
Trifulca tras el final. Después de que el árbitro decretara el final del partido y la Selección española se proclamara campeona del mundo, la tensión estalló entre los jugadores de Argentina contra los de Luis de la Fuente.
Leandro Paredes se fue primero a por Eric García y le agarró del cuello, rápidamente Gavi acudió para ver qué pasaba y recriminar su actuación. El centrocampista de Boca Juniors se fue a por el blaugrana agarrándolo del peto y tirándolo al suelo.
Incluso, llegó a lanzar un manotazo impidiendo que el futbolista se pudiera poner de pie. Scaloni y Thiago Almada intentaron mediar, pero no pudieron contener a Paredes. Esta acción le costó la segunda tarjeta amarilla y la expulsión, ya que había salido después del descanso para sustituir a Nico González y tan solo siete minutos más tarde había visto la primera.
Por otro lado, Otamendi también estuvo un rato hablando con Rodri recriminándole haber estado hablando durante la semana sobre los árbitros: "Empezá a hablar menos, boludo, que estuvisteis llorando toda la semana. Toda la semana estuvisteis llorando. Vos y Laporte, los dos. Eso no se hace. Estuvieron llorando con los árbitros, amigo".
El origen del rifirrafe de Paredes
Después de que el colegiado decretara el final del partido, los futbolistas españoles comenzaron a celebrar la consecución de la segunda estrella. En esos instantes, Nahuel Molina pegó un puñetazo en el estómago al capitán Rodri, quien había salido desde el banquillo para unirse al resto de sus compañeros.
El centrocampista español se dio rápidamente la vuelta y se fue a pedir explicaciones al argentino, que se encaró con él. Sin embargo, Rodri no entró en la tangana y abandonó la escena. Fue entonces cuando apareció Eric García y Paredes se fue a por él, desencadenando todo el revuelo posterior.

