
Estados Unidos y Bélgica se enfrentaron por un puesto en los cuartos de final, pero la tensión del partido comenzó mucho antes y alejada del campo. Donald Trump se convirtió en protagonista después de presionar y conseguir —mediante llamada a Infantino— que la FIFA retirase a Folarin Balogun la roja directa vista en el encuentro ante Bosnia-Herzegovina.
De esta manera, el atacante sí pudo disputar los octavos de final ante los belgas al haberse aplicado un tratamiento excepcional al estadounidense. Desde la selección dirigida por Rudi García mostraron su enfado emitiendo hasta tres comunicados al respecto de la situación e incluso impugnando el duelo. Sin embargo, la FIFA se mantuvo firme y el balón rodó en Seattle.
El delantero fue titular, pero de nada sirvió a los estadounidenses ya que terminaron encajando una goleada (1-4) y Bélgica se medirá a España el próximo viernes 10 de julio a las 21:00. Tras ese cuarto gol que cerró el marcador, los futbolistas belgas no se quisieron olvidar de Trump. Todo el equipo se juntó en el córner y replicaron el bailecito que se ha popularizado de Trump moviendo los brazos con los puños cerrados.
Además, desde la cuenta de redes sociales de la selección también se acordaron del presidente estadounidense. "Anula esta", escribieron junto a una imagen de Lukaku festejando su gol. Por su parte, el los periódicos belgas ironizaron. Het Laatste Nieuws se preguntó: "¿Qué pensará Donald Trump de esto?" y en Le Soir titularon: "Hola, ¿Donald?", junto a una imagen de Lukaku.
No solo los red devils criticaron la acción de Trump. La UEFA emitió un duro comunicado para atacar a la FIFA por tomar dicha decisión y advirtieron del peligroso precedente que se sentaba al retirar la sanción a Balogun calificando el movimiento de "incomprensible e injustificable". Según el organismo continental, esta decisión traspasaba "una línea roja" y ponía "en entredicho" la integridad del torneo.


