Menú

Analizamos el caso Oblak en el Atlético: nunca han podido controlar al esloveno

El portero esloveno tiene estipulado en su contrato que cada verano él decidirá su futuro, no el club. Lleva años diciendo no a ofertas.

El portero esloveno tiene estipulado en su contrato que cada verano él decidirá su futuro, no el club. Lleva años diciendo no a ofertas.
Analizamos el caso Oblak en el Atlético: nunca han podido controlar al esloveno | EFE

La renovación de Jan Oblak por el Atlético de Madrid hasta 2028 no es ni una buena ni una mala noticia ya que la realidad del portero esloveno, desde hace mucho años, es la siguiente: el Atlético nunca ha podido controlar a Oblak, porque él decide siempre a final de temporada. Esto no es un acuerdo no verbal sino una cláusula dentro del contrato del esloveno que siempre ha podido decidir su futuro en cada mercado veraniego. Y esta renovación nada ha cambiado ni para bien ni para mal. De hecho, nada ha cambiado ni para bien ni para mal en general.

Según ha podido saber Libertad Digital, confirmando los hechos con club y con el entorno del jugador, el funcionamiento con Oblak siempre ha sido el mismo y la renovación hasta 2028 lo único que asegura es que Jan no se vaya del Atlético gratis. Por lo demás, nada ha cambiado ni para el portero ni para la directiva del Atlético que ya sabe cómo funciona todo esto. Oblak, cuando acaba la temporada, valora su situación, las ofertas que hay y que siempre escucha y luego toma una decisión.

En los últimos años, Oblak ha decidido quedarse en el Atlético de Madrid pese a tener ofertas importantes, sobre todo de la Premier League. ¿Qué pasará a final de temporada? Dependerá de Jan y del proyecto del Atlético, pero la realidad es que el esloveno y su agente no tienen ninguna necesidad de pedir permiso al club para escuchar ofertas debido a que, por contrato, tienen estipulado que Jan toma la decisión. Por esa razón, desde su renovación, Oblak no se ha vuelto a dirigir al club para decirles algo que ya saben, que él decide.

De hecho si Oblak hubiese querido presionar al Atlético de Madrid o tuviese desavenencias con Gil Marín y compañía, para tener aún más su destino en sus manos, no tenía ningún motivo para renovar ahora ya que acabando su anterior contrato en 2024, el esloveno podría haber presionado hasta este verano y ahí marcharse dejando dinero en las arcas rojiblancas o volver a renovar en caso de querer quedarse.

Dicho todo lo anterior, el futuro de Jan Oblak en el Atlético de Madrid tiene las mismas posibilidades de seguir siendo rojiblanco o tornarse de otro color el próximo mes de julio ya que todos los veranos pasa lo mismo con el guardameta. El portero cobra una cifra que gira en torno a los 10 millones de euros, algo que muchos equipos ingleses podrían asumir. Por lo tanto, este verano, como todos los veranos, Gil Marín estará pendiente de Jan Oblak y no Oblak de Gil Marín.

Temas

En Deportes

    0
    comentarios