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Champions League

El Madrid vuelve a asaltar Old Trafford para sellar el pase a cuartos de la Champions

Los goles de Modric y Cristiano han dado a los blancos una victoria que les mete en la ronda de los ocho mejores por tercer año consecutivo.

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Los goles de Modric y Cristiano han dado a los blancos una victoria que les mete en la ronda de los ocho mejores por tercer año consecutivo.
Las imágenes del partido

También con José Mourinho. El Real Madrid ha vuelto a ganar al Manchester United en Old Trafford (1-2), como ya hiciera hace una década con aquel taconazo mágico de Fernando Redondo –en la noche en que Raúl González marcó dos goles– o el hat-trick de Ronaldo Nazario. Esta vez para sellar el pase a cuartos de final de la Champions, remontando el marcador ante un rival que jugó con diez la última media hora por la expulsión de Nani, cuando menos rigurosa.

Después de una primera parte preocupante para los intereses visitantes, y que se cerró con la lesión de Di María, Sergio Ramos marcó en propia meta para hacerle todavía más empinada la cuesta al Madrid. Pero la roja directa a Nani, al entender el árbitro Cuneyt Çakir que agredió a Arbeloa, lo cambió todo. El Madrid se volcó al ataque y logró remontar el partido, y la eliminatoria, en tres minutos mágicos gracias a los goles de Luka Modric –un auténtico golazo– y Cristiano Ronaldo. No lo celebró el portugués por su pasado como red devil.

Llegaba lanzado el Madrid a la cita de Old Trafford después de su gran semana ante el Barça, al que primero echó de la Copa del Rey y luego volvió a ganar en un clásico descafeinado en el Santiago Bernabéu. Ante el buen resultado que le dio, Mourinho apostó por el mismo once que conquistó el Camp Nou por la puerta grande. Necesitaban ganar los blancos -o al menos empatar a dos o más goles- tras el empate a uno de la ida.
 

Su amigo Alex Ferguson, en cambio, sí introdujo alguna que otra novedad en el equipo, aunque la gran sorpresa fue la suplencia de Wayne Rooney. Junto a él en el banquillo se quedó Kagawa, que venía de hacerle un hat-trick al Norwich City en la Premier League (4-0). En cambio, sí fue de la partida Ryan Giggs, el eterno futbolista que, a punto de alcanzar los cuarenta años, sigue corriendo como un veinteañero. El galés ha cumplido ante el Madrid su partido número 1.000 como profesional, pero la celebración ha sido amarga.

De más a menos

El equipo de Mourinho salió más enchufado, teniendo la pelota ante un adversario que apostó por esperar atrás y tratar de sorprender al contragolpe. No le importó a Ferguson ceder la iniciativa a su rival, consciente de que tarde o temprano, con su velocidad, podía golpear con la rapidez de sus futbolistas de centro del campo para arriba. Y, efectivamente, así fue.

Después un tímido aviso de Higuaín, que ha vuelto a ganarle la partida a Benzema en la lucha por el nueve –parece que ahora mismo el Pipita es el menos malo de los dos–, los red devils reaccionaron y avisaron con un cabezazo de Vidic a la salida de un córner que se estrelló contra el palo, aunque la jugada quedó invalidada por fuera de juego de Danny Welbeck, el autor del primer gol de la eliminatoria en el Bernabéu.

Cambiaron las tornas en Old Trafford porque el Madrid apenas pasaba del medio campo mientras el United hacía gala de su velocidad, oficio y feroz competitividad. A poco que apretaba, generaba una grandísima sensación de peligro. Giggs avisó primero con un centro con mucha calidad, con el exterior de la bota, que Van Persie remató muy mordido, mientras que Welbeck tuvo una ocasión inmejorable que Diego López salvó providencialmente. El meta gallego ofrecía así un aperitivo del recital que iba a regalar en la segunda mitad para convertirse en el héroe de la noche.

Pintaban bastos para los blancos –hoy de verde– en el Teatro de los Sueños y el panorama se volvió aún más oscuro en los estertores del primer tiempo al lesionarse Di María. El Fideo sintió un pinchazo muscular y, tras retirarse cojeando con una cerrada ovación por parte del público inglés, en su lugar entraba Kaká. Había fe en el brasileño, con el madridismo confiando en que repitiera la actuación memorable que firmó en este mismo estadio en 2007, entonces con la camiseta del Milan.

