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Champions League

El Barcelona gana su quinta Champions y conquista su segundo triplete tras derrotar a la Juventus (1-3)

Los azulgranas, superiores en casi todo momento, ganan su cuarta Copa de Europa en los últimos nueve años.

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El Barça, rey de Europa

Es la Quinta del Barcelona. Sí, la quinta Champions. Pero es producto de la mejor generación que ha tenido el Barcelona. Es producto de años de trabajo en la cantera. De una quinta insuperable y que con esta victoria ha dicho adiós a su gran eslabón, a la figura que forjó un estilo. Se ha ido Xavi Hernández entre lágrimas. Las lágrimas de un campeón. Las del líder de una quinta donde los veteranos se fueron yendo y quedan los jóvenes, con Iniesta ahora tirando del carro, junto a Messi, Busquets y Pedro.

Es la quinta esencia del barcelonismo. Cambiar los registros de ese fútbol de toque y toque que había caracterizado al equipo para mostrar un nuevo estilo. Ya no es sólo que corra el balón. Ahora también lo hacen los jugadores. El segundo y el tercer gol, de Luis Suárez y de Neymar, respectivamente, reflejan ese cambio basado en las contras.

Gol tempranero de Rakitic

Pero el partido no se habría desarrollado si no fuera por el gol tempranero de Rakitic. El suizo-croata ha ido subiendo a lo largo de la temporada y lo ha demostrado en Berlín con un soberbio partido, rubricado con ese gol a los tres minutos de encuentro. Fruto de una jugada que comenzó Messi, sin su mejor día (y clave en los dos primeros goles), abriendo para Neymar en la izquierda. Caracoleo del brasileño y se la pone a Iniesta, 'Man of the Match', que pisa área y se la cede atrás a Rakitic. Primero de la noche. Se mascaba goleada.

Y nada más lejos de la realidad, porque el partido comenzó con un impreciso Mascherano, regalando el balón en su campo. Aunque tras el gol llegaron los mejores momentos azulgranas. Quitando a Morata, la Juventus estaba desaparecida. Sólo estaba él y Vidal, que se encargaba de dar palos en el centro del campo, hasta que vio la amarilla y bajó revoluciones. Mientras, era Luis Suárez el que recibía, bien de Bonucci, bien de Barzagli.

Mascherano vuelve a su sitio, ejerciendo de jefe. Dijo Guardiola que al "jefecito" no se lo tocarán. Algo similar debe pensar Luis Enrique tras el partido de hoy, con robos, anticipaciones y cortes. No podía la Juventus y cada vez retrocedía más atenazado por el empuje de un Barcelona que tocaba con calma. Se sabían ganadores, pero no remataban la faena. El ejemplo de Contador sufriendo en el Finestre, a sólo una etapa de acabar el Giro, en tierras italianas, nunca mejor dicho. Sufrió de esa forma el Barcelona. No terminaba de finalizar el trabajo previo.

Lo intentó Luis Suárez en los últimos minutos. Primero con la puntera, ajustando al palo; después desde fuera del área, colocado, que saca Buffon. Todo ello atenazado con gritos de "Luis Enrique, Luis Enrique" en el Estadio Olímpico de Berlín por parte de los aficionados azulgranas. Luego sería manteado por sus jugadores, aquellos con los que parecía estar enfadado allá por el mes de enero.

Cambio de estilo

Un Luis Enrique que vio que con Messi pegado a la banda había huecos para los demás, pero el argentino pasaba desapercibido. Así que en la segunda parte lo puso de falso nueve, donde más disfruta. Y donde arrancar las contras conduciendo por el centro. Como nada más empezar la segunda parte, aunque Luis Suárez, de nuevo con la puntera, no consigue subir el segundo. Entre él y Buffon, estelar, que ya llevaba algunas manos salvadoras. Mientras, Ter Stegen no sufría.

Hasta que Morata, el mismo que llevó a la 'Vecchia Signora' a la final, le dio vida a su equipo. Mal saque de banda del Barcelona que pierde Alves con un pelotazo. Recupera la Juventus y Marchisio arranca la jugada con un espléndido taconazo que rompe líneas. El balón le cae a Tévez que se gira en el punto de penalti, remata, pero Ter Stegen, atento, la saca. Aunque el rechace le cae al nuevo nueve de la selección española, atento en boca de gol. Aunque para nueve el que había de azulgrana que todavía tendría alguna por delante.

