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Escándalo en el Atleti-Barça: el CTA reconoce que le perdonaron la roja a Gerard Martín

El estamento arbitral aclara que la acción sobre Thiago Almada era roja directa y reprueba que se indujera al colegiado a cometer un fallo.

El estamento arbitral aclara que la acción sobre Thiago Almada era roja directa y reprueba que se indujera al colegiado a cometer un fallo.
Momento en el que Busquest Ferrer muestra la tarjeta roja (revisada por el VAR) a Gerard Martín. | Cordon Press

El Comité Técnico de Árbitros (CTA)ha sido claro: la acción de Gerard Martín en el Atlético-Barcelona debió sancionarse con tarjeta roja. Así lo ha reconocido en el programa "Tiempo de Revisión", donde analiza las jugadas más polémicas de la jornada.

"Se trata de juego brusco grave sin que tenga relevancia quién toca primero el balón. La sanción disciplinaria correcta debe ser tarjeta roja", concluye el organismo, corrigiendo tanto al árbitro de campo como al VAR.

La jugada que encendió la polémica

La acción tuvo lugar al inicio de la segunda parte en el partido entre el Atlético de Madrid y el FC Barcelona. En una disputa por el balón, Gerard Martín llegó primero, pero en la continuación de la jugada acabó pisando el tobillo de Thiago Almada.

El colegiado Busquets Ferrer interpretó inicialmente la acción como merecedora de expulsión directa. Sin embargo, tras la revisión del VAR, decidió rebajar la sanción a tarjeta amarilla. Esa decisión fue la que ha generado la controversia y la posterior rectificación del CTA.

La polémica no termina en la jugada sino que el organismo arbitral no solo corrige el color de la tarjeta, sino también el procedimiento. Considera que la intervención del VAR fue inapropiada. "El CTA considera que el VAR no debió intervenir al tratarse de una decisión acertada tomada por el árbitro en el campo. La recomendación de revisión indujo a una modificación incorrecta de una acción bien valorada en directo".

Además, lanza un mensaje claro sobre el papel del árbitro principal: "El árbitro debió mantenerse en su decisión inicial", reforzando la idea de que la primera valoración fue la correcta.

El criterio: el balón no lo es todo

Uno de los puntos clave del análisis es que tocar primero el balón no justifica una acción peligrosa posterior. "Para el CTA no tiene relevancia quién toca primero el balón si la acción posterior pone en riesgo la integridad del rival. En este caso, el pisotón constituye juego brusco grave". Este criterio busca unificar interpretaciones y evitar que acciones peligrosas queden sin la sanción adecuada.

El CTA también ha comparado esta jugada con acciones similares en otros partidos, como el Betis-Rayo, donde una entrada de características parecidas sí fue castigada con roja.

Con ello, el organismo intenta reforzar la coherencia en la aplicación del reglamento y evitar discrepancias en decisiones similares. Más allá del Atlético-Barcelona, el CTA revisó otras jugadas polémicas de la jornada.

Valencia - Celta: sin falta, pero bien interpretado

En el encuentro entre el Valencia CF y el Celta de Vigo, se analizó un pisotón de Unai Núñez sobre Hugo Álvarez.

"El jugador en posesión del balón ha ganado la prioridad y es el rival quien debe proteger su integridad. En estos casos no procede sanción". El CTA matiza que el árbitro se equivocó al señalar falta, aunque acertó al no mostrar tarjeta: "Interpretó correctamente la naturaleza de la acción al no haber sanción disciplinaria".

Por su parte, en el partido entre el Real Oviedo y el Sevilla FC, el CTA avaló la expulsión de Tanguy Nianzou por una falta sobre Fede Viñas. "La decisión de expulsar al jugador fue correcta al tratarse de una ocasión manifiesta de gol", concluye el análisis.

Un mensaje claro sobre el uso del VAR

El análisis del CTA deja una conclusión contundente: el VAR debe intervenir solo cuando exista un error claro y evidente. "Cuando el árbitro acierta en directo, la revisión no debe generar dudas ni modificar decisiones correctas", viene a señalar el organismo.

La jugada de Gerard Martín se convierte así en un ejemplo de lo que no debe ocurrir: una intervención que, lejos de corregir un error, termina generándolo.

Aunque el CTA ha aclarado su postura, el debate sobre el uso del VAR y la interpretación arbitral sigue abierto. Este tipo de decisiones alimenta la discusión sobre la coherencia y los límites de la tecnología en el fútbol.

En este caso, el organismo ha sido tajante: la roja era la decisión correcta desde el principio. Y el error, más que en el campo, estuvo en la revisión.

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