La expulsión de Nani, clave

Pero la vuelta de vestuarios no pudo ser peor. Después de un barullo en el área visitante, un balón mal despejado por Varane, hasta entonces soberbio, lo aprovechó Welbeck para centrarlo raso al punto de penalti. Por ahí apareció Sergio Ramos para introducirlo en su portería, sin que Diego López pudiera hacer nada por evitarlo. Negros nubarrones se cernían sobre el Madrid, que se veía con la soga al cuello.

Pero antes de la hora de partido se produjo la jugada clave del partido, y a la postre de la eliminatoria: Nani fue a por un balón dividido y acabó propinando una patada durísima a Arbeloa a la altura del abdomen. Cuneyt Çakir no se lo pensó y mostró la roja directa al extremo portugués. Mourinho vio claro lo que tenía que hacer y dio la oportunidad a Luka Modric. Y la entrada del discutido futbolista croata, por Arbeloa, no pudo ser más provechosa. Se la tenía que jugar Mou y le salió bien.

Después de un claro penalti de Rafael que se tragó el colegiado turco por mano dentro del área, Modric protagonizó una de las mejores jugadas de la noche con un eslalon en la frontal y un chutazo, con rosca incluida, que sorprendió a De Gea. El Madrid lograba empatar la eliminatoria y se vino arriba. Para rematar la faena, Cristiano marcaba el 1-2 sólo tres minutos después. Fue tras una gran jugada de ataque en la que participaron Higuaín y Özil, éste devolviéndole la pelota al argentino con un fantástico taconazo. El Pipita la puso al segundo palo y ahí apareció Ronaldo para batir al meta español. Como se esperaba, no lo celebró el portugués por su pasado en el United, donde jugó durante seis temporadas.

El conjunto de Ferguson estaba obligado a marcar dos goles para dar la vuelta a la eliminatoria, por lo que se echó al ataque y dejó muchos espacios. Y ello, claro, le benefició al Madrid. No obstante, el cuadro inglés tuvo tres ocasiones prácticamente consecutivas para haber logrado el empate, aunque en dos de ellas apareció un Diego López inconmensurable. En la otra, Rooney, que entró por Cleverley, mandó la pelota alta con un remate desde la frontal del área pequeña y todo a favor. Ya en el descuento, el meta gallego también se lució ante un cabezazo de Nemanja Vidic, al que ya había comido la tostada en la primera mitad.

David de Gea, otro porterazo –lo demostró hace tres semanas en la ida–, no quiso quedarse atrás y salvó a su equipo en más de una ocasión, especialmente al ganarle la partida a un Cristiano que a la postre ha vuelto a ser decisivo. Una vez más. También Kaká tuvo en sus botas la sentencia, pero la madera evitó el tanto del brasileño.

Se ha cumplido con éxito, pues, la primera de las cuatro partes y ya hay al menos un equipo español en cuartos de final. Valencia, Barcelona y Málaga, por este orden, tratarán de seguir los pasos del conjunto de Mourinho. Lo tienen muy complicado, pero ya se sabe que en el fútbol no hay nada imposible...


Ficha técnica

Manchester United, 1: De Gea; Rafael (Valencia, m.87), Ferdinand, Vidic, Evra; Carrick, Cleverley (Rooney, m.73); Nani, Welbeck (Young, m.80), Giggs; y Van Persie
Real Madrid, 2: Diego López; Arbeloa (Modric, m.58), Varane, Sergio Ramos, Coentrao; Khedira, Xabi Alonso; Cristiano, Özil (Pepe, m.71), Di María (Kaká, m.44); e Higuaín

Goles: 1-0, m.48: Ramos, en propia meta; 1-1, m.66: Modric; 1-2, m.69: Cristiano Ronaldo
Árbitro: Cüneyt Çakir (Turquía). Mostró tarjeta amarilla a Evra (m.19) y Carrick (m.71), del Manchester United; y a Arbeloa (m.37), Kaká (m.72) y Pepe (m.87), del Real Madrid. Expulsó a Nani con roja directa (m.56)
Incidencias: Partido de vuelta de octavos de final de la Liga de Campeones disputado en el estadio de Old Trafford ante unos 75.000 espectadores, entre ellos unos 3.000 seguidores del Real Madrid

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