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El CSC gana la crono por equipos de Málaga y Carlos Sastre es el primer líder de la Vuelta a España

El español Carlos Sastre ha sido el encargado de quitar el precinto al primer maillot oro de la Vuelta a España merced al triunfo de su equipo, el CSC, en la contrarreloj inaugural que se ha disputado en Málaga, con un recorrido de 7,3 kilómetros totalmente llano y sin dificultad técnica. La formación danesa ha invertido un tiempo de siete minutos y 36 segundos, siete menos que el Illes Balears de Alejandro Valverde y Óscar Pereiro y ocho menos que el Milram italiano de Alessandro Petacchi y Erik Zabel.

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El español Carlos Sastre ha sido el encargado de quitar el precinto al primer maillot oro de la Vuelta a España merced al triunfo de su equipo, el CSC, en la contrarreloj inaugural que se ha disputado en Málaga, con un recorrido de 7,3 kilómetros totalmente llano y sin dificultad técnica. La formación danesa ha invertido un tiempo de siete minutos y 36 segundos, siete menos que el Illes Balears de Alejandro Valverde y Óscar Pereiro y ocho menos que el Milram italiano de Alessandro Petacchi y Erik Zabel.
L D (EFE) El ciclista madrileño tuvo tal honor al ser el primero de la formación en cruzar la meta, cumpliendo los pronósticos de bloque sólido y experimentado, lo que le permitió, por primera vez en su carrera ponerse un jersey de líder en una gran vuelta. El CSC marcó un tiempo de 7:36 minutos, a una media de 57,361 kilómetros por hora. El Illes Balears se conformó con la segunda plaza cuando ya tenía a Chente García Acosta preparado para subir al podio como primer líder. El grupo de Unzue pasó a siete segundos del ganador, y el Milram de Petacchi y Zabel fue tercero a ocho.

Sastre, un fondista del pedal de 31 años, tercero en el Tour tras el positivo de Floyd Landis en un control de dopaje y segundo en la Vuelta 2005, encontró un premio a su trayectoria, marcada por un carácter de gran escalador, inagotable al servicio de su equipo. No en vano trabajó en el Giro al servicio de Ivan Basso, luego destacó en el Tour y ahora en la Vuelta conoce por primera vez desde su debut profesional en 1997 la miel del éxito con la prenda dorada. Tuvo lógica la victoria del CSC. En sus filas hay auténticos especialistas en las cronometradas, con dos campeones nacionales: el suizo Fabian Cancellara y el noruego Kurt Asle Arvesen. Ellos fueron las "motos" que llevaron la voz cantante con gran respuesta de todo el colectivo, donde corren ciclistas de siete nacionalidades diferentes.

El ciclista madrileño afincado en El Barraco, que integra la lista de favoritos, logró uno de los éxitos grandes de su palmarés. En 2003 alcanzó la gloria en el Tour ganando la etapa de Bonascre, el día que cruzó la meta con un chupete, anécdota que les gusta mucho referir a los franceses. "Esto es un sueño hecho realidad y estoy feliz. Las "motos" de mi equipo me han permitido esto y se lo agradezco. Sería una locura luchar por el liderato y habrá que esperar a la primera etapa de montaña para establecer las primeras diferencias", decía Sastre, un corredor que no quiere ni oír hablar de las circunstancias del último Tour.

En una contrarreloj que inauguraba de forma inédita la Vuelta, y disputada a una hora de claro atardecer en la capital de la Costa del Sol, las diferencias fueron mínimas. Los favoritos no sufrieron merma alguna, aunque se esperaba más del Rabobank del ruso Denis Menchov, que cedió 18 segundos. El Astana se dejó 11, el Saunier Duval 13, el Euskaltel 18 y el Relax, que salió el primero, llegó el último, a 37 del ganador. Un español subió al podio para inaugurar el eslogan de "Juego limpio" en la camiseta del líder, y serán los españoles los que asuman la responsabilidad de aderezar con sal y pimienta una carrera que lucha para evitar la depresión total del ciclismo. El inicio, sin sobresaltos médicos y el detalle del CSC de colocar a Sastre al frente, animan el espíritu de la Vuelta. Fue una buena forma de inaugurar la fiesta.

La segunda etapa de la Vuelta, la primera en línea, transcurre por tierras andaluzas con el trayecto entre Málaga y Córdoba, de 176 kilómetros. Dos puertos de tercera, Alto de Casabermeja y Puerto de Las Pedrizas, son las únicas dificultades en el primer tercio de una jornada propicia para los esprinters.

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