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España dice adiós al Mundial tras sucumbir ante Marruecos en una tanda de penaltis lamentable (0-0)

Fiasco del equipo de Luis Enrique, que apenas tiró a puerta y se acabó estrellando con Bono, héroe en los penaltis. Nefasto arbitraje de Rapallini.

Fiasco del equipo de Luis Enrique, que apenas tiró a puerta y se acabó estrellando con Bono, héroe en los penaltis. Nefasto arbitraje de Rapallini.
Los jugadores españoles se lamentan tras caer contra Marruecos en la tanda de penaltis. | EFE

Eso de que los penaltis son pura suerte, y unas veces te sale cara y otra cruz, es una milongaza de padre y muy señor mío. Es una suerte futbolística que debe entrenarse como la que más, la que decide si pasas de ronda y sigues soñando o, por el contrario, te vas para casa. Y esto último es lo que le ha pasado a España esta noche en Doha ante Marruecos, una selección inferior sobre el papel pero que, contra todo pronóstico, logra un histórico billete para cuartos de final en Qatar 2022.

Histórico porque, después de sólo tres meses en el cargo, Walid Regragui ha llevado por primera vez en su historia a los Leones del Atlas a la ronda de los ocho mejores del torneo, a codearse con selecciones como Brasil, Francia, Argentina, Inglaterra… España, en cambio, hace las maletas antes de tiempo. Como en Rusia 2018, la selección española cae en la tanda de penaltis en octavos de final.

Lamentable tanda de penaltis porque Marruecos convirtió tres lanzamientos y España, ninguno. Sabiri, Ziyech y Achraf acertaron con los suyos, mientras que Sarabia la mandó al palo y luego Bono se lució ante Carlos Soler y Busquets. El portero del Sevilla, erigiéndose en héroe de Marruecos y demostrando la fortaleza defensiva de esta selección que sólo ha encajado un gol (en la fase de grupos ante Canadá) en cuatro partidos.

Tanda de penaltis lamentable... pero también lo fue el partido que jugó España. Sin ideas, sin remates a puerta, sin centros. Mucha posesión estéril, pero ni una sola idea arriba. Los magrebíes, en cambio, fueron fieles al libreto de Regragui y desde el inicio se mostraron como un equipo sólido, muy bien trabajado tácticamente, con el 4-1-4-1 sin dejar apenas resquicios al rival. Apenas concedieron ocasiones claras y exhibieron las costuras de un equipo, el español, que empezó muy bien en el torneo con el contundente 7-0 a Costa Rica, pero que ha ido claramente de más a menos, haciendo que el suflé se rebajara demasiado pronto.

Las sorpresas de Luis Enrique

Sorprendió Luis Enrique al apostar por Marcos Llorente como lateral derecho y dejar a Morata en el banquillo, metiendo en el campo un ataque con Ferran Torres y Dani Olmo por las bandas y Marco Asensio como falso nueve. España apenas pisaba el área de Bono. Tenía la pelota, sí, pero en ningún momento parecía hacer daño al rival hasta que se llegó al ecuador de la primera parte. Gavi mandó un balón al palo, en una acción que fue invalidada por fuera de juego, y Marco Asensio lo intentó con un remate que se estrelló en el lateral de la red. Tímidos avisos, pero ni un solo disparo a puerta.

Los Leones del Atlas, por su parte, intentaban sorprender a la contra con la velocidad de Ziyech y Boufal y, de paso, la complicidad del árbitro. El argentino Fernando Rapallini fue un gran aliado de los magrebíes, que se empleaban con muchísima dureza pero no veían una sola amarilla. La primera parte murió con un disparo lejano de Mazraoui que Unai Simón detuvo en dos tiempos y con un testarazo de Aguerd que no encontró portería por muy poco. España, sin ideas, lo pasaba mal ante un rival que se aferraba al plan de su entrenador.

