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Dicen que Julián quiere irse al Barcelona... bueno, yo quería ganar la Copa

Si lo de Julián es verdad, porque como nunca dice nada claro no lo sé, la ambición del club es vomitiva, pero con 8 goles en Liga, el tonito lo bajas.

Si lo de Julián es verdad, porque como nunca dice nada claro no lo sé, la ambición del club es vomitiva, pero con 8 goles en Liga, el tonito lo bajas.
Julián Álvarez celebra el primer gol del equipo rojiblanco durante la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones ante el FC Barcelona. | EFE

En el mundo de los sueños y de los quieros, la realidad a veces te pone en tu sitio. La mayor parte de las veces no depende de lo que uno pide y así es la vida: le pasa a todo el mundo y no es ni justo ni injusto, sino real. Os pongo un ejemplo muy reciente. Dicen que Julián Álvarez quiere irse al Barcelona... bueno, yo quería ganar la Copa. La vida no es justa. Él quiere que el Atlético le venda al club azulgrana y yo quería que marcase el penalti de la tanda. Así es la vida, repito. En mi caso él falló el penalti y en el suyo el club al que quiere ir no puede pagar lo que pide el Atlético. La vida, Julián, la vida.

Por cierto, ¿saben lo que quiere la afición del Atlético? Goles de su delantero. Les doy datos. Ha marcado ocho goles en Liga. Se ha perdido nueve partidos. Marcó un gol en tres meses. En abril y mayo no ha jugado en Liga. Falló penaltis clave como el de Copa o uno en Mallorca a principios de curso, cuando se marchó enfadado por ser cambiado. Mira, Julián, lo mismo tú te quieres ir al Barcelona, pero la afición, la que no te ha pitado ni una sola vez, quería otras cosas y no se las has dado. La vida, Julián, la vida.

Si lo de Julián es verdad, porque, como nunca dice nada claro, no lo sé, la ambición del club es vomitiva; sin embargo, con ocho goles en Liga, el tonito lo bajas, que no eres Messi, Julián. Si quieres títulos marcas goles, no te resbalas y no fallas el penalti de la Copa del Rey. De exigirle al club y de criticar sus mentiras y filtraciones ya nos llevamos ocupando mucho tiempo, pero en mi caso yo reparto en ambas direcciones, así que no me cuentes cuentos que por los menos en lo que a mí se refiere no os creo a ninguno.

A mí se me caería la cara de vergüenza, aunque el club sea lo que es en ambición —es decir, la nada—, ir al despacho de nadie con ocho goles, un penalti fallado en una final de Copa, un gol marcado en tres meses y cero apariciones en Liga en todo abril y mayo a pedir algo. A mí, como profesional de cualquier gremio, se me caería la cara al suelo si hiciera eso. Si el Atlético le prometió una renovación que no le dio, que salga y lo diga. Aun así, no es normal el año que ha firmado. Porque esto no es nuevo, Julián. A Falcao le hicieron algo parecido desde el club y dio goles y títulos. Julián exige al Atlético todo en cuanto a proyecto y ha dado bastante poco en dos cursos. Falcao, por ejemplo, visitó a Neptuno tres veces. Julián ni una. Los proyectos grandes demandan momentos grandes y en los decisivos, Julián sale en la foto mala, no en la buena.

Tengo 39 años y no he visto jamás ambición en el club, pero tampoco he visto la jeta tan grande de, con cero títulos, ocho goles y penaltis clave fallados —incluyendo el resbalón y la Copa del Rey—, venir a decir que necesitas más. Le entiendo cuando dice que el proyecto tiene carencias que llegan desde el club, pero para liderar un motín, como mínimo, has tenido que llevar en algún momento el barco a buen puerto. No es el caso. Tienes a la afición, que viene de una temporada decepcionante con un 5-1 de ayer, y el lunes tiene que soportar que su estrella de ocho goles en Liga y cero títulos venga a exigir cosas. ¡Como si hubiese hecho un año a lo Messi! Por favor, basta ya de guarderías en el club y en el vestuario.

Que el Club Atlético de Madrid SAD filtra para echar lodo sobre jugadores y convertirlos en villanos lo sabemos desde hace tiempo, pero ellos no obligaron al agente de Julián a coger el móvil a Jota Inventordi para hablar de Julián, ni a contar su vida a un influencer argentino, Davo Xeneize, que luego se dedicó a pedir que se borraran tuits cuando ya había contado en directo lo que le dijo Julián en Madrid. Aquí todos están tratando mal al escudo del Atlético de Madrid y a su afición, y no me creo ni al club ni al jugador.

Si Julián Álvarez quiere irse al Barcelona me parece muy bien. La afición y el club querían más de ocho goles en Liga y no fallar penaltis clave. La vida es así. Si no pueden pagar por ti, cumples tu contrato. No todo el mundo tiene lo que quiere, como la afición del Atlético.

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