Tras ese gol en el 54 llegaron los momentos más complicados para el Barcelona. El partido se rompió, con los dos equipos yendo de área a área. Lo pasaba mal el Barça. Tévez volvió a probar al portero alemán. Pogba, inédito hasta entonces, apareció cuando su físico superaba a los demás. Incluso se pidió un posible penalti de Alves sobre el francés.

Dos contras salvadoras de Suárez y Neymar

De ese posible 2-1 por el penalti al 1-2. Porque al instante, en el 67, llegó el gol de Luis Suárez. ¿Y cómo? Con una contra lanzada por Messi que él mismo finiquita con un disparo seco que para Buffon, pero su rechace le cae al otro gran nueve de la noche, al uruguayo, que la manda a la red.

Todavía quedaba por sufrir. Y todavía quedaba por ver a Xavi jugar sus últimos minutos con la camiseta de su vida. Aunque, como ha sido tónica habitual esta temporada, si está él, sale Iniesta. Jugó sus últimos trece minutos, pero antes el juez de área (sí, han leído bien, se ha atrevido a señalar algo) ve la mano involuntaria de Neymar en un remate suyo de cabeza que acabó en gol. Aunque no subió al marcador, bien anulado.

Desde ahí al final poco sufrimiento porque salió el director de orquesta, el hombre que diseñó al Barcelona. Que jugó con Luis Enrique y que deja el Barcelona de la mano de éste. Buen, sí quedaba algo: el gol que cerraría el partido, la final. Otra contra. Porque la Juventus se volcaba en busca de la cabeza de Llorente, que entró en los últimos minutos por Morata. Y en un movimiento táctico, el técnico asturiano contrarrestó dando entrada a Mathieu. Pero el señor imperial del área azulgrana era Gerard Piqué. Aquel que dijo al comenzar la temporada que quería volver a estar entre los mejores centrales del mundo. Y a buen seguro que lo ha hecho.

Igual que Neymar avisó que quería marcar en esta final. Y lo hizo. Ya en el 96, uno más allá de lo añadido. En otra contra marca de la casa, batiendo por bajo a Buffon. Era el colofón final. El momento de unir a todo el equipo en una esquina a celebrarlo. De ver las lágrimas de dos grandes. El derrotado, Pirlo; el vencedor, Xavi. La quinta de Xavi se la lleva él, la levanta él. Su último servicio a su equipo. Se va con cuatro Champions, las mismas que Messi e Iniesta, aunque sólo éste ha jugado en esas cuatro. Y Xavi suma 25 títulos.

Ganó el favorito, el que mejor jugó y el que más mereció. Pero la Juventus demostró que si había llegado aquí era por algo. No pudo con el Atlético en la fase de grupos; sí superó al Real Madrid en semifinales. Y después cayó con el Barcelona en una final inesperada para las casas de apuestas. Otra capital que conquista el Barcelona: Londres, París, Roma, Londres de nuevo, y Berlín. La quinta del Barcelona.


Ficha técnica

Juventus de Turín, 1: Buffon; Lichsteiner, Bonucci, Barzagli, Evra (Coman, m.89); Pirlo, Pogba, Marchisio, Vidal (Pereyra, m.79); Tévez y Morata (Llorente, m.85)
FC Barcelona, 3: Ter Stegen; Alves, Piqué, Mascherano, Jordi Alba, Sergio Busquets, Rakitic (Mathieu, m.90+1), Iniesta (Xavi, m.68), Messi, Luis Suárez (Pedro, m.90+5) y Neymar

Goles: 0-1, m.4: Rakitic; 1-1, m.55: Morata; 1-2, m.68: Luis Suárez; 1-3, m.97+: Neymar
Árbitro: Cüneyt Çakir (Turquía). Mostró tarjeta amarilla a Vidal, (m.11), Pogba (m.41) y Luis Suárez (m.70)
Incidencias: Final de la Liga de Campeones 2014/15 disputada en el Estadio Olímpico de Berlín ante unos 75.000 espectadores

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