Mucha posesión, cero remates

Más de lo mismo en el inicio de la segunda parte. El primer disparo de España entre los tres palos llegó en el minuto 54, cuando Dani Olmo, sin apenas ángulo y desde lejos, buscó sorprender a un Bono que conjuró el peligro despejando de puños. Marco Asensio intentó sorprender con su movilidad, pero estuvo siempre bien frenado por los centrales Saiss y Aguerd. Luis Enrique lo vio claro en la banda y no le tembló el pulso a la hora de sentar al mallorquín para dar entrada a Álvaro Morata.

También metió en el campo el asturiano a Carlos Soler —sorprendente cambio del seleccionador español al quitar a Gavi, que estaba siendo el mejor—, tratando de que pudiera sorprender llegando desde segunda línea, y minutos más tarde a Nico Williams. Mejoró España con la entrada del rápido extremo del Athletic y, en su sociedad con Morata, el equipo europeo volvería a merodear la portería de Bono, aunque tampoco creaba peligro real.

El duelo entraba en el momento decisivo con claro dominio español ante el cansancio marroquí. En la recta final antes de llegar a la prórroga, Morata lo intentó con un disparo demasiado cruzado y luego Laporte, ya en el descuento, rozó el gol al peinar la pelota de cabeza, aunque se topó con la certera intervención de Bono, que se lució con una espectacular estirada. El partido estaba condenado a llegar la prórroga.

Bono, héroe en los penaltis

De nuevo el corazón en un puño en el primer duelo al todo o nada para Luis Enrique y los suyos en el Mundial. En el tiempo extra, más de lo mismo: posesión para los españoles, aunque la mejor ocasión fue para los norteafricanos con un mano a mano de Cheddira bien salvado por Unai Simón. Luis Enrique buscó frescura con la juventud con Balde y Ansu Fati, un riesgo si llegaban los penaltis.

Marruecos firmaba llegar a la tanda de los 11 metros y España seguía sin demasiadas ideas. Aún así, Sarabia la tuvo en la última jugada del partido al mandar la pelota al palo tras un centro de Rodri. El 0-0 seguía en el marcador del Education City Stadium y los penaltis se presentaban de forma inexorable en el horizonte.

Pero todo salió mal en la fatídica tanda. Marruecos marcó tres de los cuatro lanzamientos y España... ninguno. Sarabia la mandó al palo, Carlos Soler tiró fatal y el capitán Busquets, en el día que igualaba el récord de partidos de Iker Casillas y Sergio Ramos como los jugadores españoles con más partidos en la Copa del Mundo (17), también le pegó horrible para lucimiento de Bono. Doloroso adiós de España al Mundial que se certificaba con el penalti ejecutado por Achraf, engañando a Unai con su lanzamiento a lo Panenka. Una eliminación difícil de digerir que puede suponer el adiós de la era Luis Enrique.


Ficha técnica

España, 0: Unai Simón; Marcos Llorente, Laporte, Rodri, Jordi Alba (Balde, m.98); Busquets, Pedri, Gavi (Carlos Soler, m.63); Ferran Torres (Nico Williams, m.75 (Sarabia, m.118)), Marco Asensio (Morata, m.63) y Dani Olmo (Ansu Fati, m.98)
Marruecos, 0: Bono; Achraf Hakimi, Aguerd (El Yamiq, m.84), Romain Saiss, Nasser Mazraoui (Attiat-Allai, m.82); Amrabat, Ounahi (Benoun, m.120), Amallah (Cheddira, m.82); Ziyech, Sofiane Boufal (Ez Abde, m.66) y En Nesyri (Sabiri, m.82)

Penaltis: 1-0, gol de Sabiri; 1-0, Sarabia, al palo; 2-0, gol de Ziyech; 2-0, Soler falla; 2-0, Benoun falla; 2-0, Busquets falla; 3-0, gol de Achraf Hakimi
Árbitro: Fernando Rapallini (Argentina). Amonestó a Saiss por Marruecos (m.89); y a Laporte (m.76) por España
Incidencias: Séptimo y penúltimo partido de octavos de final del Mundial de Qatar 2022, disputado en el estadio Ciudad de la Educación ante 40.667 espectadores, entre ellos unos 4.500 seguidores españoles y unos 20.000 marroquíes

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