
El nuevo proyecto del Real Madrid de baloncesto empieza a tomar forma. Tras confirmar la llegada de Pedro Martínez al banquillo, el club blanco ha hecho oficial este martes el fichaje de Jaime Pradilla, uno de los interiores españoles con mayor progresión de la Liga Endesa que se acaba de proclamar campeón con el Valencia Basket. El ala-pívot aragonés, de 25 años, firma para las próximas cinco temporadas, hasta junio de 2031, después de que la entidad blanca haya abonado la cláusula de rescisión fijada en 1,5 millones de euros.
La incorporación supone uno de los primeros grandes movimientos de la reconstrucción que afronta la sección tras un curso muy por debajo de las expectativas. La llegada de Pedro Martínez y Pradilla desde Valencia evidencia la apuesta del Real Madrid por un bloque con un marcado sello nacional y por jugadores contrastados en la ACB, pero todavía con margen de crecimiento.
Reencuentro con Pedro Martínez
Pradilla volverá a ponerse a las órdenes del técnico catalán, con quien ha firmado las mejores temporadas de su carrera en el conjunto taronja. El internacional español fue una pieza importante en el Valencia Basket que conquistó la Liga Endesa y destacó por su intensidad defensiva, su capacidad reboteadora y su versatilidad para ocupar las posiciones de ala-pívot e incluso de pívot en quintetos más móviles.
En el Real Madrid confían en que el maño pueda convertirse en uno de los referentes del juego interior durante la próxima década. Además de su rendimiento deportivo, el club valora especialmente su condición de jugador de formación, un aspecto cada vez más importante para cumplir con la normativa de cupos tanto en la Liga Endesa como en la Euroliga.
Un fichaje muy cotizado
El fichaje no ha sido sencillo. Pradilla contaba con propuestas económicamente superiores de varios equipos de la Euroliga, entre ellos el Anadolu Efes y el Hapoel Tel Aviv, pero finalmente se decantó por continuar su carrera en España y aceptar el desafío de vestir la camiseta del conjunto blanco.
El Zaragoza vio crecer a un jugador que debutó muy joven en la ACB antes de explotar definitivamente en Valencia, donde se consolidó como uno de los mejores interiores nacionales de la competición. Su progresión le ha convertido también en un habitual de la selección española, circunstancia que reforzó todavía más el interés madridista.
Primer paso de una profunda remodelación
La llegada de Pradilla no será el último movimiento del verano. El Real Madrid prepara una importante renovación de la plantilla después de una temporada decepcionante en la que no logró conquistar ningún título y que terminó provocando importantes cambios en la estructura deportiva.
Con Pedro Martínez al frente del nuevo proyecto, la dirección deportiva busca rejuvenecer el equipo sin perder competitividad inmediata. En ese contexto, Pradilla representa exactamente el perfil que perseguía el club: experiencia al máximo nivel, conocimiento de la competición española, margen de mejora y un fuerte compromiso defensivo.
Su fichaje, además, supone un duro golpe para el Valencia Basket, que pierde a otro de los pilares del equipo campeón apenas unos días después de despedirse también de su entrenador. El conjunto valenciano afronta así una profunda reconstrucción tras un verano especialmente agitado.
Con Jaime Pradilla, el Real Madrid incorpora una pieza llamada a tener un papel protagonista en la pintura durante las próximas temporadas. El internacional aragonés aterriza en el Movistar Arena con la responsabilidad de dar un salto definitivo en su carrera y convertirse en uno de los referentes del nuevo proyecto blanco.

