
La FIFA ha decidido ampliar la sanción impuesta por la UEFA al argentino Gianluca Prestianni, en un movimiento que refuerza su política de tolerancia cero ante conductas discriminatorias. Prestianni verá afectada su presencia en el Mundial de Canadá, Estados Unidos y México.
Recordemos que el delantero del Benfica fue castigado inicialmente con seis partidos tras lo ocurrido en la UEFA Champions League, pero ahora esa sanción no se limitará a competiciones europeas sino que tendrá validez en cualquier torneo oficial, incluido el Mundial.
El caso se remonta al 17 de febrero, durante el duelo entre el Benfica y el Real Madrid en el Estadio da Luz. En ese partido, Vinícius Júnior denunció haber recibido insultos racistas por parte de Prestianni. En ese momento, el árbitro, François Letexier, activó el protocolo antirracismo, deteniendo el encuentro durante varios minutos. Testimonios posteriores, como el de Kylian Mbappé, apuntaron a insultos reiterados, lo que elevó la gravedad del incidente.
De sanción europea a castigo mundial
Aunque la UEFA sancionó a Prestianni por conducta discriminatoria —sin poder acreditar plenamente los insultos racistas denunciados—, decidió trasladar el caso a la FIFA para ampliar el alcance del castigo. La FIFA, amparándose en su Código Disciplinario, ha aceptado la petición. Esto implica que los partidos pendientes de sanción deberán cumplirse en cualquier competición oficial, no solo en torneos UEFA.
Por ello, la decisión tiene un impacto directo en la posible participación del jugador en el próximo Mundial. Si Lionel Scaloni decide convocarlo con la selección argentina, Prestianni no podría disputar los dos primeros partidos del torneo.
Esto afectaría a los encuentros iniciales del grupo, comprometiendo su protagonismo en una de las citas más importantes del fútbol mundial. Solo estaría disponible a partir del tercer partido, siempre que no reincida en su conducta.
No olvidemos que está sanción ha sido parcialmente cumplida ya que, de los seis partidos impuestos inicialmente, el futbolista ya ha cumplido uno. Además, tres de ellos quedaron en suspenso durante un periodo de prueba de dos años, condicionado a su comportamiento. Con la ampliación global, los partidos restantes deberán cumplirse en competiciones oficiales, lo que traslada el foco desde los clubes hacia la selección nacional.
Un precedente importante
El caso marca un precedente relevante en la lucha contra la discriminación en el fútbol. La coordinación entre la UEFA y la FIFA evidencia una estrategia conjunta para evitar que sanciones de este tipo queden limitadas a un ámbito regional. Además, envía un mensaje claro: este tipo de comportamientos tendrán consecuencias más allá del contexto inmediato en el que se producen.
El incidente también ha tenido repercusión normativa. La IFAB ha anunciado medidas adicionales para el próximo Mundial, entre ellas la expulsión directa a jugadores que se tapen la boca para ocultar insultos discriminatorios. Esta decisión responde directamente a situaciones como la protagonizada por Prestianni, buscando evitar lagunas en la detección de conductas sancionables.
El episodio vuelve a situar a Vinícius Júnior en el centro del debate sobre el racismo en el fútbol, una problemática recurrente en los últimos años.
La ampliación de la sanción a Gianluca Prestianni refuerza el compromiso institucional de erradicar estas conductas, aunque también evidencia que el problema persiste. El fútbol, una vez más, se enfrenta al reto de proteger a sus jugadores y garantizar un entorno libre de discriminación, tanto dentro como fuera del campo.

