
José Mourinho ha tardado pocos días en demostrar que su segunda etapa en el Real Madrid en casi nada se va a parecer a la anterior. Si alguien esperaba un técnico contemporizador, capaz de ir repartiendo minutos para contentar a todo el vestuario, ya puede ir olvidándose. El portugués ha empezado a tomar decisiones. Y de las incómodas, de esas que duelen.
Y ya hay tres nombres que, según han venido desvelando tanto Libertad Digital como el periodista Sergio Valentín —director y presentador del programa Fútbol es Radio en esta casa—, han escuchado el mensaje más desagradable que puede recibir un futbolista en plena pretemporada: "No cuento contigo".
Por este orden: Franco Mastantuono, Eduardo Camavinga y Raúl Asencio. Todavía no son salidas oficiales, pero sí decisiones deportivas prácticamente irreversibles.
Mastantuono, el primer damnificado
El primer señalado es uno de los últimos en llegar. El Real Madrid invirtió el pasado verano una fortuna (un total de 63 millones de euros, entre los 45 millones netos correspondientes a su cláusula de salida y 18 millones adicionales en concepto de cargas fiscales y tributaciones de la operación) para adelantarse a media Europa por Franco Mastantuono, considerado uno de los mayores talentos del fútbol argentino. Sin embargo, Mourinho ya le ha dicho al joven futbolista de Azul (provincia de Buenos Aires), de 18 años, que no cuenta con él.
El técnico entiende que Mastantuono necesita jugar cada fin de semana y que hacerlo veinte minutos cada tres partidos sólo serviría para frenar una progresión que podría ser extraordinaria. En Valdebebas ya se estudian distintas fórmulas para que salga cedido —uno de los destinos que suena con más fuerza es el Benfica— o incluso para buscar una operación que garantice minutos sin perder el control sobre el futbolista.
La decisión demuestra que, para Mourinho, el carné de promesa no concede privilegios.
Camavinga deja de ser intocable
El segundo nombre sorprende aún más. Hace apenas un año pocos imaginaban un Real Madrid dispuesto a escuchar ofertas por Eduardo Camavinga. Sin embargo, hoy el escenario ha cambiado radicalmente.
Las lesiones, la falta de continuidad y un rendimiento demasiado irregular —claramente de más a menos en las cinco temporadas que lleva en el club— han terminado desgastando el crédito del francés, de 23 años. Mourinho busca un centrocampista mucho más posicional, más disciplinado tácticamente y con mayor capacidad para gobernar los partidos desde la base.
Traducido al lenguaje del mercado: si llega una oferta importante, el Real Madrid no pondrá demasiadas trabas. Y ese movimiento tiene una explicación que va mucho más allá del propio Camavinga. Se llama Rodri Hernández.
Rodri sigue siendo el gran sueño
En el Real Madrid nadie esconde ya que el internacional español, elegido mejor jugador (MVP) del Mundial 2026, continúa siendo el gran objetivo para reforzar el centro del campo. No es una operación sencilla, ni barata, ni inmediata.
Pero tampoco era sencillo fichar a Luis Figo en el año 2000 o convencer a Jude Bellingham cuando media Europa llamaba a su puerta. En el club consideran que, si existe una mínima posibilidad de sacar a Rodri del Manchester City, merece la pena intentarlo. Mourinho lo ve como el futbolista ideal para ordenar un centro del campo que ha perdido parte de su jerarquía desde la retirada de Toni Kroos. Y para hacer sitio también hay que vender.
Como ya hemos informado en Libertad Digital, el Real Madrid fija su techo por Rodri en 60 millones de euros, mientras que el City estaría pidiendo al menos 80 millones por el internacional español, que ya tendría un acuerdo con el club presidido por Florentino Pérez para vestir la camiseta blanca las próximas cuatro temporadas. Quizá sea cuestión de días que las partes terminen cediendo y llegando a un acuerdo para que Rodri Hernández fiche por el Real Madrid, como es su deseo.
Asencio paga la revolución defensiva
El tercer damnificado de toda la revolución blanca es Raúl Asencio. El canterano había conseguido hacerse un hueco en la élite a base de personalidad y carácter. Pero el fútbol tiene muy poca memoria y aún menos paciencia.
Con Dean Huijsen haciendo méritos para recuperar su mejor nivel —después de una temporada llena de altibajos en la que empezó bien, luego fue a menos y acabó yendo de nuevo a más—, Eder Militao ultimando la recuperación de su lesión, Antonio Rüdiger disponible y la reciente incorporación de Ibrahima Konaté —ha llegado con la carta de libertad tras finalizar contrato con el Liverpool—, la competencia en el eje de la defensa se ha convertido en una auténtica jungla.
Mourinho considera que Asencio tendrá muy pocos minutos —además, el técnico de Setúbal no pierde de vista la evolución de centrales del Castilla como Joan Martínez y Lamini Fati— y el club ya trabaja en una salida que permita al central canario seguir creciendo lejos del Bernabéu.
