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Champions League

Real Madrid-Atlético: ¡esta noche gana Madrid!

Como hace dos años en Lisboa, Real Madrid y Atlético vuelven a verse las caras en una final de Champions. Esta vez en el mítico San Siro.

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Como hace dos años en Lisboa, Real Madrid y Atlético vuelven a verse las caras en una final de Champions. Esta vez en el mítico San Siro.
Milán se viste ya con los colores de los equipos madrileños | Cordon Press

El mundo se para esta noche con un acontecimiento futbolístico de enjundia. Un partidazo no apto para cardíacos. Al igual que hace dos años en el lisboeta Estadio Da Luz -con el resultado que todos conocemos-, de nuevo Real Madrid y Atlético de Madrid volverán a luchar frente a frente por la Liga de Campeones. Esta vez en un escenario prácticamente incomparable como es San Siro -la denominación oficial del campo es Estadio Giuseppe Meazza, aunque los milanistas prefieren el nombre del santo para no tener que referirse a un jugador que es leyenda del Inter de Milán, pese a que en su día también vistió, brevemente, la camiseta rossonera-.

La de esta noche será la undécima Copa de Europa para los blancos, que afrontan la decimocuarta final de su historia, o la primera para el conjunto rojiblanco, que quiere vengarse tras lo ocurrido aquel 24 de mayo de 2014 de infausto recuerdo para los colchoneros, pese a que Diego Pablo Simeone se empeña en negar la mayor y, en su habitual línea filosófica, rehúye hablar de "revanchas" y prefiere usar el término "nueva oportunidad".

Llámese como quiera, lo cierto es que la cita de hoy es un duelo sin favorito claro. Llegan los dos equipos a la final de Milán con las fuerzas equilibradas y en su mejor momento. El Atlético de Madrid necesitó sangre, sudor y lágrimas para eliminar en octavos al PSV Eindhoven en los penaltis, cierto, pero luego dejó en la cuneta nada menos que al Barcelona y al Bayern de Múnich, demostrando el Cholo y los suyos que son un grande de Europa y que van muy en serio por esta primera Copa de Europa que, primero Schwarzenbeck (hace 42 años) y luego Sergio Ramos (en 2014), les han querido negar.

El Madrid, por su parte, viene de superar sucesivamente a la Roma, Wolfsburgo y Manchester City, en estas dos últimas eliminatorias casi con más pena que gloria. Con "sufrimiento", como se ha encargado de recordar Zinedine Zidane. Y ello lo ha aprovechado el Atlético para jactarse de que han vencido a pesos pesados del fútbol continental, no así en el caso del vecino de la capital. "El Madrid no ha eliminado a los campeones de sus ligas y nosotros, sí", se atrevió a decir la semana pasada Koke Resurrección, resumiendo el sentir general de la afición colchonera.

Para resurrecciones, la que ha experimentado el Real Madrid en estos últimos cinco meses. Ni el Ave Fénix. El equipo era un barco a la deriva con Rafa Benítez a los mandos, después de su sonada derrota por 0-4 en el Clásico del Santiago Bernabéu contra el Barcelona y tras el ridículo episodio en la Copa del Rey con el caso Cheryshev. Florentino Pérez y su Junta Directiva no aguantaron más y, en plenas navidades, decidieron destituir al técnico madrileño para dar paso a Zidane. Algún día le iba a llegar la oportunidad al francés, pero no parecía que fuera tan pronto. El entonces técnico del Castilla asumió el mando del primer equipo sin temblarle el pulso y los futbolistas respondieron, cambiándole la cara a este Real Madrid.

A raíz de la derrota precisamente contra el Atlético en el último derbi disputado hace justo tres meses en el Santiago Bernabéu (0-1, con gol de Griezmann), los blancos encadenaron doce victorias consecutivas y, contra todo pronóstico, acabaron metiéndose junto a sus vecinos colchoneros en la pelea por el título de Liga, cuando el campeonato parecía sentenciado a favor de un Barça que llegó a contar con una amplísima ventaja sobre el equipo de Simeone (11 puntos) y sobre el de Zidane (12), además de haberle ganado el golaverage a ambos.

Pero la Liga ya es historia y ahora, donde se parte el bacalao, es la Champions. El Barcelona presume de doblete, pero la Orejona supera a la Liga y la Copa del Rey juntas. O a eso se aferran merengues y colchoneros, que cierran el curso futbolístico en Europa -al menos en lo que a nivel de clubes se refiere, porque la Eurocopa de Francia está ya a la vuelta de la esquina- con el partido más esperado del año. Acabar la temporada 2015/16 de vacío o con la Champions, ésa es la delgada línea que separa al fracaso del éxito. Y, en este sentido, hay voces discrepantes en el vestuario madridista. "Si perdemos la final será un fracaso", dice Cristiano Ronaldo, "pero vamos a ganar la Champions". Zidane y Sergio Ramos, por su parte, coinciden en afirmar que "si perdemos no será un fracaso". ¿Entonces?

