiempo "me llegara la propuesta del Panathinaikos, porque para mí ya era muy bueno estar en los mejores equipos de Europa".

Tras dos cursos en Atenas, la presente es la segunda campaña del alero en España, tras militar la pasada en el Casademont Zaragoza. Un fichaje que justificó en "una decisión familiar", ya que, "aunque quería seguir en la Euroliga, mi mujer es española, estaba embarazada en ese momento y no tuve una gran oferta que me hiciera priorizarla". Lógicamente, Sant-Roos sabe lo que es partir de situaciones muy complejas, pero también ingresar grandes cantidades de dinero. Sobre la gestión de dichos momentos, agradeció el apoyo de su familia. "Es fundamental tener gente a tu lado que sepa guiarte, y mi madre ha sido muy importante en eso", valoró, reconociendo que "cuando firmé mis mejores contratos siempre me ayudaron a no dejarme llevar por locuras".

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Curiosamente, Sant-Roos debutó con la selección nacional de su país en la pasada ‘Ventana FIBA’ del mes de febrero, ya a los 33 años. "Ni yo mismo lo sé", sonrió al ser cuestionado por en estreno tan tardío. "Hablaba mucho con jugadores que me decían de ir, como Jasiel Rivero, pero estaba centrado en mi carrera europea y en hacerme un nombre y quizá no le hacía mucho caso a la ‘Nacional’, porque además me fui joven del país, pero ahora hay un buen proyecto, con jugadores que están fuera de Cuba y mi idea es estar regularmente si puedo". Quizá para esta mentalidad ayude el hecho de que su estreno fuera inolvidable, derrotando los caribeños a Estados Unidos (81-67) por primera vez en 53 años. "Fue algo increíble para todos", subrayó.

Como cubano en la diáspora, Sant-Roos habló de su relación con un país que, apuntó, suele visitar cada verano. "Nunca he pensado qué habría sido de mí sin salir de la isla, porque nunca miré hacia atrás", comenzó, aunque acabó concluyendo que "probablemente hubiera trabajado de tabaquero, porque muchos familiares se dedicaron a ello y es algo que me gusta", desveló. Finalmente, sobre la situación en el archipiélago, no escondió cierta resignación. "Me causa dolor que el país esté como está, pero desde que yo nací siempre ha sido más o menos así, no he conocido otra cosa, así que normalmente toca concentrarse en ayudar a tu familia y tus amigos", dijo, mostrando dudas sobre que la situación evolucione en Cuba. "Me gustaría que mejorara, pero no sé hasta qué punto puede ser así", admitió.

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