Islandia, por su parte, acude sin presión. Se ha convertido en 'el equipo de todos', tanto por la humildad con la que han afrontado cada encuentro, con sorprendentes empates ante Portugal (1-1) y Hungría (1-1) y un inesperado triunfo en el último instante frente a Austria (2-1), que hicieron que acabara segunda del grupo F, sólo por detrás de Hungría y por delante de Portugal y Austria.
Pero también por la simpatía de una afición que ha dejado medio desierta la isla, al punto de que para las elecciones se tuvo que reforzar el voto por correo en Francia, ya que el 8 por ciento de la isla (27.000 habitantes) se había desplazado a la Eurocopa.