Sin sorpresas en los onces

Debates al margen, lo que queda claro es que unos y otros llegan a la cita de Milán en plena forma y con la moral por las nubes. Y, además, con los onces previstos, salvo sorpresa de última hora que casi nadie espera. En el Real Madrid, donde Zidane tiene la única ausencia de Raphael Varane por lesión, jugará el equipo que todo aficionado blanco se sabe al dedillo, con la BBC -Cristiano llega al cien por cien después de las ligeras dudas que ha dejado en los últimos días- por delante de un centro del campo formado por Casemiro, Kroos y Modric. Fundamental se antoja el papel del mediocentro brasileño, a quien Diego Simeone no ha parado de elogiar en la rueda de prensa previa a la final. Por detrás de ellos, una defensa formada por Carvajal, Pepe, Sergio Ramos y Marcelo. Y atrás, ese seguro de vida llamado Keylor Navas. "Hay portero", pensarán muchos aficionados madridistas, que aún viven con el corazón fuera de sitio tras aquella infame salida de Iker Casillas en el gol de Godín, que luego se encargaría de enmendar Ramos con su testarazo en el minuto 92:48.

En el Atlético de Madrid, Simeone tiene a su disposición a todos los jugadores. Incluido un Tiago Mendes que es el jugador maldito en las finales disputadas por los colchoneros. Y es que, con el portugués en el campo, los rojiblancos han perdido las cinco finales jugadas, incluyendo por supuesto la de Lisboa. En cambio, han ganado las que han disputado sin él sobre el césped. Y eso de las supersticiones le importa mucho al Cholo, que ha querido cambiar todos los hábitos que su equipo realizó en la capital portuguesa. Como, por ejemplo, el de viajar a Milán dos días antes del partido y no en la víspera, como sí hizo la expedición rojiblanca en 2014.

Dos nombres propios en la actualidad del cuadro colchonero: Yannick Carrasco y Stefan Savic. El belga, que sonaba para titular en detrimento de Augusto Fernández, apunta finalmente al banquillo y, en función de cómo vaya el partido, podría tener minutos en la segunda mitad para actuar como revulsivo. El central montenegrino, por su parte, se perfila como titular en el centro de la defensa junto a la inamovible Diego Godín, con lo que Giménez estaría de inicio en el banquillo. La portería es para Jan Oblak y los laterales para Juanfran y Filipe Luis. En el centro del campo actuarán Augusto, Gabi, Saúl y Koke, mientras que la delantera, cómo no, será para Antoine Griezmann y Fernando Torres, quienes tratarán de aprovechar los huecos que pueda dejar el Madrid atrás.

Zidane y Simeone, protagonistas

Más allá de los onces iniciales, la final de Milán puede presentarse también como un gran duelo táctico entre Simeone y Zidane, y ahí puede pensarse que el Cholo tendría las de ganar, especialmente por su experiencia en la élite. Todo apunta a que el argentino planteará una serie de 'mini partidos' a lo largo de los 90 minutos, por lo que hay una enorme expectación por ver cómo reaccionaría un Zizou que en numerosas ocasiones es acusado de ser un técnico previsible, especialmente también con los cambios.

Los técnicos -que hace ya más de dos décadas se enfrentaron sobre el terreno de juego en varios derbis- también tienen su protagonismo y representan su morbo en esta final por varios motivos. Además de poder hacer historia con el Atlético, en su intento de dejar atrás las maldiciones de Heysel y Lisboa, Simeone puede levantar la Copa de Europa en el Giuseppe Meazza, un estadio especial para él debido a su pasado en el Inter de Milán -fue jugador neroazzurro durante dos temporada y también defendió los colores del Pisa Calcio y la Lazio en el fútbol italiano-, mientras que Zidane -jugó durante cinco temporadas en la Juventus antes de fichar por el Real Madrid en 2001 y convertirse en el segundo galáctico de Florentino Pérez tras Luis Figo- tiene ante sí la ocasión de convertirse en uno de los entrenadores que han ganado la Copa de Europa tras haber llegado al banquillo a mitad de temporada -sería el séptimo que lo consigue tras Miguel Muñoz, Dettmar Cramer, Tony Barton, Raymond Goethals, Vicente del Bosque y Roberto Di Matteo-, además del séptimo hombre que gana la Copa de Europa como técnico y jugador después de que ya lo hayan hecho Muñoz, Giovanni Trapattoni, Johan Cruyff, Frank Rijkaard, Carlo Ancelotti y Pep Guardiola.

Una cosa está clara: ocurra lo que ocurra en Milán, la Copa de Europa se quedará en Madrid. Y es que la final de esta noche será la segunda de la historia entre equipos de la misma ciudad -tras la de Lisboa- y la sexta entre clubes del mismo país tras las disputadas en 2000 (Real Madrid 3 – Valencia 0), 2003 (Juventus 0 – Milan 0, con triunfo para los rossoneri en los penaltis), 2008 (Manchester United 1 – Chelsea 1, victoria para los Red Devils en los lanzamientos desde los 11 metros), 2013 (Borussia Dortmund 1 – Bayern de Múnich 2) y 2014 (Atlético 1 – Real Madrid 4).

La Undécima del Madrid o la Primera del Atlético. Ésa es la cuestión...


Alineaciones probables

Real Madrid: Keylor Navas; Carvajal, Pepe, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro, Kroos, Modric; Bale, Cristiano Ronaldo y Benzema
Atlético de Madrid: Oblak; Juanfran, Savic, Godín, Filipe Luis; Gabi, Augusto, Saúl, Koke; Griezmann y Fernando Torres

Árbitro: Mark Clattenburg (Inglaterra).
Estadio: San Siro. 20:45 horas (Antena 3 y Bein Sports)

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