La primera víctima del Caso Negreira es el periodista que lo destapó

El otro día, tras enterarme de que uno de los periodistas de la Cadena Ser que habían descubierto el mayor escándalo de la historia del deporte español dejaba la radio, me sorprendí a mí mismo preguntándome, "¿y tú qué hubieras hecho?"... La pregunta no era sobre esta última decisión del compañero, no, sino sobre la primera. Me descubrí preguntándome a mí mismo si yo, de haberme enterado y después de tener suficientemente acreditado que el Real Madrid había pagado durante 17 años al vicepresidente de los árbitros en activo, lo habría contado o lo habría escondido para no hacerle daño. En realidad lo que me estaba preguntando era si yo creía de mí mismo que era un buen periodista, y mi respuesta (por supuesto totalmente subjetiva) fue un rotundo sí, un sí sin fisuras, un sí con letras mayúsculas: sí lo habría contado. Habrá quien no tenga de mí una opinión tan buena como la que yo tengo, y lo respeto. Habrá quien crea que, por ser yo madridista, habría ocultado un scoop así. Pero yo estoy seguro de que lo habría contado primero por obligación y después por vergüenza.
Me habría dado tantísima vergüenza saber que mi equipo, el equipo de mi padre, mi casa, el club con el que lo comparto casi todo, había cometido semejante tropelía, que no me habría quedado más remedio que hacerlo público. Y o mucho me equivoco o la reacción de la gran mayoría de madridistas habría sido de elogio hacia el periodista y de vergüenza compartida por el escándalo, que estaría mancillando para siempre la imagen del club deportivo más importante del mundo. Las personas que hubieran pagado se habrían visto obligadas a presentar la dimisión o, en su defecto, no habrían podido aguantar la presión y habrían sido obligadas a irse. Se habrían convocado elecciones y con toda probabilidad las habría ganado alguien nuevo, una cara distinta, alguien que no hubiera tenido absolutamente nada que ver con aquello, alguien que no estuviera manchado de mierda. Y a mí me habrían premiado por mi trabajo. Pero, claro, Madrid no es Barcelona ni el Real Madrid tiene nada que ver, gracias a Dios, con el Fútbol Club Barcelona.
Adriá Soldevila deja la radio (no sé si también el periodismo y desconozco si incluso la Ciudad Condal) por haber hecho bien su trabajo. A quienes, desde la otra acera, comparan irónicamente a este colega con Woodward o Bernstein y le afean que, tras contarte al club la información que obraba en su poder, le diera un tiempo para poder tentarse la ropa y organizar el entierro, les digo que a mí me gustaría verles en esa situación. Hay mucho Quijote por aquí suelto, mucho torero de boquilla, mucho mataor de salón. Soldevila descubrió algo gordísimo, quiso contrastarlo con la gente del Barça, le pidieron árnica y él se la dio. Yo no soy tan valiente como todos los valientes que pululan por España. Yo no sé qué habría hecho en su lugar, a lo mejor también le habría dado tiempo al Real Madrid.
A través de su perfil de X otro periodista de la Ser, Santi Ovalle, deja entrever que Adriá se va por la presión recibida en Barcelona. Ovalle habla de "fracaso social", y definitivamente lo es: siempre supone un fracaso que ganen los malos. Y a mí, en el arranque de un nuevo curso radiofónico, al empezar la decimosegunda temporada de este modesto programa deportivo, me apetece recordar una vez más lo dicho por Soldevila y que ahora, transcurrido el tiempo, le ha costado su puesto de trabajo. Soldevila dijo en las V Jornadas de Periodismo Deportivo de la Universidad San Jorge que José María Enríquez Negreira le había confirmado punto por punto su información; Negreira reconoció que él había estado cobrando del Barcelona, admitió incluso que había estado cobrando durante más años de los que en realidad reflejaba el documento de la Agencia Tributaria, y confirmó que no existía ningún informe de ningún año porque él no había hecho nunca en su vida ningún informe, ningún vídeo ni ningún documento de ninguna clase para el Barça. Y lo que dice también Adriá Soldevila es que, después de hablar con Josep María Bartomeu, éste les reconoció que a lo mejor se habían equivocado, sí, pero no al pagar durante 17 años a Negreira, no, sino al parar los pagos porque… ¡atención!... el Barça había dejado de ganar la Liga. Eso, reitero una vez más, es lo que uno de los periodistas que destaparon el Caso Negreira, Adriá Soldevila, dijo que le habían dicho tanto el ex vicepresidente arbitral como el ex presidente del Fútbol Club Barcelona. Y eso que dijo Soldevila después de destapar el mayor escándalo de la historia de nuestro deporte es lo que le ha costado el trabajo (e imagino que también un poco la salud) al colega de la Cadena Ser.
Antes decía que si el caso hubiera sido otro y en vez de ser el Barça el pagador lo hubiera sido el Real Madrid, a mí no me cabe la menor duda de que los autores habrían tenido que presentar su dimisión y convocar elecciones, y que esas elecciones las habría ganado alguien que no tuviera ni remotamente nada que ver con esa situación. Pero, insisto, Barcelona es una cosa, Madrid es otra, el Barça otra distinta y el Real Madrid otra diferente porque en Barcelona, y lejos de premiar al periodista por sus investigaciones, lo han corrido de su trabajo. Y porque en Barcelona, y lejos de penalizar al que pagó, lo han premiado entregándole de nuevo la presidencia del club a quien multiplicó por 4 los pagos. En el Real Madrid Joan Laporta simplemente no tendría futuro e iría escondiéndose por la calle, en Barcelona arrasó en las elecciones y es vitoreado. Es, si me lo permitís, una sociedad enferma, en declive. Una sociedad sin remedio. No hay más que pasarse por los comentarios al post de Santi Ovalle para ver que esto que digo es así. "Que tanqui la porta al sortir", dice uno de estos enfermos fanáticos. "Eres uno de los que sacó el tema de Negreira bajo órdenes de los amos de Madrid", dice otro. "Una rata menys", puede leerse en otro comentario. Que estas sabandijas digan estas cosas es lo normal en una sabandija pero, ¿y la inacción de nuestras autoridades? ¿Y su parálisis? ¿Hasta cuándo abusaréis de nuestra paciencia? Dicen que eso fue lo que le dijo Cicerón a Catilina, ¿hasta cuándo? Y lo pagaron los dos. "Ni olvido ni perdón", podía leerse en otro comentario. Como en las sectas. Como en Waco.
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La culpa no es ni de este país ni de la sociedad catalana, la culpa es de Florentino Perez, verdad quircule?
¡Qué desastre! Estrenamos la temporada y no se puede comentar.
Enhorabuena por la Pole, Fran.
No se ven los comentarios, pero yo sé que has sido tú.
Esto ya se comentó aquí el día 29 de agosto.
panyvino, día 29 de Agosto de 2026 a las 18:41
👉 Sique Rodríguez y Adriá Soldevilla con su propia voz hablando de cómo sacaron a la luz el caso Barsa/Negreira:
https://tinyurl.com/3fhpvhxu
👋 A uno de ellos ya se lo han limpiado haciédole la vida imposible desde la RRSS.
No son solo culédelincuentes y culécorruptos en el club que es una Organización Criminal para Delinquir.
Durante más de 20 años.
Luego te vienen que si fracaso en fichajes, no hay Director Deportivo, no hay conciertos, no tenemos Padel en Valdebebas...