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El Real Madrid se hunde en Wembley con otro mal partido (3-1)

Nueva derrota de los blancos, que se complican el primer puesto de grupo pero no el pase a octavos. Lo mejor, el empate en el Dortmund-APOEL.

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El Real Madrid se hunde en Wembley con otro mal partido (3-1)
Dele Alli celebra uno de sus dos goles al Real Madrid. | EFE

El Real Madrid traslada su mal momento a Europa, donde, según Marcelo, "están más motivados". Pues si estaban igual de estimulados que el Tottenham, entenderemos que si el Madrid ha encajado uno de los peores resultados en la última década en Champions League, es exclusivamente por la diferencia de fútbol entre ambos equipos. Fútbol. No la mala suerte o que no haya pegada. El Madrid pudo tener mala suerte en algunos encuentros en Liga pero ante el Girona y ante el Tottenham, el equipo de Zidane ha tocado su propio fondo futbolístico. Nunca habían estado tan perdidos.

¿Qué le pasa al Real Madrid? Pues de todo. Empezando por la famosa intensidad. Correr más que en Girona no es suficiente. Era imposible que no pasara. Para ganar al Tottenham, hay que ir al máximo en todas las jugadas, en los balones divididos, hacer faltas… y más cuando no estás en un buen momento de juego. El Real Madrid terminó la primera parte con una falta y esta llegó en el descuento.

Los problemas futbolísticos tienen la raíz en el origen de los éxitos del Madrid: la idea de asociarse hasta encontrar espacios. No pasan más allá del concepto de "tener, cuanto más tiempo posible, la pelota". Los diez primeros minutos del equipo de Zidane fueron de dominio. De dominio inerte. Tuvieron la pelota, como han hecho en casi todos los estadios en los últimos dos años, pero sin crear a penas media ocasión. No se oscila en el horizonte ni cómo crear esa oportunidad de gol.

El Madrid tiene pocos recursos ofensivos. La Iscodependencia es cada más evidente. El malagueño tiene que hacer de todo. Por un lado, se mete auténticas palizas físicas para intentar llegar a todas partes. Una señal clara de que no no va. Eso que no va son Modric y Kroos, lejos de su nivel. Isco tiene que iniciar, continuar y a veces, terminar la jugada. Porque el Madrid, sin Carvajal y sin Marcelo a un nivel aceptable, no tiene desborde. Y ahí es donde también tiene que aparecer Isco. Es el único que desborda, que regatea, que crea. El único que sorprende con algo distinto. Algunos dirán que Benzema es un centrocampista más pero la realidad es que el Real Madrid juega casi siempre con 9 jugadores por detrás del balón y tiene a sus dos delanteros, él y Ronaldo, totalmente aislados. En un porcentaje elevado, la única jugada con la que el Madrid rompe las defensas rivales, es con un pase en largo al lateral opuesto.

Y precisamente con una jugada así, el Real Madrid encajó el primer tanto. Marcelo pierde la referencia de Tripper y el inglés, cogiéndole la espalda, centró al punto de penalti donde apareció Dele Alli para empujar al fondo de la red. En defensa de Marcelo, le ganan la posición en fuera de juego. Pero Marcelo hoy tampoco tiene defensa. Otro encuentro deficiente del brasileño. Sólo fue peligroso contra su equipo. Le cuesta horrores recuperar su posición cuando pasa del centro del campo.

El Real Madrid salió de inicio con los mismos once jugadores que iniciaron la horrenda segunda mitad en Montilivi y tras una otros 45 minutos malos, Zidane no cambió a nadie en el descanso. Lo único que tocó el técnico fue para perjudicar a su equipo. Volvió a su recurso más habitual, el de la defensa de tres centrales con Nacho, Ramos y Casemiro. Con el brasileño de central, el Madrid pierde un gran mediocentro y gana un mal defensa. Y para colmo, sin que sea su intención, con tres centrales Zidane manda un mensaje peligroso a Marcelo: "no hace falta que defiendas tanto".

Como pasó ante el Girona, tras el cambio de sistema, el Madrid se perdió más. Más de lo que ya estaba con el pitido inicial y todas las dudas que arrastra. El equipo se partió y provocó situaciones de descontrol que desembocaron en otros dos goles más del Tottenham. Situaciones como un uno contra uno entre Dele Alli y Casemiro. El rápido delantero inglés le sentó hasta dos veces en el suelo antes de marcar con fortuna ya que el disparo fue desviado por Ramos. Situaciones como la del 3-0. Un contraataque conducido por Harry Kane que terminó cerrando Modric ante la ausencia de Casemiro, Archaf y Marcelo. Con los dos carriles libres, el Tottenham fabricó una jugada rápida que transformó Eriksen. Kane, el delantero estrella de los Spurs, volvió a hacer otro partidazo. Se asocia bien y pese a ello, no le impide llevar ya 15 goles. Igual que Benzema, ¿verdad?

¿Cuál fue el último partido que jugó bien el Madrid con tres centrales? ¿La octava con Helguera, Iván Campo y Karanka? Sólo hemos recordado uno con Zidane: ante el Sevilla en Liga. El técnico tuvo que haber dado un golpe en la mesa antes de ir perdiendo por 3-0. Modric y/o Kroos tuvieron que ser sustituidos pero los cambios llegaron tarde. Isco, Modric y Benzema dieron entrada a Asensio, Theo y Mayoral. El Madrid mejoró pero el partido ya estaba sentenciado. Ahí el Madrid no tuvo suerte. Cristiano Ronaldo tuvo un par de ocasiones muy claras antes de recortar distancias con un disparo cómodo tras un rechace que se quedó muerto en el punto de penalti.

El Real Madrid está tocado. Lo peor para sus intereses es que no está tocado sólo por los resultados sino por su juego. Han perdido el rumbo. Es como si dudaran del estilo que les ha hecho ganar dos Champions League seguidas. Lo mejor para el Madrid, que el Dortmund empató y pese a sacar un punto de seis posibles ante el Tottenham, con sacar un punto más en los dos últimos partidos, el Madrid estará en octavos de final.


Ficha técnica

Tottenham Hotspur, 3: Lloris; Alderweireld (Sissoko, m.24), Sánchez, Vertonghen; Trippier, Dier, Winks (Dembélé, m.65), Davies; Eriksen, Alli; y Kane (Llorente, m.79)
Real Madrid, 1: Casilla; Achraf, Nacho, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro, Kroos, Modric (Theo Hernández, m.81), Isco (Mayoral, m.75); Benzema (Asensio, m.75) y Cristiano Ronaldo

Goles: 1-0, m.26: Dele Alli; 2-0, m.55: Dele Alli; 3-0, m.65: Eriksen; 3-1, m.79: Cristiano Ronaldo
Árbitro: Cüneyt Çakir (Turquía). Mostró tarjeta amarilla a Dembélé (m.89), del Tottenham; y a Sergio Ramos (m.91), del Real Madrid
Incidencias: Partido correspondiente a la cuarta jornada del Grupo H de la Liga de Campeones disputado en el estadio de Wembley (Londres)

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