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Mourinho logró desestabilizar a Guardiola y fue uno de los culpables de su marcha

Así se recoge en el libro Pep Guardiola, otra forma de ganar, ya a la venta en Reino Unido y que llegará a las librerías españolas en abril.

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Siete meses después de la marcha de Pep Guardiola a Nueva York, donde ha decidido tomarse un año sabático tras cuatro temporadas plagadas de éxitos en el Barcelona (14 títulos de 19 posibles), salen a la luz unas palabras del técnico de Sampedor reconociendo que José Mourinho fue uno de los principales culpables de su adiós.

Así se recoge recoge en el libro Pep Guardiola, otra forma de ganar, escrito por el periodista Guillem Balagué.

El libro está a la venta en el Reino Unido desde el pasado 15 de noviembre, pero no llegará a las librerías españolas hasta el próximo mes de abril, coincidiendo con el día de San Jordi.

Algunos de los detalles de la obra los desvelaba este martes por la noche el propio Balagué en el programa Punto Pelota, de Intereconomía TV. Según el reconocido periodista deportivo, colaborador de medios como la revista Times, Sky Sports o el diario As, Guardiola le reconoció en su momento que Mourinho consiguió desestabilizarlo tras la maratón de clásicos entre Real Madrid y Barcelona que tuvo lugar en el año 2011, con hasta siete enfrentamientos entre los dos grandes del fútbol español en apenas ocho meses, cuatro de ellos entre mediados de abril y principios de mayo.

"Hablando con Pep, cuando le preguntas por José Mourinho, le cambia el gesto, el lenguaje corporal. Sube una barrera. Se le notaba que no estaba muy cómodo hablando de él. Los clásicos habían dejado de ser una cosa agradable para él. Pep me reconoció que (Mourinho) había conseguido lo que quería, desestabilizarlo emocionalmente hasta el punto de que no disfrutaba de su profesión", dijo Balagué.

Otro de los motivos que aceleró la marcha de Guardiola fue la relación con el vestuario. "Su adiós tiene que ver con reciclar una plantilla que él mismo había creado a partir del cariño. Tener que desprenderse de algunos jugadores y buscar nuevos jugadores en un club, en un país (Cataluña) donde se sentía un símbolo, todo eso era difícil. Tenía que encontrarse con el Pep persona porque todo eso era demasiado", aseguraba Balagué en Punto Pelota.

"Guardiola, llegado su segundo año como entrenador del Barcelona, llamó a un entrenador de la Premier League y le hizo una pregunta: 'Si tienes tensiones con un jugador, ¿qué haces? ¿echas al jugador o te vas tú?' Pep tuvo la respuesta que no quería. 'Tienes que echarlos'", añade el periodista.

Pero aún hubo más razones para su adiós. Según desvelaba Guillem Balagué, Guardiola tuvo una obsesión casi enfermiza por su trabajo, llegando a preocupar a sus jugadores. "Estaban sorprendidos y preocupados por la obsesión de Pep con el trabajo. Hasta tal punto que algunos entendían que lo mejor era que se marchara. Un día llegó con ojeras. Le preguntaron qué pasaba y él respondió que no había podido ir al ballet de sus hijas. Pero lo cierto es que había estado viendo vídeos del próximo rival", asegura el periodista.

Una vez finalice su año sabático en Nueva York, Guardiola volverá a los banquillos. Y casi con toda seguridad será para dirigir a un club de la Premier League. El Chelsea y el Manchester City suenan como destinos más probables. "Conozco a (Roman) Abramovich (dueño del Chelsea) y sé que está enamorado de Pep. Es el club que más lo ha tentado. Pero conociendo a Pep, sé que no querrá negociar con el Chelsea mientras Rafa Benítez sea el entrenador, así que el Manchester City puede aprovecharse de la situación, siempre que Ferguson no se vaya del Manchester United. Porque Ferguson ha hablado con varios entrenadores para su sustitución. Uno de ellos fue Guardiola y a él le dijo que si se marchaba, Pep sería el elegido", relata Balagué.

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