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Europa League

El día que el Malmö no pudo con los Maradona rojiblancos

Lalo, Hugo y Diego Armando Maradona protagonizaron un curioso partido en el Estadio de Los Cármenes de Granada.

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El próximo jueves 1 de octubre a las 19 horas, el Granada Club de Fútbol afrontará uno de los partidos más relevantes de su historia cuando se juegue, a partido único, una plaza en la fase de grupos de la Europa League en la primera participación continental de su historia. Tras superar a domicilio al Teuta albanés, y posteriormente en Los Cármenes al Lokomotive Tbilisi georgiano, los de Diego Martínez visitarán el Nuevo Estadio de Malmö en el que será su último escollo para sellar el acceso a la citada fase de grupos.

No se puede decir que el fútbol sueco haya sido nunca una gran potencia a nivel de clubes en Europa, más allá del buen rendimiento que siempre ha dado su selección. Sin embargo, si uno echa la vista atrás, le vendrán a la mente recuerdos con algunos de sus clubes principales, como el Goteborg, el mismo Malmö o el AIK Solna.

Pero existe un episodio relacionado con el Malmoe que muy pocos aficionados del fútbol español guardan en sus retinas, si bien es cierto que porque aquel hecho no tuvo una gran repercusión mediática por aquel entonces. Eran otros tiempos, no cabe duda. Y sucedió, precisamente, en Granada.

Remontémonos a las temporada 1987/88. Una época en la que el Malmö era el indiscutible dominador del campeonato sueco (alzó cinco ligas consecutivas, entre la 1985/86 y la 1989/90) y en la que un futbolista era claramente reconocido como el mejor sobre la faz de La Tierra: Diego Armando Maradona, tras su exhibición en el Mundial de México'86, militando en las filas del Nápoles italiano en ese momento.

Pues bien, ambos tuvieron su punto de encuentro, aunque quizá en un lugar que sorprenda al lector: el viejo Estadio de Los Cármenes, en Granada.

Los tres hermanos Maradona, juntos

En otoño de 1987, el Granada Club de Fútbol, tras su ascenso a Segunda División en la temporada anterior, coqueteaba con los puestos de ascenso a Primera después de un gran arranque liguero. Pocas fechas antes, un jugador argentino de apellido ilustre había desembarcado en el proyecto rojiblanco: Lalo Maradona, hermanísimo del Pelusa. Con ese motivo, el club de la ciudad de La Alhambra tuvo la brillante idea de organizar un amistoso en el que los hermanos Maradona defendieran la elástica granadina.

Y de esa forma, el 18 de noviembre de 1987, Diego Armando, Lalo y Hugo (posteriormente jugador del Rayo Vallecano) Maradona se enfrentaron con Los Cármenes a rebosar al vigente campeón sueco, el Malmö, que acababa de ser eliminado de la entonces Copa de Europa por el Anderlecht, y en cuya delantera destacaba un joven sueco de raza negra (su padre era venezolano) que durante años sería referencia de la selección nacional del país, todo un clásico del fútbol europeo como Martin Dahlin. Contaba con apenas 19 primaveras por aquel entonces.

Aquel fue un partido con muchas anécdotas en lo que a las indumentarias se refiere. Para comenzar, como un guiño al Diego, la indumentaria del Malmö era y es calcada a la de "su" Nápoles, con camiseta celeste y calzón blanco. Por otra parte, fue curiosamente Lalo y no Diego Armando quien vistió la camiseta con el dorsal 10, jugando el Pelusa, por una vez y sin que sirviera de precedente, con el 9. Además, quizá para no enfadar demasiado a su entonces equipo, el astro argentino, pese a lucir de rojiblanco, no portó el escudo del Granada, ni la publicidad del patrocinador ni tan siquiera de la marca que vestía al equipo entrenado por aquel entonces por el fallecido Joaquín Peiró. Eso sí, se permitió el lujo de portar el brazalete de capitán de los andaluces, en el único partido en la historia en que los tres hermanos Maradona jugaron con la misma camiseta.

Para la época, el evento fue un éxito, con el Granada recaudando casi veinte millones de pesetas de la época, cifra nada desdeñable. La fiesta fue redonda, pues el partido terminó con victoria local por 3-2 y con golazo incluido del gran centro de atracción en aquella tarde de noviembre, al convertir en el empate a dos una falta al borde del área, con el particular estilo del hombre que hiciera famosa La Mano de Dios apenas un año antes.

Eso sí, como si de un castigo por querer verse más grande de lo debido se tratase, a partir de ese momento los rojiblancos entraron en barrena, y terminaron descendiendo a Segunda B pocos meses después, tardando veintidós años en volver al fútbol profesional y llegando a estar en varias ocasiones al borde de la desaparición del club durante su largo periplo por la Segunda B y la Tercera División del fútbol español. No en vano, la taquilla del Partido de los Maradona, como se conoció al encuentro en Granada, sería embargada por un exdirectivo de la entidad rojiblanca, como aviso del maremágnum económico que sufriría el club en los años posteriores.

En definitiva, un partido histórico por lo que supuso, pese a no ser oficial, y del que fue protagonista el club de la tercera ciudad más grande de Suecia, situada al sur del país a apenas media hora en tren de la capital de Dinamarca, Copenague, y en la que la cultura deportiva tiene un peso fundamental.

No en vano, en Malmö existe un monumento a Pehr Henrick Ling, el inventor de la llamada gimnasia sueca, un método de entrenamiento que cambió la concepción del entrenamiento a principios del siglo XIX. Quizá por ello el destino haya sido justo con un club en el que dio sus primeros pasos Zlatan Ibrahimovic, ante el que debutó con el Ajax un mozalbete llamado Dennis Bergkamp (en la Recopa de la temporada 86-87), o frente al cual una tarde noche de noviembre Diego Armando Maradona se encarnó en jugador del Granada Club de Fútbol. Hoy, los celestes lideran la liga sueca, tras haber participado en alguna edición de la Champions League reciente.

Echando la vista atrás, el Malmö protagonizó algo real, que no fue un sueño para los granadinos. Pero lo que vino después durante veinte años bien pudo ser una pesadilla en la ciudad de la Alhambra. Ahora, el Granada vive el mejor momento de su historia, debutando en competición supranacional, y el jueves el equipo de Diego Martinez podría colarse en la fase de grupos de la Europa League ante un rival que fuera protagonista de uno de los recuerdos más peculiares de los rojiblancos. Cosas del futbol.

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