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Copa del Rey

UD Ibiza, el equipo que quiere convertir Ibiza en la isla del fútbol

La UD Ibiza ha pasado en cinco años del fútbol regional a luchar por subir a Segunda. Ahora se enfrentará al Barça en la Copa del Rey.

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La UD Ibiza ha pasado en cinco años del fútbol regional a luchar por subir a Segunda. Ahora se enfrentará al Barça en la Copa del Rey.
Imagen del último encuentro en Can Misses del Ibiza, en el que se impuso a Las Palmas B. | UD Ibiza

Estos días hemos escuchado repetir en múltiples ocasiones que a la UD Ibiza le ha tocado la lotería con el sorteo de Copa del Rey, ya que le enfrentará al Barça en casa. Y puede que sea cierto. Pero al club ibicenco la lotería ya le tocó hace casi cinco años, cuando apareció por la isla Amadeo Salvo.

El empresario, que salió rebotado del Valencia -pero con el cariño de la afición- después de ser su presidente ejecutivo en una etapa muy convulsa, llegó a Ibiza con un objetivo claro: convertir a la isla en una isla de fútbol. Ibiza es conocida en el planeta entero por su ambiente, por su fiesta, por sus discotecas. Pero Salvo –sin rechazar tampoco el tirón que ello supone, obio- quería que también fuera conocida, y seguida, por su fútbol. Y de ahí su enfado del pasado martes con TV3…

Con esa premisa fundó, en 2015, la Unión Deportiva Ibiza. Un equipo nuevo, aunque con el nombre y el estadio de otro histórico de la isla desaparecido en 2010 por sus múltiples deudas económicas.

Así pues, la nueva UD Ibiza comenzaría su andadura en la categoría más baja del fútbol pitiuso: la Regional Preferente. Y a partir de aquí, todo ha sido crecer. Al segundo año ascenso a Tercera División. Y en su primer intento, se queda a las puertas de subir a Segunda B, al caer en la última ronda. Un ascenso que se consumaría sólo unos meses después, al comprar la plaza federativa que había dejado libre la inhabilitación del Lorca FC. Pagó un canon de casi 500.000€.

Tras una primera temporada tranquila, este año el equipo sueña con ascender a Segunda División; un objetivo en el que no va mal encaminado, consolidado en estos momentos en la zona de playoff del Grupo I.

Desde luego, el club no ha escatimado en gastos para ello. Con uno de los presupuestos más altos de la categoría, le dio el timón al exsevillista Pablo Álfaro. Aunque hay que reconocer que no ha sido el único ilustre que ha pasado por el banquillo ibicenco en estos poco más de cuatro años de existencia. El exguardameta internacional Andrés Palop fue su predecesor en el cargo.

Para cumplir con el objetivo del ascenso llegaron futbolistas de mucho calibre. Eso sí, para este 19-20 han primado jugadores que conocieran la categoría sobre los anteriores fichajes de relumbrón. No hay que olvidar que la temporada pasada llegaron a la UD Ibiza Marco Borriello (ex Milan, Juve o Roma) y Emiliano Armenteros (ex Sevilla, Rayo, Osasuna o Xerez). Ninguno de los dos dejó un gran recuerdo.

Sí lo están consiguiendo otro ex Primera, Javi Lara; Raí, la eterna promesa del Zaragoza; Cirio, en su segunda juventud; o sobre todo Ángel Rodado, un joven futbolista formado en la cantera del Mallorca que esta temporada se ha destapado como máximo goleador del Grupo I de la Segunda División B. Es sin duda la estrella del equipo, y su nombre ya suena para categorías más altas.

Precisamente, el de Rodado, ha sido un clásico en los dos últimos veranos: el de futbolistas que saltan de una isla a otra. De Mallorca a Ibiza. Fran Grima y Miguel Núñez, además de Rodado, lo hicieron desde el Mallorca (también Javi Bonilla, aunque este año ya no está); por su parte, Rubén y Kike López lo hicieron desde el Atlético Baleares. Especialmente hiriente fue este último, todo un ídolo en la afición balearica. Todos ellos futbolistas de un gran potencial, y titulares habituales.

Reseñar también que en la plantilla de la UD Ibiza figura uno de los hijos de Diego Pablo Simeone, Gianluca Simeone, aunque el delantero suele actuar con el equipo filial, el San Rafael, que milita en la Tercera División Balear.

Respecto al estadio, el equipo se mantiene en el Municipal de Can Misses, inaugurado en 1991, de césped artificial, y con capacidad para 4500 espectadores, pero se espera que para la cita contra el Barcelona alcance los 6.500 asientos.

Una cita ante el conjunto azulgrana que será histórica para la UD Ibiza y para la ciudad ibicenca. Una ciudad, una isla, que por primera vez será foco mundial por su fútbol y no por otra cosa. Es la primera, pero con Amadeo Salvo al frente, seguro que no será la última.

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