Diomande, cuestión de horas
Al margen del posible fichaje de Rodri, lo que es prácticamente seguro es que Yan Diomande acabará recalando en el Real Madrid. Su fichaje puede anunciarse oficialmente en cuestión de horas.
El joven crack de Costa de Marfil ha saltado a la palestra en los últimos días: el club blanco le ha acabado ganando la partida al Paris Saint-Germain, que también pretendía hacerse con los servicios del jugador, pero su contratación no será a precio de saldo. Si hace poco más de un año —cuando vestía la camiseta del CD Leganés— su valor de mercado era de 1,5 millones de euros, ahora el Real Madrid va a pagar la friolera de 110 millones por el vertiginoso, rapidísimo y hábil futbolista africano, que se va a convertir en el segundo fichaje más caro de la historia de la entidad merengue tras Bellingham (un total de 133 millones entre fijo y variables).
Mourinho entiende que Diomande reúne exactamente el perfil que buscaba: potencia física, velocidad y desborde para sorprender a los rivales y un enorme margen de crecimiento para convertirse en uno de los mejores futbolistas del mundo. De hecho, algunos ya le comparan con Lamine Yamal e incluso el mismísimo Leo Messi.
Su fichaje, además, desencadena un efecto dominó en la plantilla. Porque una incorporación implica, inevitablemente, una salida. Y Mourinho no quiere una plantilla de 30 futbolistas en la que media docena pasen la temporada viendo los partidos desde la grada.
El Arsenal tienta a Vinícius
Mención aparte merece el caso de Vinícius Junior. Como ya hemos adelantado en este periódico, el Arsenal estaría dispuesto a pagar 30 millones netos por temporada al brasileño (unos 470.000 euros semanales) para convertirlo en el futbolista mejor pagado de la plantilla por encima de Bukayo Saka (350.000 euros semanales).
Las informaciones procedentes de Inglaterra sitúan el precio de salida de Vini en torno a los 137 millones de libras (unos 160 millones de euros), una cantidad que convertiría el traspaso del delantero de Sao Gonçalo en el más caro de la historia de la Premier League por delante de Alexander Isak por el Liverpool (145 millones), Morgan Rogers por el Chelsea (138) y Elliot Anderson por el Manchester City (135).
El principal obstáculo para el Arsenal, sin embargo, no está únicamente en el aspecto económico. Desde su llegada al banquillo blanco, Mourinho ha transmitido a la dirección deportiva un mensaje muy claro: quiere construir su proyecto alrededor de las grandes figuras del equipo y no contempla la salida de ninguna de ellas.
Según informó The Telegraph y recoge Sport, el técnico portugués se opone frontalmente a una venta de Vinícius y considera al 7 como una pieza indispensable junto a Kylian Mbappé y Bellingham. Así, el de Setúbal entiende que desprenderse de uno de sus futbolistas más desequilibrantes supondría debilitar al equipo justo cuando pretende devolver al Madrid al dominio absoluto del fútbol europeo.
Gonzalo o Endrick: sólo puede quedar uno
La única carpeta que sigue completamente abierta está en la delantera. El técnico continúa sin decidir si quedarse con Gonzalo García o con Endrick.
El canterano ha aprovechado cada oportunidad para reivindicarse. No hace ruido, entiende perfectamente su papel y ofrece algo que Mou siempre ha valorado por encima de casi todo: fiabilidad competitiva. Endrick, mientras tanto, sigue representando una apuesta de futuro con un talento descomunal... pero también con muchas más incógnitas a corto plazo.
La decisión dependerá de las últimas semanas del mercado, aunque en Valdebebas admiten que hoy Gonzalo parte con una ligera ventaja frente al brasileño.
Así quedaría la plantilla
Si nada se tuerce, el Real Madrid afrontará el inicio de la temporada con una plantilla muy distinta de la que terminó el pasado curso.
Porteros: Courtois, Lunin y Fran González
Defensas: Dumfries, Alexander-Arnold, Huijsen, Konaté, Militao, Rüdiger, Asencio, Cucurella, Álvaro Carreras y Mendy
Centrocampistas: Rodri (si llega), Fede Valverde, Bellingham, Tchouaméni, Camavinga, Arda Güler y Bernardo Silva
Delanteros: Mbappé, Vinicius, Diomande (si llega), Rodrygo, Mastantuono, Brahim, Gonzalo y Endrick
A Mourinho nunca le han gustado las plantillas largas. Tampoco los futbolistas acomodados por el simple hecho de haber costar muchos millones o de llevar años en el club.
El portugués prefiere otra cosa: dos jugadores por puesto, competencia feroz y una idea muy sencilla de entender: el que no sume, sobra. Y en Valdebebas ya hay tres futbolistas (Mastantuono, Camavinga y Asencio) que lo saben de primera mano.





