Menú

El Atlético gana sin despeinarse y cumple el trámite europeo ante el Copenhague (1-0)

Gameiro marcó en el minuto 7. El resto del choque tuvo poca historia. Vitolo demostró que puede aprovechar la más que posible marcha de Carrasco.

0
Gameiro marcó en el minuto 7. El resto del choque tuvo poca historia. Vitolo demostró que puede aprovechar la más que posible marcha de Carrasco.
Gameiro aprovechó la titularidad | EFE

Como si de una carrera de Fórmula 1 se tratase, el Atlético de Madrid reservó motor, neumáticos y sobre todo gasolina ante el Copenhague. Los rojiblancos se sintieron en todo momento dominadores de la eliminatoria gracias al 1-4 de la ida, pero si a esa ventaja abismal le sumas que a los siete minutos los hombres del Cholo ya habían colocado el 1-0 en el marcador, el partido o la carrera si continuamos con el símil automovilístico se queda simplemente en mantener la primera posición y acelerar lo justo si desde boxes te indican que tu rival ha reducido la distancia unas décimas.

El Copenhague fue una comparsa en manos del Atlético que una vez anotado el único tanto del encuentro gracias a Gameiro se dedicó a darle la pelota a su rival para esperar alguna contra y lograr el segundo gol. Esperaron los locales, pero tampoco pasaron de tercera a quinta velocidad cuando vieron campo abierto para hacerlo. No había necesidad, por otro lado, y menos teniendo en cuenta que Sevilla, Leganés en casa y Barcelona están en el horizonte más cercano.

Cánticos por igual a Torres y Simeone, buena entrada en el coliseo rojiblanco, minutos para Vitolo y victoria, continuista en lo positivo, más que importante a nivel de eliminatoria.

Gameiro puso el punto y final

El Wanda Metropolitano se empieza a acostumbrar a ver partidos de un calado mediático bajo con las gradas ofreciendo un buen aspecto. Parece algo intranscendente, pero de cara al futbolista no es lo mismo lucirse ante 15.000 personas que hacerlo ante 40.000. Más allá del color en la tribuna, el once que puso en liza Simeone bien podría ser titular ante un rival más potente o con un resultado más ajustado que el 1-4 de la ida y eso denota que, como mínimo, algo de espectáculo se puede ver.

En la previa, Carrasco, Torres y Simeone eran los nombres que más llamaban la atención. El primero por su más que posible marcha y los dos últimos por la aparente polémica que se quiere suscitar, casi obligando a la parroquia colchonera a decidirse por alguno de los dos bandos. Lejos de ser así, la afición dejó claro su cariño independiente y eterno hacia los dos cantando de forma consecutiva los cánticos que habitualmente se dedican a delantero y entrenador.

Torres tenía el punto de mira sobre su figura aunque no sería el delantero madrileño el que empezaría la tarde más entonado. Ese privilegio y ese buen hacer fueron para Kevin Gameiro, que a los siete minutos de partido ya había demostrado por qué, a día de hoy, es la primera alternativa de Simeone cuando Griezmann y Diego Costa dejan un hueco en la delantera o necesitan un complemento. El francés marcó con un gran zurdazo y a partir de ahí, balón para los daneses y velocidad de crucero en el equipo del Cholo.

Vitolo, Gaitán y poco de Torres

La segunda parte no tuvo mayor historia que la primera y sólo Vitolo y Torres se volcaron por momentos en ofrecer algo más en ataque. El canario quiere agradar cuanto antes para ser titular y el ‘Niño’… No se necesita mayor explicación para su motivación, pero no estuvo ni mucho menos acertado. Mientras tanto, Simeone fue administrando los cambios con vistas al próximo partido en el Sánchez Pizjuán. Saúl entró por Koke al descanso, Gaitán reapareció para suplir a Correa y Thomas ocupó el lugar de Gameiro. Sin riesgos innecesarios.

El Metropolitano tampoco se volvió loco con los cambios y se encomendó a ver alguna acción peligrosa de Vitolo. Oblak, más de lo mismo. Salvo algún tiro con la mira danesa desviada, el esloveno se dedicó a moverse para no quedarse frío. Pocas ocasiones se vieron en la segunda parte y el pitido final, a buen seguro, no le sentó mal a nadie.

El Atlético ya está en octavos de final y ahora sólo quiere y debe pensar en la Liga. En tres partidos se juega seguir peleando por ella. En cuanto al caso Torres-Simeone… Para el Metropolitano no hay polémica.

En Deportes

    0
    comentarios

    Servicios